LA HISTORIA DEL HEAVY METAL (A HISTORY OF HEAVY METAL) – ANDREW O´NEILL- (BLACKIE BOOK)

Reseña de esta muy recomendada lectura que a todo amante del Rock Duro le va a hacer pasar un buen rato. “A History of Metal” de Andrew O´Neill

La lectura de un buen libro se puede alargar mucho, si le incluyes que su temática es histórica, mi atención fue total para disfrutarlo cómo quien quiere que no termine, de ahí que desde que lo adquirí en marzo de este año lo he dilatado hasta este verano que ya casi finaliza, lo he terminado y he quedado bastante contento. 

Para muchas personas los datos históricos pueden rozar casi la mentira o ser la verdad absoluta.  Pero la historia tiene su base en el pasado, el presente y el futuro de lo que se quiera enfocar, y en este caso la música Heavy Metal, que también tiene lo suyo y siempre es interesante.

Y si sumamos que se relata con tinte humorístico este libro no es para perdérselo esto lo hace Andrew O’Neill gracias a su carisma y trabajo como monologuista humorista y parte de su banda llamada, THE MEN THAT WILL NOT BE BLAMED FOR NOTHING, pero en esta ocasión reseñaremos su libro: LA HISTORIA DEL HEAVY METAL.

Estamos ante una narración cercana, nada pesada y monótona o llena de fechas o datos que puede agobiar su repaso. Hay que tener un respeto por el legado y las bases de todo lo que nos ha dado el Heavy Metal y Mr. O’Neill lo tiene. A nivel de contenido, aunque en parte esté todo dicho, la forma más coloquial de su explicación y repaso hace interesante toda la narración. Y luego está el jocoso y gracioso uso que hace de las notas a pie de página. Insuperable.  Tenemos uno de los textos más espabilados y cómicos que se hace de este tipo y aunque no te guste el Heavy Metal explorarlo vale la pena y si te gusta es una buena inversión de cultura musical.

BARCELONA 11 04 2018 ICULT ENTREVISTA AL ESCRITOR Y COMICO ANDREW ONEIL AUTOR DE LA HISTORIA DEL HEAVY METAL FOTO MAITE CRUZ

El libro salió de su espectáculo. Lleva dedicándose a los monólogos desde hace 15 años, en donde ha tratado sobre muchos temas.

En su contenido nos encontramos con percepciones como los que se hacen los seguidores de este tipo de música. Parece muy raro que “ellos” se apropien de algo que no nos ha dado credibilidad ni relevancia cultural. El Heavy se protege frente a los no Heavy porque siempre ha sido signo de rechazo. Rara vez es nuestra elección. El Heavy disfruta de su condición de ser el caballo perdedor. Por eso divierte y a veces, ofende por tanto el poder cultural dominante intente apropiarse. Porque – y esto es la calve- no nos vestimos así para ser distintos a los demás.  Es tanto un símbolo de pertenecía como un acto de rechazo. Es una expresión de lo que somos, más que una afirmación de lo que no somos. Algunos suelen confundir la clasificación de algo como Heavy con una especie de validación de ese tipo musical. En el fondo, las etiquetas no son importantes.

La Historia del Heavy Metal empieza mucho antes de la invención de la guitarra eléctrica o del pantalón de licra, cuando los primeros humanos se pusieron a aporrear rocas con palos, y avanza cada vez que la sinapsis de una adolescente se dispara al oír por primera vez el rugido primario del Heavy Metal. El Heavy metal expresa una parte esencial de la humanidad. Por eso sigue siendo tremendamente popular a pesar de la total falta de apoyo por parte de la radio y la televisión. Menciona en una página del libro con bastante razón.

Manifiesta tambien que la música tiene efectos medibles y predecibles en el cerebro. Los ritmos fuertes generan patrones sincronizados en la actividad cerebral. La ciencia más convencional sugiere que la música puede ayudar a recuperar la memoria, a restaurar daños cerebrales y a superar adicciones.

El Heavy Metal no es como cualquier otra música popular. Cumple funciones distintas a pesar de compartir otras, y funciona de un modo distinto. Si nos proporciona felicidad no es porque hable de cosas felices, sino porque la estimula mediante el contacto con su extremo.

El libro menciona como en su momento LED ZEPPELIN se rebeló contra el uso de esa etiqueta: ” Nos parece una palabra bastarda. No la relacionamos con lo que hacemos porque lo que te imaginas cuando alguien habla de Heavy Metal es un riff tras otro y nosotros no nos dedicamos a eso en ningun momento. lo que buscábamos era la dinámica interna, la luz y la oscuridad, el dramatismo y la versatilidad”.

Otros enunciados que nos encontramos en el texto es que, los metaleros son gente contradictoria. Por una parte, el Heavy Metal es una manifestación musical totalmente democrática, abierta y popular que en ocasiones ha llegado a operar a nivel de la música Pop que domina el mundo musical.

El Heavy Metal tiene una relevancia cultural precisamente porque rechaza lo convencional. Y por eso mismo la sociedad convencional lo adopta. Atrae.

La combinación de factores llevo a la creación de muchos grupos y a una gran diversificación que complica bastante la explicación a partir de ahora. La inflación del género iniciada a mediados de los años ochenta y que pobló el panorama heavy de subclases como el Thrash, el Death Metal, el Black Metal o el Grindcore no se ha detenido en ningun momento. Sin embargo, lo estilos característicos que existen en la actualidad son lo suficientemente distintos como para que las categorías resulten útiles.

Pero lo típico que se dice que hay que destruir lo viejo para dejarle sitio a lo nuevo, no se aplica en el Heavy Metal, en toda la música no es igual que en una planificación urbanística.

Mr. O’Neill menciona que cuando estas en el mosh pit no te pegas con los demás, aunque esos es exactamente lo que puede parecer a ojos inexpertos. Saltar y darse empujones delante del escenario es una válvula de escape para la agresividad y energía.

Hay una teoría que afirma que cada movimiento musical trazará en algún momento sus propios límites. Es decir, que, si alejas el Heavy Metal de su núcleo, llegará un momento en que se convertirá en otra cosa. Si buscas algo totalmente nuevo, no lo encontraras en el Heavy más reciente. En vez de eso, hallarás refinamiento, polinización cruzada. Combinaciones nuevas de sonidos antiguos. Internet ha provocado un revival, permite que este patrimonio sea universal.

El heavy actual es bastante malo, sin calidad. PERO LO CIERTOES QUE NUNCA HA HABIDO UN MEJOR MOMENTO PARA SER FAN DEL HEAVY METAL QUE AHORA.

La adquisición de música ha cambiado. El consumidor de música de ahora es un pequeño mecenas que debe ayudar a sus grupos favoritos a salir adelante. Teóricamente es posible que los nuevos grupos alcancen un exito espectacular si su musica lo vale pero en la practica, nunca volveremos a tener otros Metallica.

La nostalgia es un negocio y muchos grandes grupos alcanzaron su cenit hace muchos años. Pero la escena metalera actual está en su mejor momento: cada vez hay mas grupos, mas conciertos y la tecnologia digital permite la grabación y distribución directa en formas que eran inconcebibles durante gran parte de la historia del Heavy Metal. La mayoria de los grupos que aparecen en el libro siguen juntos y en activo, y tambien hay nuevas bandas que se decantan por estilos antiguos y los tocan tan bien como sus iniciadores. La llama del Heavy Metal nunca se apagara….y aceptar que causa y fecto rara vez son lineales.

Termino con la idea que el libro cumple la función de escapar de lo adverso o contrario, permite ser feliz como la mayoria de los Metaleros. el sentimiento de pertenencia es enorme y formidable.

Tenemos la oportunidad de acercarse a un tema interesante, del que sólo deja apuntada una leve reflexión, acerca de la ideología despreciable de músicos cuya obra se admira desde el siglo pasado y continua…continua.

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