Chris Robinson, clave en el nuevo disco de Dirty Honey
Dirty Honey está a punto de lanzar su esperado tercer álbum, «Catch My Butterfly», que verá la luz el 15 de enero de 2027. La emoción es palpable, no solo entre los seguidores, sino también dentro de la banda misma. Marc LaBelle, el carismático líder de la banda, ha compartido recientemente cómo el icónico Chris Robinson de The Black Crowes jugó un papel fundamental para infundir en ellos la confianza necesaria para embarcarse en este nuevo proyecto.

La relación entre Dirty Honey y Chris Robinson es más que una simple conexión profesional. LaBelle recuerda con gratitud cómo Robinson siempre ha sido un apoyo constante, ofreciendo su experiencia y sabiduría a lo largo del camino. «Chris siempre ha sido como un hermano mayor para mí», comenta LaBelle, destacando la autenticidad y la humildad con la que Robinson ha compartido su tiempo y conocimiento.
En una sesión particularmente especial, Robinson se sentó con LaBelle y el guitarrista John Notto para revisar más de 35 demos que habían acumulado. Durante estas horas juntos, Robinson escuchó y cantó algunos fragmentos de las canciones, mostrando un entusiasmo genuino hacia «Butterfly», una de las piezas que se perfilan como sencillos del nuevo álbum. «Ver a Chris cantar una de mis canciones frente a mí fue un momento que nunca olvidaré», admite LaBelle con emoción.
El disco «Catch My Butterfly» también es significativo por la elección de su productor, John Feldmann. La conexión con Feldmann se inició durante la producción de «Butterfly», y su enfoque experimental y fresco convenció a la banda de que era el productor ideal para este proyecto. Feldmann no teme experimentar en el estudio, y esta disposición para explorar nuevas ideas ha resonado profundamente con Dirty Honey, conocidos por su inclinación a desafiar las normas establecidas del rock.
Este nuevo álbum parece ser una continuación natural de la evolución de Dirty Honey, una banda que desde su debut en 2019 ha demostrado una y otra vez que no tienen miedo de romper moldes. Desde su primer gran golpe con «When I’m Gone», que hizo historia al ser el primer sencillo de una banda sin sello en alcanzar el número uno en la lista Billboard Mainstream Rock, han mantenido una actitud desafiante y progresiva.
El éxito que han cultivado, tanto en las listas como en sus poderosos directos, ha sido respaldado por giras con gigantes del rock como Guns N’ Roses y The Black Crowes, consolidando su lugar como uno de los actos más emocionantes de su generación. Rolling Stone ha elogiado su capacidad para combinar la esencia del rock clásico con un aire renovado, una fórmula que parece continuar perfeccionándose en «Catch My Butterfly».
La grabación de este nuevo trabajo se extendió de enero a junio, un periodo en el que la banda se sumergió de lleno en la creación junto a Feldmann, explorando nuevas sonoridades y refinando su ya distintivo estilo. El resultado es un álbum de 14 temas, cada uno de ellos representando una nueva faceta de Dirty Honey, desde la vibrante «Lights Out» hasta la introspectiva «Lullaby».
La relación de la banda con Chris Robinson no solo les ha proporcionado un impulso de confianza, sino que también les ha ofrecido una perspectiva única sobre el proceso creativo. Robinson, con su larga trayectoria y su lugar en la cima del rock, no solo ha sido un mentor para LaBelle y sus compañeros, sino también un testimonio vivo de cómo el compromiso con la música y la autenticidad artística pueden llevar a nuevas alturas.
Mientras nos acercamos a la fecha de lanzamiento de «Catch My Butterfly», la anticipación no hace más que crecer. Dirty Honey está listo para deslumbrar una vez más, y con el apoyo de figuras legendarias y un público entusiasta, el panorama pinta prometedor. La banda, firme en su objetivo de sembrar su propio camino en el rock, parece más preparada que nunca para dejar una huella duradera en la historia de este género inolvidable.
