El baterista brasileño habla sobre su papel en Slipknot y la influencia de Joey Jordison.
Para Eloy Casagrande, unirse a Slipknot en 2024 fue más que un simple cambio de banda. Sustituyendo a Jay Weinberg, quien había estado con Slipknot desde 2015, Casagrande se encontró heredando un legado compartido con uno de los bateristas más icónicos del metal, Joey Jordison. Jordison, miembro fundador de Slipknot, dejó una huella indeleble en la banda, y cualquier nuevo baterista inevitablemente se enfrentará a comparaciones.

En una reciente entrevista con el canal colombiano de YouTube Radionica, Casagrande compartió lo que Shawn Crahan, conocido como Clown, le dijo desde el primer día: no se trataba de tocar cada nota a la perfección, sino de captar la esencia del grupo. Según Casagrande, Clown le expresó que el alma de la banda, la actitud y la energía son lo que realmente importa. «No tienes que preocuparte por tocar todo perfectamente», recordó que le dijo Crahan. «No hay un bien o mal; lo importante es el alma del grupo».
Aunque la banda no esperaba que replicara a Jordison, Casagrande no dejó de estudiar los arreglos de batería con dedicación. Reconoce la importancia de respetar las composiciones mientras añade su toque personal. «No es solo tocar las notas correctamente. Se trata de tener una actitud diferente, de mantener viva el alma del grupo», explicó Casagrande. Con esto en mente, Slipknot ha dejado claro que no buscan un clon de Jordison sino que quieren que él sea auténtico, trayendo su propia personalidad y nuevas ideas al grupo.
Un Toque Brasileño en el Metal
Más allá de sus habilidades técnicas, la incorporación de Casagrande ha introducido un toque distintivo a la música de Slipknot. Originario de Brasil, y habiendo tocado previamente con Sepultura, su influencia brasileña es evidente en su estilo de batería. Al principio, Crahan no estaba seguro de cómo encajaría este estilo en el sonido de Slipknot. «Él me preguntó: ‘Sabes que esto es una banda de metal, ¿verdad? Esto es una maldita banda de metal’,» recuerda Casagrande entre risas.
Sin embargo, con el tiempo, sus compañeros de banda comenzaron a apreciar y aceptar esta influencia. Durante el proceso de grabación, Crahan incluso le sugirió que incorporara algunos ritmos brasileños en las canciones. Esto marca una evolución en el sonido de Slipknot, mostrando su disposición a experimentar y adaptarse mientras mantienen su esencia metálica.
Mirando al Futuro
Con el anuncio de una gira por estadios en 2027, Slipknot tiene grandes planes para el futuro. Las fechas incluyen conciertos en lugares icónicos como el Wembley Stadium en Londres y el Fenway Park en Boston. La gira, que también visitará Sudamérica con paradas en São Paulo, Buenos Aires, Santiago y Bogotá, promete ser una experiencia inolvidable para los fans. Slipknot se ha asegurado de que cada espectáculo sea único, incluyendo un escenario B en algunas ciudades, lo que añade un nuevo nivel de dinamismo a sus presentaciones.
Con 19 músicos diferentes habiendo pasado por Slipknot desde su formación en 1995, la banda ha visto su parte de cambios. Sin embargo, la llegada de Casagrande parece ser un ajuste natural, proporcionando tanto continuidad como innovación. Su compromiso con «la música real» en el próximo disco de Slipknot es una promesa de que los fans pueden esperar algo fresco pero fiel a las raíces de la banda.
Así, con la herencia de Joey Jordison en mente, Eloy Casagrande lleva la batuta de Slipknot a nuevas alturas. Entendiendo la necesidad de respeto y originalidad, está preparado para dejar su marca en el legado del grupo de Iowa.
