El guitarrista de Queen habla sobre su decisión de ser vegano y su activismo por los animales.
Brian May, legendario guitarrista de Queen, no solo es conocido por sus solos de guitarra y su icónica melena, sino también por su ferviente defensa del mundo animal. En una reciente entrevista con Samuel Goldsmith para el podcast Good Food del Reino Unido, May abordó su transición al veganismo, una decisión que tomó en enero de 2020 al participar en Veganuary. Durante la pandemia de coronavirus, su compromiso con esta causa no ha hecho más que crecer.

May es un defensor incansable del bienestar animal, y su enfoque va más allá de la dieta. Junto a Anne Brummer, May cofundó el Save Me Trust, una organización dedicada a la protección y rescate de la fauna salvaje. Desde topos y zorros hasta ciervos y aves, el grupo ha salvado miles de vidas, lo cual enorgullece profundamente a May. «Cada criatura cuenta», afirma con determinación.
La historia de la sensibilidad de May hacia los animales se remonta a su niñez. En la entrevista, recuerda un incidente durante su infancia que le marcó profundamente. Luchando contra una gran avispa con un rociador de insecticida, fue testigo del sufrimiento del animal. Aquel momento le hizo cuestionarse por qué había causado tal daño, solo por miedo. Esta reflexión, junto con otras experiencias, cimentó su empatía hacia todas las formas de vida.
Inspirado por figuras como el naturalista británico David Attenborough, Brian May ha cuestionado nuestra percepción antropocéntrica. «¿Por qué pensamos que somos más importantes que los demás animales? No hay fundamento para eso», reflexiona. Estas palabras no solo invitan a la meditación, sino que también lanzan una crítica a la arrogancia humana por asumir que los demás seres vivos existen para ser explotados.
May ha llevado su amor por los animales a acciones concretas. En 2013, compró 157 acres de antiguas tierras agrícolas en Dorset, Inglaterra, con el objetivo de convertirlas en un refugio seguro para la vida silvestre. Hoy, ese espacio, conocido como May’s Wood, alberga más de 101.000 árboles y arbustos y ha visto florecer numerosas especies de insectos, aves y mamíferos.
Este compromiso no ha librado a May de controversias, especialmente al enfrentarse al gobierno británico por la matanza de tejones. Sin embargo, su activismo sigue firme, impulsado por la convicción de que cada vida es valiosa y merece respeto.
Brian May no solo es un ícono del rock, sino un defensor apasionado de nuestro planeta y sus habitantes. Su mensaje resuena con fuerza: más que vivir en un mundo construido por el hombre, necesitamos un retorno a nuestras raíces naturales. Como él mismo señala, al conectar con la naturaleza nos damos cuenta de que allí es donde verdaderamente pertenecemos. Y aunque ha recibido un doctorado en astrofísica por el Imperial College de Londres, su dedicación es planetaria y muy terrenal.
