VADER son mucho más que un nombre y lo demuestras una vez más con este álbum  «Solitude In Madness»

En la escena del Metal Extremo tenemos muchas ofertas a nivel de grupos a nivel mundial, es notable el constante cambio y hasta la saturación de manifestaciones artísticas que puede ser irónica y ambiciosa. Es entonces cuando notamos el esfuerzo inminente de la banda VADER, en el desahogamiento y ánimo de la interpretación que inspira el deseo de intervenir y transmitir su talento, utilizando su técnica que es extraordinaria e inmejorable conforme nos dan un nuevo trabajo. 

Recaer en que no hay un avance en los sonidos originales de este género, es tan interesante y valedero como discutir que el líder de la primera potencia de este planeta es sincero y honesto, osea mejor disfrutemos de la música y que cada uno haga lo que debe hacer. 

VADER es una banda difícil de revisar, no se debe a lo compleja o profunda que sea su música , es porque el nivel de intensidad y calidad es demasiado bueno en cada disco y EP que nos han entregado anteriormente en toda su historia discográfica sin descuidar por supuesto su puesta en vivo sobre cualquier escenario. 

En «Solitude In Madness» su duodécima producción de estudio recién salida a principios de este mes, tenemos una oleada de adrenalina sin límite. Rapidez y contundencia en sus once temas, más un cover bien elaborado, encontramos caos controlado y salvaje que se sostiene en la destreza técnica de sus músicos que son Piotr Wiwczarek «Peter» en las voces y guitarra, Marek «Spider» Pająk en la otra guitarra, Tomasz «Hal» Halicki en el bajo y James Stewart en la batería, el más joven de la banda y vinculado hasta en seis proyectos. Propinandonos más de treinta minutos de ímpetu puro para que nos desestresamos con la mejor soltura y de forma recia. Pero este trabajo no es unidimensional, tiene muchos matices en grados que varían en los que marcan sus elementos de sonido conseguido, que va de una explosión directa de Death Metal, pasando por una intensidad de Thrash Metal y terminando con tintes de Black Metal en escalas sinfónicas. Apreciar este disco por solo una canción sería un error, la composición va de canciones cortas y extremadamente directas, alcanzando un éxito sorprendente, por sus ráfagas de velocidad extrema concentrada en cada uno de sus instrumentos probando algunos trucos nuevos en tempo y cambios de ritmos frenéticos produciendo un impacto importante en los tracks. La portada hecha por Wes Benscoter es una obra es asombrosa y admirable, el dibujante ha trabajado para SLAYER, KREATOR ,LEGIONS OF THE DAMNED ,AUTOPSY o CATTLE DECAPITATION. El disco se grabó en los estudios Grindstone de Ipswitch en Inglaterra bajo la supervisión del productor Scott Atkins que hizo la grabación, producción, mezcla y masterización del material, junto al respaldo de NUCLEAR BLAST.

El vocalista y líder Mr. Wiwczarek comentaba a un medio del ciberespacio, acerca del disco y la situación actual mundial:

«La humanidad nunca aprende la lección. Siento que las tensiones continúan aumentando en todo el mundo. La gente se ha olvidado del dolor verdadero, desde un punto de vista más amplio. Generacionalmente, la nueva generación no respeta a la anterior, y creo que ni siquiera se respeta a sí mismos. Nuestra vida cotidiana está en la televisión, por lo que no queda alma. Todo está vacío. Pienso que la tecnología también nos está quitando la humanidad. Ahora hay más personas solitarias que nunca y, sin embargo, se supone que estamos conectados por la tecnología. ¡Es una locura! De ahí vino el título. Por supuesto, abordó estos temas desde el punto de visto de VADER. Me encanta contar historias y expresarme a través de esas historias».

VADER ha sido durante mucho tiempo maestros del breve y agudo estallido de intensidad abrumadora, con una fórmula efectiva que los destaca entre las bandas que orbitan en la escena. Sus canciones son perseverantes y devastadoras con el lapso adecuado para retorcer al oyente suscitando la emoción de continuar escuchándolo. Con un minutaje perfecto para escucharlo del tirón, es un disco directo con una faena tremenda, sus señas de identidad que ya mencionamos esta vez tiene hasta un poco de influencia de Heavy Metal clásico orgánico. 

Hay poco espacio para las sutilezas o las texturas dentro de la composición de sus canciones, arrancamos con «Shock And Awe» de inicio eres absorbido e impregnado de su articulación musical y te enfrentas cara a cara con la pared de sonido de los polacos, sin tregua y con todo lo preciso para causar un headbanding intenso, confieso que recorde el acento de Mr. Vincent y toda la banda de MORBID ANGEL con toda esa potencia que solían darnos, pero Mr. Wiwczarek y VADER los evoca y supera;

 «Into Oblivion» el sencillo de presentación de esta nueva producción, nos otorga un teaser que ajusta una taquicardia implícita e intriga con cada uno de sus riffs elaborado con una pericia apetecible; «Despair», la pista más corta del álbum en poco más de dos minutos de duración, curiosamente, de alguna manera parece más largo de lo que es porque hay mucho que procesar durante el proceso de progresos de los ritmos con un agilidad y presteza desconcertante; 

«Incineration Of The Gods» un solo guitarra pasmoso que se acopla con otro y así sucesivamente hasta conflagración total; 

«Sanctification Denied», la banda coquetea con los ritmos progresivos, partiendo de los sonidos graves del bajo de Mr. Halicki que destaca en este track; 

«And Satan Wept», impacto inmediato de Thrash Metal elaborado con determinación en el tiempo justo y necesario, consiguiendo que no nos invada el aburrimiento, deseando más de VADER

«Emptiness», del EP lanzado a principios de este año «Thy Meseenger», posee la actitud del crudo Thrash Metal incorporando acordes de Death Metal, correctamente recobrada  y agradecidos de que aparezca esta vez; 

«Final Declaration», la técnica e intensidad en las cuerdas afinadas en métricas que desmenuzan delicadamente a los que la escuchamos y damos gracias por tener este «Solitude In Madness»

«Dancing In The Slaughterhouse», cover de sus compatriotas ACID DRINKERS con el toque de características del Death Metal, como nota sugestiva tenemos la risa cómica y siniestra al final que es muy figurante del hacer de la combinación; 

«Stigma Of Divinity», precisión en las melodías y arpegios conseguidos en la intensidad de arranque delirante para hacer un mosh-pit intenso, para llegar al último corte.

«Bones”, con más duración de tiempo y más en corte clásico,  ninguna canción está de más, ningún riff está forzado y es un auténtico deleite para los sentidos, al ser corto no se hace pesado para nada y las canciones se pasan rápido y disfrutables. Por eso merecidamente hay que ponerlo nuevamente, otra vez al «Play».

La banda es una constante para los fieles del género por toda su trayectoria. Representan una autoridad sempiterna empeñada en sobrevivir con el pasar del tiempo y de la competencia. Para los fanáticos constantes, tendrán mucho para disfrutar en «Solitude In Madness». Sin embargo, ninguna cantidad de adoración puede ocultar el hecho de que este material es momentáneo y breve.

El disco es corto intencionadamente y propone lo que esperamos y con creces, sin reinventar nada ni revisando toda su discografía consiguen un resultado tan satisfactorio. No tienen escasez de ideas y no se queda atrás en toda la matiz de sus productos anteriores.

VADER ha sido tan consistente a lo largo de los años que sería fácil descartar de su confiabilidad y garantía de su rendimiento musical. «Solitude In Madness» exige la atención, porque destruye y desaparece, dejando todo como habitualmente estaba, para conducirlo con cuidado a un orden que puede permutar sin dejar de ser ellos. 

No inventan nada y no han variado mucho su estilo es estas casi cuatro décadas pero no les hace falta para nada, no pierden la dinámica. Sin aflojar continúan ofreciendo una música tan elaborada que aunque repitan patrones vistos anteriormente lo hacen de manera muy natural añadiendo detalles que no aburren en ningún momento. El mundo actualmente se ve envuelto en un tipo de soledad y en la locura de una necesidad de escuchar sensaciones alentadoras para una mejor percepción del futuro actual.VADER es una banda notable y con un sitio ya bien definido, un mecanismo de hacer Death Metal de calidad, tenemos un buen cúmulo de canciones en este álbum  para llevar mejor nuestra actualidad de reclusión y encierro.

Reseña de Pepe Cortez

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