TRIPTYKON WITH THE METROPOLE ORKEST «Requiem» (Live At Roadburn 2019) llega como una combinación que saciará todas las expectativas

Cuando el Festival Roadburn de la ciudad de Tilbug en Holanda, incluyó la presentación de la banda suiza TRIPTYKON (antes conocida por contar con el músico Tom G. Warrior fundador de la legendaria banda CELTIC FROST) para realizar «Requiem» en la edición de 2019, los ánimos de muchos asistentes al festival deberían haber dado un gran salto de entusiasmo. 

TRIPTYKON finalmente completaría el trabajo sinfónico de CELTIC FROST que comenzó en el álbum «Into The Pandemonium» del año 1987. Estaba claro que Mr. Warrior no entregaría nada a medias o sin sentimiento y calidad en el Festival. Teníamos la sospecha de que tendríamos una poderosa historia de Heavy Metal en el aire en este evento. Quien haya estado allí en esta presentación única, muchos lo hubiéramos deseado, apreciará especialmente la memoria del mismo.

Pocas bandas están tan comprendidas con su legado como TRIPTYKON. Su herencia se remonta al nacimiento del género del Black Metal gracias a la carrera del líder vocalista en la embrionaria banda HELLHAMMER a inicios de la década de los 80 y, finalmente, el eternamente excelente CELTIC FROST

Siendo la tercera encarnación de modalidad musical, TRIPTYKON han llevado la misma antorcha para la búsqueda de los caminos del Metal como sus antepasados, y se han labrado su propio nombre en los espacios recientes de la historia de la Música Extrema dando forma a uno de los  proyectos musicales más apasionantes de la última década. «Requiem», grabado en el Festival Roadburn del año pasado, sale a la luz a través de Prowling Death y CENTURY MEDIA Records. Este ambicioso lanzamiento alcanza con éxito alturas grandiosas y dramáticas en este formato sinfónico, destacando los tintes de Doom Metal con cierta inclinación gótica.

«Requiem» no pertenece a ningún otro lugar que no sea su propia cripta. Como una pieza musical que es, pero que ha sido terminada durante treinta años, la interpretación final y completa de la misma presentada en vivo con la Metropole Orkest, orquesta Big Band Sinfónica de Jazz y Pop Holandesa, la orquesta híbrida ganadora del Grammy, es uno de los mejores logros para una banda que ya ha hecho tanto por la Música Extrema.  

La tarea de TRIPTYKON era recoger este fragmento y ponerlo en su forma actual. El fundador del Roadburn Festival, Walter Hoeijmakers, contactó a Mr. Warrior y este diálogo fue el impulso que los suizos necesitaban para completar el «Requiem» para la presentación en directo.

La Música Extrema y las orquestas sinfónicas llevan relacionándose desde hace varios años atrás, no es una empresa audaz, lo han hecho bandas como DIMMU BORGIR o METALLICA, donde interpretaron innovadores temas adaptados que son difíciles de olvidar por su definición artística. Así se sumaron otras bandas como CRADLE OF FILTH , ANATHEMA , NIGHTWISH , INMORTAL, DEVIN TOWNSEND y muchos más que también demuestran que es una buena alianza. A lo largo de «Requiem» el respaldo orquestal nunca se siente fuera de lugar y se utilizan para darle más fuerza y destacar los mejores elementos de TRIPTYKON sin variar su sonido original. 

El vocalista y líder declaraba lo siguiente acerca del disco: «Este álbum es el resultado de dos años de trabajo apasionado y marca el final de una idea musical que se consideró por primera vez hace más de tres décadas. Este «Requiem» también representa la primera grabación del baterista Hannes Grossmann con TRIPTYKON, y estamos muy orgullosos de ello. Fue un honor increíble trabajar con Metropole Orkest, el director de orquesta Jukka Iisakkila, la cantante invitada Safa Heraghi y el prestigioso Roadburn Festival. De hecho, no podría haber habido un mejor socio para el proyecto «Requiem» que Roadburn. Estamos lanzando este álbum «Requiem» en memoria de nuestros amigos y colaboradores profundamente desaparecidos Martin Eric Ain y HR Giger».

Existe un alto valor de reconocimiento de los componentes individuales, en esta creación salta el reconocimiento musical familiarizado con el trabajo de CELTIC FROST. «Rex Irae» como el abridor de «Into The Pandemonium» y el cierre «Winter» de su sexto y último albúm, «Monotheist» enmarcan el recién tema creado «Grave Eternal». Esta estructura crea una confianza e intimidad que siempre mantiene contacto con las obras CELTIC FROST. También existe el legado enfatizado repetidamente de este trabajo para Martin Eric Ain y HR Gigera, este último un gran artista gráfico y escultor Suizo que fallecio hace unos años atras, a quienes se dedica este trabajo. Esto es una sombra de gran tamaño que influye en lo que se presenta y agrega un nivel especial y personal a «Requiem». Y, por supuesto, está la composición sobresaliente en sí misma: la implementación entusiasta, el bajo retumbante, los coros esféricos, los enormes timbales, una experiencia para los oyentes inolvidable.

Hay momentos destacados individuales en esta producción, como las voces increíblemente conmovedoras y la presencia de la cantante invitada Safa Heraghi, quien apoya a Mr. Warrior como co-vocalista y hace un trabajo fantástico con su voz distintiva. El solo de guitarra al mejor estilo PINK FLOYD de V. Santura en la parte inicial de «Grave Eternal», muestra un lado bastante desconocido de sus habilidades. El inconfundible sonido de guitarra de Mr. Warrior, más el bajo gruñido de Vanja Slajh. A esto se agrega el juego de batería de conducción del recién llegado Hannes Grossmann, que es un demasiado dominante en vivo, y que establece un nivel coherente para este lanzamiento.

«Requiem», que dura unos tres cuartos de hora en total,  se divide en tres capítulos. La primera parte, o primer corte, se remonta al esfuerzo de segundo año de mil novecientos ochenta y siete de CELTIC FROST con su disco «Into the Pandemonium» con «Rex Irae» , rememora la etapa inicial de la banda cuando unieron la brecha entre la pesadez del hombre de las cavernas que arrastraba los nudillos y algo que era significativamente más sublime y experimental. La versión actualizada de la pista carece del mordisco de la versión inicial, sin embargo, las frecuencias bajas están a la par en una interpretación gótica de la canción que es considerablemente oscura y monótona. 

Dividida en seis partes, no se pierde nada en la mezcla sin sufrir una falta de impacto, con todo los instrumentos sonando llenos y claros. Es un testimonio de la naturaleza meticulosa de la banda y también sirve como una hermosa yuxtaposición al rechazo grabado de las normas de grabación de cuando comenzó todo con  HELLHAMMER. Tenemos una representación de  una evolución que no sacrifica nada de la esencia de lo que hace que este tipo de música sea tan interesante y fascinante. Intrínsecamente tenemos por ejemplo en las transiciones de la parte dos, a una pieza musical que suena inquietante y agresiva, algo diseñado para enviar escalofríos por la columna vertebral donde progresa y se atiborra hasta colapsar nuestro sistema nervioso central, introduciendo lentamente sonidos sordos a través de la parte cuatro y cinco que simplemente evocan imágenes de inusitados engendros que acechan en las sombras. Llega a una profundidad emocional que solo una música como esta puede crear, ya que el constante caminar a través de los oscuros acordes junto a los profundos riffs obligan a detenernos para delitarnos de la oscuridad.

La producción concluye con un tercer corte llamado «Winter», que fue seleccionada de la canción del disco «Monotheist» que data del año dos mil seis. «Requiem» concluye con una triste canción. Es sombría, interpretada con un sentido de drama y convicción. La oscuridad envolvente que parece inherente a la interpretación de TRIPTYKON parece escudarse en esta canción, llenando los vacíos que se habían abierto por el ritmo fatal final. La música de Mr. Warrior ha evocado sentimientos que descansan en el punto de equilibrio entre la melancolía y la depresión. Este corte es un ejemplo perfecto, aumentado en «Requiem» con los impresionantes y numerosos músicos invitados involucrados. Teniendo el capítulo uno en mente como el punto de partida de este disco, Mr. Warrior ha estado trabajando en el proyecto durante más de treinta años, siempre audaz y aventurero.  Pero quizás el mejor momento de la actuación es la partida de los protagonistas: literalmente  se puede sentir cómo todos los involucrados están disfrutando este momento de finalización, cómo se puede ver el alivio, por el resultado que se ha logrado. Y cómo el público se despierta lentamente de su trance.

Este disco está acentuado por la percusión atronadora que se escucha con frecuencia en toda la producción. Recordando que los sonidos orquestales siempre han sido parte del plano, y fue parte de la razón por la cual CELTIC FROST hicieron un nombre tan grande para ellos mismos. Aún así, décadas después, la composición se siente más madura a medida que la comprensión de los artistas se ha profundizado y atenuado por la experiencia. Cada segundo de esta pieza se siente meticuloso y pensado, ya que los delicados arreglos orquestales flotan por encima de los riffs monolíticos más típicos y la transición de un movimiento a otro sin problema evidente.

Es realmente impresionante cuánto TRIPTYKON pulveriza todas las expectativas . Porque lo que ofrece «Requiem» (Live At Roadburn 2019) es un gran arte, una gran pasión y, sí, una gran emoción.  La implementación atmosférica y coherente, que hace que un juego de tres cuartos de hora pase volando, ha sido ejecutado con precisión y pasión. Alcanzara el título de esencial con el pasar del tiempo. A través de imágenes poderosas y capas sin esfuerzo de su música, TRIPTYKON no solo ha creado un álbum, sino una búsqueda tangible y emocional a través de un rincón de música que conocen mejor. Donde comenzaron sus álbumes «Melana Chasmata» y «Eparistera Daimones», este álbum comienza, agregando sus propios sabores a la mezcla y no solo vincula una historia musical que se está gestando desde finales de los años ochenta, sino que también fomenta el legado de una banda ya destinada para los libros de historia del Metal.

Las expectativas eran enormes y si te tomas tu tiempo para sumergirte en este álbum, experimentarás algo completamente diferente de lo que previamente has asociado con el Metal Extremo. Por supuesto sabemos que HELLHAMMER, CELTIC FROST y TRIPTYKON funciona de manera diferente a casi cualquier otra banda de Metal en nuestro planeta. Aquí, sin embargo, los músicos de dos mundos se combinan para formar una simbiosis que nunca antes había escuchado con tal sutileza. Y que conste que esta reseña solo abarca el aspecto sonoro, el otro que lo complementa, el visual sin duda es igualmente emocionante e imponente.

Reseña de Pepe Cortez

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