GOTTHARD no se resigna a vivir del pasado y con este álbum «#13» nos regala el que sin duda su mejor trabajo en los últimos años

Suelen decir que nunca es tarde si la dicha es buena, y tres meses más tarde, el disco salió el 13 de marzo de 2020, vía Nuclear Blast, publicamos nuestra crítica del nuevo disco de Gotthard, #13. Esta tardanza, no tiene nada que ver con otras causas que no sean las del descontrol que este maldito bicho, y su disco COVID-19, están generando en todos nosotros. De todas formas, no hay excusa, ¡es un error imperdonable!

Error que no hubiera sido tan flagrante si por lo menos el disco no cubriera expectativas, “bueno, no nos hemos perdido nada”, pero es que el disco es buenísimo, ¿cómo hemos podido no hacernos eco del disco antes? como digo, ¡inaceptable!

Ya está, ya nos hemos flagelado bastante, vayamos al lío, que para eso hemos venido.

Gotthard acaba de sacar el mejor disco desde su grandísimo Lipservice, ¡ahí lo dejo! Se acabaron los eternos debates, y tan divertidos, por otro lado, que desde que se editó ese Lipservice se vienen generando:

“¡Los Gotthard que molan son los de la primera época!”, dicen los unos, hardrockeros de libro, directos, con grandes riffs, ritmos contundentes, melodías comerciales y voces agudas y potentes. ““¡No tenéis ni idea!”, dicen los otros, “¡Lo mejor es cómo encajan sus fantásticas melodías en medios tiempos, convirtiendo los temas en melosos pero potentes!”. Y podríamos seguir, “Les falta pegada, ya estaban yendo por esa senda, pero con la muerte de Steve Lee han terminado hundiéndose, están en una depresión perenne”, “¿pero qué dices? si ahora enganchan y empatizan más que nunca”

Pues chicos del grupo uno, chicos del grupo dos, #13 os va a gustar por igual. #13 es hardrockero, sí, es un disco de medios tiempos, también. Y lo mejor, no es que a unos les vaya a gustar de la canción uno a la seis, y a los otros de la siete a la trece, es que todos los temas tienen de todo:

Bad News, un groove potente, rítmicas muy buenas, sobre todo en el estribillo, que es rápido y contundente. Y la canción tiene hasta parón para recrearse. ¡Temazo! ¡Menudo comienzo de disco!

Every Time I Die continúa con la intensidad. Gran línea de bajo y batería, sencilla pero rápida y con pegada. Las guitarras, clásicas Gotthard. También tiene coritos para que todos cantemos y un puente a los últimos coros muy comerciales.

Missteria. Canción “diferente”, con timbales como con un rollo africano, no sé describirlo bien, y un corito femenino por ahí suelto. A todos les gustará, pero claramente a los del sector más blando.

10.000 Faces. ¡Temazo! difícil de encuadrar en algún grupo de los dos en discordia. Estrofa contundente, ¡me encantan los golpes de guitarra tan gordos!, y estribillo cantable y bailable a tope.

S.O.S. Versión del clásico de ABBA, al que los genios de Gotthard lo hacen más oscuro y mucho, mucho, más potente. ¡Eso es, para mi gusto, un homenaje a un tema histórico, haciéndolo diferente!

Los del grupo que prefieren a los Gotthard de la segunda vertiente, con Another Last Time y Better Than Love se quedarán más que contentos. Son dos temas en los que, a pesar de tener grandes guitarras y una buena potente base rítmica, priman las melodías más comerciales y estribillos alegres y pegadizos.

Save The Date es una canción de mover la cabeza y el pie, gran riff. 

A Man On A Mission, vuelve la base rítmica dominante, domina la batería en el estribillo, y está cantada de manera dulce y tranquila. Me viene, al escucharla, un rollo blusie, sin serlo.

No Time To Cry, Es muy potente, con muchos guitarrazos y unas teclas por detrás que te envuelven, te engancha. Casi al final tiene un aumento de velocidad, con un rollo Purple, que paran de golpe, para volver a la canción y a su velocidad, alta, natural. No sé si es la mejor canción del disco, pero la más completa, con más cosas, seguro.

Rescue Me es la última canción del disco. Timbales, guitarras acústicas, cencerros, diría yo, una amalgama de instrumentos y ritmos diferentes, dejémoslo ahí, entremezclados con los instrumentos habituales del rock. Todo esto acaba convirtiéndose, y para acabar el disco, en una canción heavy de verdad, con un cambio de ritmo a pesado, lento, que ni fuera el War Pigs, ¡oye!

Luego están Marry You y I Can Say I´m Sorry, las baladas de rigor que siempre tiene que haber, pero que para mí siempre son prescindiblesMe voy a mojar, yo soy de los del primero grupo. Tenía a Gotthard realmente perdidos para la causa, quizás por eso ese traspapelo del disco, los veía sin rumbo, sin definición, sin chispa, y más después de ver a Leo Leoni con su grupo de versiones de Gotthard, algo inexplicable, pero tengo que decir, que a mí me han vuelto a ganar, Gotthard ha encontrado el equilibrio, esa senda en la que tanto ellos, como nosotros, sus fans, todos, estaremos en la misma sintonía, y encantados, por supuesto.

Review de Ape Navarro

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