Repasamos el segundo trabajo de esta potente banda de origen vasco que con el nombre HILOTZ llegan dispuestos a patear culos

El Origen de la Banda

Hilotz es una banda de metal asociada más específicamente con el trash y, sobretodo, el death metal procedente de Gipuzkoa, País Vasco. La banda se creó a finales del año 2009 con el fin de tocar versiones de bandas conocidas, aunque pronto comenzaron a componer sus propias canciones teniendo como resultado su primera demo “Hil Ala Bizi” en 2012. Gracias a su buena acogida pudieron compartir escenario en España con grandes bandas como Crisix, Angelus Apatrida…

La formación se consolidó como un trío formado por Mikel Yarza en el puesto de bajista y cantante, Etxahun Urkizu en la batería y Paul Care como guitarrista tras el lanzamiento de su primer disco de estudio “Human Cruelty” en el año 2016. Ahora, en 2020, lanzan “Aske”.

Sobre el álbum “ASKE”

Aske es el nombre que recibe el segundo disco de estudio de la banda vasca Hilotz. Será lanzado el 15 de septiembre de este mismo mes y ha sido grabado, mezclado y masterizado en los estudios Black Storm junto al guitarrista y productor Ekaitz Garmendia. En él se combina el trash, death y black metal dando lugar a composiciones creativas y, en algunos casos, de larga duración. La principal incógnita que Aske trata de resolver es sobre quién nos da y nos quita la libertad y sobre el fin de la misma, un concepto muy filosófico. Así, en estos 11 cortes, se ponen en el lugar de quienes pretenden ser libres en su lucha por romper las cadenas que les han sido impuestas por nuestra sociedad actual.

“Aske” TEMA A TEMA

El disco comienza con “Aske”, la canción de mayor duración del disco (más de ocho minutos) cuya inquietante introducción nos transporta al pasado, quizás a tiempos medievales, hasta que la guitarra eléctrica termina por imponerse con un riff dementemente veloz. Además, las voces agudas consiguen darle el toque death metalero que la canción requiere.

Pertsona, Terrorista” habla sobre el terrorismo denunciando esa situación tan delicada de un modo muy suyo. La velocidad en su ritmo vuelve a ser la protagonista indudable en un tema cuya batería destaca por encima de todo lo demás. Con toques muy lúgubres en algunos puntos, el solo no es tan veloz como cabría esperar en una canción como esta. Más bien es un solo armonioso muy cuidado para acompañar al ritmo del tema.

Sinisten Dut” comienza con un sonido similar a una brisa de mar que pronto es reemplazada por un riff de guitarra a capela que pronto será reforzado por el bajo y la batería, justo antes de que entre la voz convirtiéndose en una de las canciones con ambiente más death metal. También destaca la parte meramente instrumental en la que un piano toca una melodía y es acompañada a continuación por el resto de instrumentos, aumentando la agresividad progresivamente hasta convertirse en el bridge que precede al final épico de la canción. 

A continuación, llega “Auhen” con un pequeño descanso gracias a la bajada de ritmo que la hace destacar entre las demás. Una introducción a base de una melodía suave de guitarra respaldada por el bajo y un recital cantado antes de que el ambiente vuelva a teñirse de negro.

Hiltegira Bidean” comienza con un pequeño solo de batería que sirve de introducción a un tema del que pronto toma las riendas la voz tan aguda y la guitarra tan distorsionada que nos hará mover la cabeza como auténticos demonios del infierno.

En “Izua Su” logran un riff de guitarra que se asemeja bastante a los grandes riffs del trash metal en su estado más puro. Además, unos coros increíbles que escuchamos durante el estribillo logran darle a este tema una estética más ligada al heavy metal que al death/black metal que habíamos escuchado durante el resto del disco.

Zurrunbiloa” tiene la que quizás sea la melodía más pegadiza de todo el disco. Un riff que sirve como introducción, aunque pronto se torna más sucia y agresiva durante el verso y estribillo que comparte junto a la siempre veloz batería y a la voz tan aguda que siempre las guía.

Diktadore Zintzoa” comienza con una serie de acordes en una guitarra limpia, aunque pronto activan la distorsión más sucia que tienen para repetir un riff parecido e introducir al verso que, como siempre, se realiza a una velocidad inalcanzable. Una melodía armonizada distinta, aunque igualmente preciosa, podemos escuchar durante el estribillo.

Ezin Du” es un tema corto pero intenso, con un rápido riff que llega directo hasta nuestros oídos acompañados, como no, por una batería incontenible y los gritos tan agudos a los que tanto nos hemos acostumbrado llegados a este punto del disco. De hecho, en esta canción se incluye el grito más prolongado del álbum. Algo similar ocurre en “Betirako Atsedena”, un tema en el que todos los elementos propios del death metal que hemos visto hasta ahora en este disco se mezclan dando lugar al final del segundo plato. Empieza el postre.

Un postre que viene con nombre de despedida, “Agur”. Fue uno de los tres adelantos que pudimos tener sobre este disco y que ya cuenta con su propio videoclip. Una canción que, si bien trata de engañarnos con una introducción nostálgica, pronto se torna tan metalera como la que más y nos deja con ganas de más. De hecho, es un tema meramente instrumental con el que ponen el broche dorado final a un disco tan bueno como el que acabamos de escuchar. 

Completamente recomendado, independientemente de que entendáis euskera o no. Si te gusta el lado más oscuro del metal, los riffs oscuros y los chillos tan agudos como el diablo, este es tu disco sin duda.

Reseña de David Medrano

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