Repasamos el último trabajo de los alemanes IRON ANGEL que se ganan el título de leyenda después de seguir adelante con todo lo que han pasado.

Entre el color Blanco y el Negro, tenemos el Gris, que ni satisface ni disgusta, pero que cumple con la necesidad de coloración de buena manera satisfaciendo los gusto. De esta manera definiría a IRON ANGEL, una banda catalogada como  leyenda alemana del Speed ​​Metal que regresan este año con el lanzamiento de su próximo álbum de estudio «Emerald Eyes», el cuarto, que se lanzará en octubre apadrinado por la discográfica Danesa Mighty Music.

Después de dejar su banda anterior METAL GODS, nominación casi obvia a la banda británica JUDAS PRIEST, el baterista Mike Matthes y el bajista Thorsten Lohmann formaron una nueva banda junto con los guitarristas Peter Wittke y Sven Strüven en el año de mil novecientos ochenta y tres. Inspirados en una novela sobre un espíritu cazador, renombraron la banda como IRON ANGEL unos pocos años después el proyecto comenzó a tomar forma.Todos ellos eran conocidos al compartir ciertas vivencias juntos. Poco después, la banda estaba audicionando cantantes y su amigo en común Dirk Schröder andaba por ahí , aunque solo pasando el rato. Debido a que ninguno de estos cantantes encajaba en la idea de cómo debería sonar la banda, alguien le sugirió a Mr. Schröder que lo intentó y convenció con creces con su intervención para sorpresa de todos, así nació el primer germen de lo que sería IRON ANGEL.

En un principio los alemanes se hicieron famosos en su ciudad de origen Hamburgo, llegando hasta los oídos de el sello SPV/STEAMHAMMER a finales de un año de su formación, culminando con un contrato y el lanzamiento de su álbum de debut «Hellish Crossfire», fueron clasificados por los medios como banda de «Power Metal Attack», transfigurando como arquetipo de banda de Speed Metal germana. Al año siguiente, la banda realizó una gira de apertura para KING DIAMOND, justo antes de lanzar su segundo álbum «Winds Of War», que tenía un estilo ligeramente diferente al de su predecesor. Aunque más madura y melódica, la falta de canciones rápidas y una atmósfera siniestra, que estaban en exhibición en el álbum debut, fue notable. La razón de esto fue el debate de los propios integrantes sobre su dirección musical: que rondaba en ser más atrayentes para las masas, especialmente para el mercado estadounidense y mundial, o mantener su propia forma de tocar. Las tensiones aumentaron cada vez más hasta que a mediados del año de mil novecientos ochenta y seis, deciden dejar la banda en «standby». Mr Wittke se unió a la banda ROOTS, mientras que Mr. Schröder y Mr. Matthes se unieron al grupo SUPERSTITION de J.R. Blackmore.

Continuando con la historia de la banda llegamos a finales de la década de los noventa, en donde nuestro tres personajes contactan y entre charlas y cervezas como buenos alemanes y con algún que otro atasco proponen revivir la banda. Ensayaron, conjuntaron antiguos y nuevos temas y decidieron reconstruir a IRON ANGEL y en mil novecientos noventa y nueve iban a lanzar un nuevo álbum titulado «The Rebirth», el cual nunca fue lanzado por diversas razones. A principios de este siglo veintiuno, tenían la intención de ingresar al estudio para grabar material nuevo, pero antes de que eso sucediera, Mr. Wittke murió en un trágico accidente automovilístico. Las grabaciones fueron canceladas y la banda permaneció inactiva durante los siguientes cuatro años.En este tiempo la pareja de integrantes se dedicaron a incorporar nuevos miembros para la banda y a trabajar en nuevo material, pasaron tres años sin ningún resultado aceptable decidiendo darse nuevamente una pausa casi al desamparo de la escena musical alemana. Como una especie de regalo de despedida, presentaron el EP «Back From Hell», que estaba compuesto de material potencial para lo que estaba destinado a ser su álbum de regreso de principios de la década del dos mil. Pero otra tragedia rondaría a IRON ANGEL, un par de meses después, Mr. Strüven murió de una sobredosis de heroína, reafirmando que estos hábitos son dañinos para la salud y que si no se controla terminan en tragedia. 

Pero el asunto continúa, la banda no estaba destinada a desaparecer tan fácilmente, el bajista Didy Mackel, que había formado en las bandas MANIA y NOT FRAGILE, contactó con un recién conocido y afamado por su pasado musical, Mr. Schröder a través de una red social, comentando que en varias ocasiones observaba a gente en los conciertos con merchandising de IRON ANGEL, manteniendo vivo en el recuerdo a la banda. Vino la idea de una reunión y se contactó a dos guitarristas de la farándula alemana: Jojo Folta y Mitsch Meyer. Todos se reunieron por primera vez en septiembre de dos mil catorce y al mes siguiente se hizo oficial: IRON ANGEL Sie sind zurück!!! (IRON ANGEL están de regreso!!!).

Nuevamente gravitando en la órbita del Metal, recibieron ofertas de promotores y festivales de toda Europa, pero antes de que la banda tocará su primer espectáculo desde el siglo pasado, Mr. Matthes anuncia su partida en marzo de dos mil quince por razones laborales. Entrando en escena Alexander «Schrotti» Kokatt como nuevo baterista en abril de ese año. La formación que ofreció los primeros shows en vivo desde la década de mil novecientos ochenta ahora estaba completa junto a la expectativa del respetable. Consiguieron un retorno triunfal y lograron salir de gira por América del Sur. Pero al año siguiente, Jojo Folta dejó IRON ANGEL y fue reemplazado por Robert Altenbach. Esto de ir y venir de músicos es casi típico en las bandas de Heavy Metal y los germanos no están excluidos de este hecho.

Seguimos en la línea temporal de la banda y llegamos a abril de dos mil quince, donde comienza la composición de las primeras nuevas canciones desde hace mucho, siempre listo para volver a las raíces del Speed Metal que propusieron musicalmente desde sus inicios. Es en dos años después que finalmente se grabó un nuevo álbum de estudio. Pero como Mr.»Schrotti» no se comprometía lo conveniente con la banda, y cuestionado por sus compañeros, IRON ANGEL decidió darle puerta de salida y buscar un nuevo baterista, trayendo a Maximilian Behr en abril de ese dos mil quince. Así que entre junio y agosto de dos mil diecisiete se afincaron en los Rosenquarz Studios en la ciudad alemana de Lübeck para grabar su muy esperado próximo álbum de estudio uniendo fuerzas con el mayor sello discográfico de metal de Escandinavia, MIGHTY MUSIC. Trascendental fue el cuatro de mayo del año dos mil diez y ocho, cuando IRON ANGEL sacó al mercado su primer álbum de estudio luego de treinta y dos años de espera, titulado: «Hellbound», junto a un tour por Europa, América y Japón, siendo cabezas de cartel en la mayoría de estos conciertos, un epíteto bien ganado. Cabe decir que esta producción recibió críticas bastantes fuertes, dedicándole a la banda las apreciaciones de madurez y refinamiento en su sonido sin perder intensidad y agresión que siempre comprometieron su trabajo. Habían retomado el vuelo muy bien.

Llegando a estos días, nuevamente la banda sufre otro cambio de miembro con Nino Helfrich reemplazando a Mr. Meyer. Llegando IRON ANGEL a estar formado en la actualidad por: Dirk Schröder, en las voces; Didy Mackel, en el bajo; Maximilian Behr, en la batería; Robert Altenbach en una de las guitarras y Nino Helfrich, en la otra guitarra. Con esta formación establecida, y sin perder mucho tiempo crearon lo que se convertiría en su cuarto álbum «Emerald Eyes», que se grabó entre octubre y diciembre del año pasado en DaDa Sound Studios cerca de Hamb en Bélgica.

En declaraciones de Mr. Behr con respecto a «Emerald Eyes» decía: «Queríamos mejorar de todas las formas posibles. Por un lado, queríamos volver aún más al sonido de «Hellish Crossfire», pero por otro lado también queríamos jugar con nuestras propias fortalezas, más bien que las de los demás y creo que realmente logramos hacer eso. Con este último trabajo, finalmente casamos el pasado con el presente y ahora miramos al futuro»

 «Emerald Eyes» Tema a Tema

Entremos en Materia musical, así que el primer corte de este cuarto álbum es, «Sacred Slaughter», con todos los instrumentos bien afinados, nos recibe como un puñetazo en la mandíbula este primer corte, con unos riffs de guitarras en acordes de Thrash Metal con Speed Metal sucedáneo por la batería y los coros bien pautados para presentarnos lo que lo germanos nos dan en esta ocasión, comienzan bastante bien; 

«Descend», la rapidez y agilidad son la norma a seguir, las voces de Mr. Schröder son sensacionales por lo admirable del timbre que alcanzan, los juegos de eco de las guitarras es soberbio; 

«Sands of Time» , acelarción pura, para un headbandig intenso, para mantener las armonías a este límite es indudable que la pericia de los músicos es imponente y los solos inauditos; 

«Demons», la contención de los graves es tremenda para acompañar la seguridad que da un corte casi obligado en sus próximas presentaciones en vivo, y corear juntos «Demons» hasta la saciedad, chequera el final que es fenomenal y no solo a lo corresponde a los solos en concordancia, tiene mucho más; 

«What We’re living For», alternar un poco con el Heavy Metal es permitido, sin perder el acuerdo de lo que nos dan IRON ANGEL, pero se lo pueden permitir sin ningún riesgo a perder originalidad, porque la ferocidad y salvajismo lo mantienen; 

«Emerald Eyes», el tema título flirtea nuevamente con la línea más clásica del Metal, riffs breves llenos de corriente y raudos, junto con muchos coros de los miembros del grupo que también invitan a disfrutarla en vivo, atentos a la serie de bajo de Mr. Mackel que es muy opulenta; 

«Fiery Winds of Death», armónicos de cuerdas oscilantes que no dan reposo, un poco a la voz del cantante que es tenue por momentos, pero con mucha fuerza en los coros y los escraches de los platos de la batería de Mr. Behr se dejan escuchar intensamente; 

«Sacrificed», quien pida pausa mejor que deje de escuchar «Emerald Eyes», eso no existe en este disco, pueden bajar la aceleración de los instrumentos pero porque lo requieren las partituras de este tema abnegado y sin privaciones; 

«Bridges Are Burning», con aires Punkara, incendian los ritmos de un track digno para hacer un mosh-pit sin perder la proporción de la emoción; 

«Heaven in Red», sin tregua o armisticio, la perfección germana llegue a su culmen, acometividad y celeridad, pero sin perder la agilidad de los músicos además de usar distorsiones diferentes, ellos pueden con todo y más; 

«Dark Sorcery», el remate a todo el disco llega sin perder fuerza, podría ser sin dudarlo el primer corte de este larga duración, porque si algo tiene esta producción es el estigma característico de esta banda que puede pasar en letargo pero cuando retoman la actividad son imparables e intratables, agradecimientos a ellos por volver y nosotros por disfrutarlos.

El nuevo lanzamiento trae de vuelta gran parte de la agitación, que ha estado ausente de todo lo que la banda ha hecho desde su debut ya hace más de treinta y cinco años. Las constitución en la estructura rítmica, junto con las letras de las canciones produce que actúen profesionalmente de forma global, logrando un nuevo-viejo nivel de calidad con producciones claras que permiten que la banda suene reciente y descarada sin perder su pedigree.

A su regreso a las actividades desde el año de dos mil quince, IRON ANGEL  había recorrido un infierno, desde los integrantes en cambio casi frecuente, producciones que al salir fueron bien aceptadas, hasta las nuevas giras mundiales y presentaciones en Festivales como Play It Loud, Headbangers Open Air o Metal Forces. Han probado el rugido de los fanáticos y todo el mareo que esto conlleva. Y por esto y más la banda germana reanudará sus presentaciones en vivo a principios del próximo año ya confirmadas en Festivales como el Bavarian Battle Open Air, de Alemania y el Armageddon Of Decibels Vol.3 de la República Checa. IRON ANGEL, están resucitados y con ganas de seguirnos dando buena música, en su tono gris admisible y tolerable a todos los cambios que ha sufrido.

Reseña de Pepe Cortez

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