Crónica del concierto de La Polla Records en Vitoria (18/12/2021)

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Os contamos como vivimos el concierto de La Polla Records en Vitoria el pasado 18 de diciembre de 2021 en lo que sin duda será «Una Noche Para el Recuerdo»

El pasado sábado 18 de diciembre tuvo lugar uno de los acontecimientos más únicos que vayamos a poder presenciar: la retirada por todo lo alto de una banda tan legendaria como La Polla Records en Vitoria. Una noche inolvidable donde todo parecía perfecto, a pesar del frío helador que reinaba en las calles de la ciudad.

Tras ser reubicado, el concierto finalmente tuvo lugar en el Fernando Buesa Arena, usado habitualmente por el Baskonia para jugar sus partidos de competición oficial. Sin embargo, los alaveses no estuvieron solos. Gozaron de la compañía de grandes bandas nacionales como los ganadores de Gazte Talent de 2019 Cerveza Suicida, Kaotiko, Lendakaris Muertos y el Drogas.

17:00

“La Hora Cero” podríamos llamarla. La hora exacta en la que comenzó toda la locura en el estadio de los Baskonia. La apertura de puertas comenzó. Jóvenes, adultos y algún que otro anciano corrían hacia las filas de sus respectivos sectores mientras los encargados del evento revisaban sus pasaportes Covid, sus entradas y les registraban para mayor seguridad de los asistentes. Después de tanto tiempo, la espera había finalizado.

Dentro se respiraba un aire diferente. Las barras empezaban a preparar las cervezas y demás bebida y comida mientras los puestos de merchandising oficial vendían sus primeros productos. Todavía era pronto, pero el estadio ya se comenzaba a llenar.

17:45

Cuando los más puntuales ya habíamos llegado a nuestros asientos, Cerveza Suicida comenzaba a rugir. El trío formado por vocalista y guitarrista, bajo y batería demostraban una vez más en directo el porqué de su victoria en el año 2019. Su furia, sus reivindicatorias letras y el estruendo generado por sus instrumentos hacían que todos los presentes nos mantuviéramos absortos con la mirada atenta fijada en el escenario. Más de media hora de música donde cada letra era un himno a la igualdad y a la lucha contra las injusticias.

Aunque corto, este primer concierto sirvió para calentar unos motores que esa tarde tenían ganas de romperlo todo. Éramos pocos los que pudimos disfrutar de esta primera actuación, pero seguro que todos los demás se arrepintieron de no haber asistido.

18:25

Puntuales como sólo ellos saben y con cada vez más público pendiente del show, llegaron los Kaotiko. Arrancaron con uno de los temas de su último disco: “Aprende Violencia” que nos hizo saltar desde el primer segundo. Todavía quedaba mucha noche.

Tan flamantes como son, aprovecharon el tiempo sobre el escenario al máximo brindándonos algunos de sus mejores temas como “Oh Caroline”, la apoteósica “Adrenalina” que nos hizo saltar de emoción, “Preso 2023”, “Juerga”, la aclamada “Rico Deprimido” y muchas otras que nos mantuvieron en vilo toda la actuación. Tampoco faltó la versión “Su Falso Mundo” de Kaos Etiliko, conocida por todos los fans de la banda.

Con los primeros acordes de “Otra Noche” el público no puede evitar ponerse en pie, saltar y lanzar sus puños al aire mientras toda la energía contenida se libera en el último tema de su repertorio. Sentimientos encontrados inundan nuestro corazón: felicidad incontrolable por escuchar este himno punk en directo y la tristeza de saber que su concierto llega a su fin. Sin duda, 50 minutos que, aunque bien aprovechados, nos dejan con las ganas de más Kaotiko.

19:30

Diez minutos después de que los Kaotiko hubieran terminado de tocar, Lendakaris Muertos saltan al escenario con toda la energía que sus canciones desprenden. Mientras tanto, por supuesto, el Buesa seguía llenándose de personas de todas las edades ataviadas con su ropa más oscura e ideal para la ocasión.

Con la energía y la furia que caracterizan a Aitor, el legendario vocalista de la banda, sus seguidores no tuvieron más remedio que estar a la altura cantando y saltando al son de sus pegadizos temazos. Cortos, directos y contundentes. Y cortos, por si no hubiera quedado claro. Pero qué pegadizos que son. Esta inmediatez y contundencia, que tanto les caracteriza, hizo que todos vitoreásemos sus himnos e incluso algunos afortunados del público de pista cantasen con él.

No faltaron temas como “Veteranos de la Kale Borroca”, “Húngara Chúngara”, “Detector de Gilipolleces”, “Modo Dios”, “Centro Comercial” y muchísimos otros temas que cantamos a pleno pulmón hasta quedarnos casi sin garganta. El colofón lo pusieron temas como “ETA, Deja Alguna Discoteca” o “Oso Panda”, donde un hombre disfrazado de oso panda teatralizaba y daba vida a lo plasmado en la canción. Sin duda alguna, uno de los mejores conciertos donde la adrenalina y la felicidad de los fans se unían a la energía y la entrega de la banda de punk.

20:40

Mientras una canción infantil iba poniéndonos alerta sobre lo que nos esperaba, el Drogas, aunque sin su habitual sombrero (quizás perdido tras la actuación en ese mismo estadio la noche anterior), contaba los segundos para salir al escenario y quemarlo todo.

Ya no era momento de dormirse. El Buesa estaba ya prácticamente abarrotado y pendiente de la actuación de este personaje, que ha sabido labrarse una reputación incluso después de salir de la banda que le catapultó al éxito. El incansable, el encomiable y el siempre sorprendente Enrique Villareal volvía a hacernos vibrar en un concierto único donde cada tema sonaba atronador.

Aunque pudimos disfrutar de algunas de las canciones de su etapa en solitario como “Están para Violarlas” o “Ya Podemos Irnos”, el público estalló con sus temas de la época de Barricada. Así sonaron algunos himnos del rock nacional clásico como “Oveja Negra”, “Todos Mirando” o las grandes sorpresas para todos los fans ya que no están en su repertorio habitual: “No hay Tregua” y “En Blanco y Negro”. El momento culmen de su actuación tuvo lugar durante “La Silla Eléctrica” cuando todo el Buesa se puso en pie y comenzó a saltar celebrando cada una de las notas de este gran tema. 

Tampoco faltaron algunas versiones de Txarrena como “Azulejo Frío”, “Así”, “Nada Sin Ti” o “Empujo pa ki”. Un amplio repertorio musical con el que todos quedamos más que satisfechos y, sobretodo, sorprendidos.

22:20

Nervios a flor de piel. Emoción contenida. Adrenalina lista para descargarse en forma de energía. Y solo una banda podía contentar a los más de 5000 espectadores que, ansiosos, esperaban verlos gritar al cielo por última vez. La Polla Records tenía mucha noche por delante, mucha emoción contenida en sus cuerpos y mucha leña que repartir para satisfacer a todos sus seguidores que se habían congregado en Vitoria para despedirles y decirles el definitivo adiós por todo lo alto. 

Las luces alumbran a una figura. Piercings, ropa bastante cómoda y, a pesar de ya no estar en su plena juventud, loco y dinámico como un quinceañero. Sí, es Evaristo Páramos, el vocalista de la banda. Con “Salve”, uno de sus indiscutibles himnos, comienza este show, la última actuación de la noche, con unos fans totalmente entregados y dispuestos a pasarlo genial.

100 minutos de concierto. Más de 40 canciones entre las que destacan “Jhonny”, “Que Turututu, Ay que Tururu”, “No Somos Nada”, “Vuestra Maldición”, “Nuestra Alegre Juventud”, “La Solución Final”, “Eutanasia”, “Europa” y muchísimas otras. Algunas tan famosas como “Come mierda” o “Ellos dicen Mierda”, la canción por excelencia de La Polla, también fueron disfrutadas por unos acérrimos seguidores que, tal y como se podría deducir, lo dieron todo una vez más, una última vez más.

Después de fingir su marcha y hacerse de rogar para escuchar los vítores del público, regresaron para tocar las últimas canciones y así poner el broche dorado a una noche tan perfecta como la que acabábamos de vivir. “Carne pa la Picadora” fue una de ellas, junto a “Odio a los Partidos” y “La Llorona” con las que, finalmente, La Polla Records se despidió de sus seguidores de Vitoria y otras ciudades colindantes que se habían acercado para despedirse.

00:00

La hora más triste de toda la noche. Después de seis horas de música, aquí sí que sin interrupción, miles de punkies y rockeros salían del Buesa después de haber despedido por todo lo alto a La Polla Records. Quizás tristes no, pero sí agradecidos de haber asistido a uno de los conciertos más épicos jamás vividos. Simplemente, gracias.

Crónica de David Medrano

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