Judas Priest – “Electric Eye”: emborráchate de metal

Hoy le damos una vuelta a este álbum, sin duda uno de los más importantes de Judas Priest y por ende, de la historia del Heavy Metal

Riffs poderosos, pasión metálica, melenas, distorsiones: los 80 fueron, indudablemente, terreno de los Judas Priest. A esta época pertenecen algunos de sus lanzamientos más celebrados (British Steel, Screaming for Vengeance, Turbo) y su salto definitivo a la fama internacional. También el dinero, la fama, algún vídeo un poco hortera y muchas giras mundiales.  Y por supuesto, los temas más contundentes y míticos de la banda.

Fue durante esta década cuando Judas Priest consiguió superar el estatus de grupo prometedor para convertirse en estrellas vivas del metal, en leyenda, sin haber caído después en la mercantilización exacerbada de nombres como ACDC o KISS. (Porque todavía no se venden camisetas suyas en el ZARA, ¿no?). Son algo así como los últimos hombres vivos, la férrea resistencia, el metal de los ochenta que sigue queriendo ser el que fue. Por eso hoy lo celebramos recordando uno de sus temas de esta época: Electric Eye.

Digámoslo directamente: nos guste más o menos, Electric eye es una de las canciones más míticas de todos los tiempos del metal. Su nombre ya no solo evoca la esencia del heavy: es puros riffs cañeros, sencillos y puros, distorsiones, gritos teñidos de esa textura que sólo Halford sabe hacer. Es la esencia de los putos Judas en uno de sus malditos mejores momentos.

Rob Halford, K.K. Downing y Glenn Tipton hicieron con esta canción un trabajo para el recuerdo. El título, a la vez que cumple con la imaginería del grupo (maquinaria, acero, violencia), es una alusión directa al 1984 de George Orwell. Porque el electric eye era el satélite con el que El Gran Hermano, dictatorial líder de la novela, vigilaba hasta el último movimiento de los ciudadanos.

Y los Judas lo hicieron música. Aunque siempre han tonteado discretamente con el mensaje social, ellos mismos admiten que nunca han sido una banda política. Sin embargo, en plenos años 80, con Reagan liándola al final de la guerra fría y cientos de satélites siendo lanzados a orbitar, la banda decidió que era un buen momento para dedicar una canción a estos juguetes espaciales. ( referencia: http://thequietus.com/articles/09964-rob-halford-interview-judas-priest-screaming-for-vengeance )

La letra
hace gala del literalismo de la banda, aludiendo directamente a esos satélites
ya nombrados: “You think you’ve private lives think nothing of the kind / There
is no true escape I’m watching all the time/ I’m made of metal / My circuits
gleam / I am perpetual / I keep the country clean”.

En Electric Eye hay que resaltar la magistral sencillez. Uno de los ases de la banda, que abogaba por una simplicidad de textura y contenido melódico que te puede hacer caer en la monotonía si no sabes utilizarlos. Pero nunca fue su caso. Con un riff contundente y repetitivo y unas estrofas monótonas, la canción parece echa para preceder unos estribillos magnéticos pero, sobre todo, un solo de guitarra que siempre será recordado como uno de los más veloces de Tipton.


Y hay que mencionar a The Hellion: porque no, nadie se imagina Electric Eye sin The Hellion como si de una sola canción se tratase. Ese riff conciso, evocador, perífrasis estimulante que antecede como orgasmo musical al Electric Eye contundente y energético.

Fue publicado en el Screaming for Vengance de 1982, y ni siquiera fue el sencillo protagonista del lanzamiento (sería anunciado como tercer single, meses después). El álbum no copó grandes listas de éxitos (a excepción quizá de «You’ve Got Another Thing Comin’», que entró en la Billboard Hot 100 de los EEUU ). Sin embargo, simboliza uno de los discos más metaleros de los 80 y marcó un antes y un después en la banda. Ahora difícilmente podemos imaginar un concierto de los Judas sin el Electric Eye.

Electric Eye es uno de esas mágicas representaciones de una banda: sin pretensiones, sin vídeo, sin florituras, se ha terminado convirtiendo en uno de los pilares sonoros de una de las bandas de heavy metal más longevas de los EEUU.

Y ellos siguen a lo mismo: heavy metal puro sin florituras, su Harley en los conciertos, sus trajes de cuero eterno y tachuelas imposibles, steel por todas partes, simbología motera a tope, llamas, gritos, un vacío en el corazón con el nombre de Glenn Tipton , y el mismo buen hacer que hace 40 años.

Texto: Inés Rodríguez, Melolagnia

1 comentario

  1. Ufufufufewe on

    Si Judas priest es una banda que pasara a la historia como leyenda. Ya que esta cargada de todo lo que necesita una banda para ser buena. musicos con personalidad, buenas notas musicales y un ambiente que cuaquier adolescente rockero admiraria asi que en conclusion Judas priest es una banda que todos deben conocer.

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