Reseña del nuevo álbum de KORN «The Nothing»

KORN la banda precursora del Nu Metal por excelencia sigue en la pomada con este nuevo álbum “The Nothing” del que te contamos nuestras impresiones

En la variedad está el gusto, de ahí que los inventores o precursores del Nu Metal, KORN, lleven más de un cuarto de siglo dándonos música que recibe todo tipo de apelativos, «The Nothing» llega estos días a nosotros dándonos la prueba de porque continúan en la órbita del Metal.

ROADRUNNER RECORDS, nuevamente respalda a la banda estadounidense para esta nueva producción que puedo catalogarla como adecuada para seguidores y conocedores de esta, porque si su sonido y estilo son únicos, para un novato la dejaría sin mayor importancia o interés, pero quién no ha escuchado, aunque sea accidentalmente a KORN.  

La banda californiana, que cuenta con sus integrantes, Jonathan Davis, en la voz y la gaita, Brian «Head» Welch, en la guitarra, James Shaffer, en la otra guitarra, Reginald «Fieldy» Arvizu, en el bajo y Ray Luzier en la batería, se abrieron paso en el ya distante año de 1993 con su debut homónimo, que, para bien o para mal, fue pionero en la escena del Nu Metal. Y a pesar de que este género se desplomó por un precipicio a finales de siglo pasado, perdiendo y recuperando el control sobre la relevancia de ese momento y persiguieron la gloria con resultados mixtos y casi arriesgados al combinar sonidos no característicos. Aunque los conocidos del tema concuerdan que retomaron su forma y fuerza hasta su anterior disco «The Serenity Of Suffering» de 2016.

Una colección de trece pistas producida por el veterano productor Nick Raskulinecz, que ha trabajado con STONE SOUR, GHOST y DEFTONES, llega para una segunda era de trabajo con los estadounidenses. Tenemos las líricas y armonías que abordan un equilibrio entre la descripción previamente notada de Mr. Davis y sus recientes tragedias que se rodean y sumergen en los arenosos surcos de Metal de KORN. El año pasado, el cantante perdió a su madre y luego, solo seis meses después, a su exesposa Deven, quien murió después de una sobredosis accidental de drogas. Mientras el resto de la banda se dirigió a Nashville para grabar la música con el productor Mr. Raskulinecz, el carismático y dramático cantante se encerró en su estudio de Bakersfield para escribir la letra, describiendo el proceso como «catártico».

 Sin embargo, a pesar de los inestables y volubles constantes altibajos de Mr. Davis, nunca ha tenido miedo de dejar su dolor en la derrota y mirarla a los ojos para confrontarla con la mejor valentía y desafío posible. Su pasado problemático, una infancia de abusos y una edad adulta de inseguridad y depresión, le ha dado demonios de toda la vida para purgar. Pero después de un infernal 2018, el decimotercer álbum de estudio de la banda lo encuentra luchando con dolor y pérdida de todo aquello que lo pueda sumergir.

El frontman de la banda explicó que el aura subyacente de «The Nothing» cubre la existencia del bien y del mal que, como una especie de espíritu invisible, que nos eclipsa y controla a todos, nos guste o no. Lo mejor de la música de KORN es el contenido emocional incrustado en las letras cada vez que la pluma se encuentra con la distorsión de las guitarras. 

Esta larga duración comienza con «The End Begins», en el que el sonido solitario de la gaita se une con una batería pesada, más la marca al bajo de Mr.Arvizu que perforara la final con la voz que lloriquea en la parte final;

//youtu.be/yBQNIP4zFP4

«Cold», el segundo sencillo de presentación del álbum, riffs satisfactorios y placenteramente pesados ​​junto a los gruñidos entrañable de Mr. Davis lidera una pista que abarca todas las generaciones del estilo de KORN, fuerza y ganas que esto comienza;

«You’ll Never Find Me», , primer sencillo de esta producción, muy sobresaliente en todo lo que es el concepto del grupo, de mis favoritas, tenemos un riff que recuerda el clásico de la banda de 1999 «Falling Away From Me», completo con una sacudida de muñecas espeluznante y ese forcejeo al final que deja la lucha incompleta;

//youtu.be/As8x9xqdCtc

«The Darkness is Revealing», el vocalista suena perdido y confundido entre el claustrofóbico acorde del guitarrista Mr.Welch con riffs desorientadores y afinados, antes de que la pista se abra en un verso que recuerda algo de su disco en solitario de 2018 «Black Labyrinth»;

«Idiosyncrasy”, pausas elípticas que dan la parsimonia de un track pintoresco de la banda en donde no se pierde el orden de la excitación que produce;

«The Seduction of Indulgence», un interludio desgarrador en el que Mr. Davis repite y repite, «desollando, apuñalándome, tocándome, lamiéndome, violándome», acompañado de percusiones estridentes, demostrando que hay algunos horrores en la vida que no siempre se pueden superar y las respuestas no suelen llegar aun cuando las quieras recibir, tétrica;

«Finally Free», colección de sonidos cohesionados por los graves del bajo que se organizará con las distorsiones del resto de cuerdas;

//youtu.be/XC59-CHjkfU

«Can You Hear Me», «Mientras mi corazón sigue aguantando, sabes que nunca volveré a ser él mismo», dice parte de sus letras, para acompañar la pérdida de alguien querido;

«The Ringmaster», sobresalto de track en donde la variabilidad de voces junto con la velocidad de articulación demuestra que no hay un límite para crear, sin perder los gruñidos y ritmos electrónicos;

«Gravity of Discomfort», Mr. Luzier es quien da la salida para los singulares guitarrazos dobles junto a la narración vocal;

«H@rd3r» al grito de «Dime qué sentir esta mierda no puede ser real», acercándose al dolor en particular de manera elocuente, pero a veces un enfoque simple funciona mejor, exceso de canción;

 «This Loss», profunda y abierta de sinceridad, «La felicidad es un club en el que nunca estaré”, tenemos una imagen sofocante y desesperada, una con poca luz en el final del túnel, y una letra que resume no solo este álbum, sino la carrera de 26 años de la banda en general, con riffs intensos y profundos;

«Surrender to Failure», conglomerado de sonidos que apiñan a la banda en el reposo de un teclado sutil mientras Mr. Davis da el último aliento para terminar. Y así termina «The Nothing».

KORN todavía está llenando los momentos y hechos de un cuarto de siglo después de su primera aparición, y se debe en gran parte a su inclinación por los mensajes y afinaciones que sacuden nuestro cuerpo por todas partes, permitiéndoles mantenerse a flote en estos días en que la originalidad, permanencia y tenacidad de los grupos se vende caro en sus producciones de estudio como cuando estos temas se defienden en directo.

En un año en el que los gigantes del metal RAMMSTEIN, SLIPKNOT o TOOL han entregado álbumes que asegurarán que su legado perdurará en el futuro, KORN tuvo la presión de hacerlo y lidiar con ellos este año. Este registro, «The Nothing», es urgente e importante para asegurar que los veteranos no se pierdan en la confusión.  Queda demostrada una persistencia de supervivencia admirable que sólo los precursores o inventores del Nu Metal pueden tener.

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1 comentario

  1. Avatar
    Johnny Cargo on

    En mi opinión la permanencia en vigencia ya se la ganaron con un moderado The Paradigm Shift y revolucionaron todo de nuevo con un arrasador The Serenity Of Suffering y lo vuelven a hacer con The Nothing. Lo curioso es que tanto este como el anterior trabajo nos permite evaluarlos comparándolos de igual a igual con sus máximas obras como Issues o Untouchabless, lo que no ocurre normalmente con bandas de 26 años de trayectoria. Para mí es una grata sorpresa y en mi libro quedan como una de las bandas más increíbles de la historia y Jonathan Davis como uno de los mayores compositores e intérpretes jamás vistos. No hay muchos que hayan logrado eso… Estoy pensando por lo menos uno… Sigo pensando…

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