El exvocalista de Queensrÿche impulsa a sus fans a disfrutar más del momento en vivo.
Existe algo verdaderamente especial en la experiencia de un concierto en directo. Ese momento en el que las luces se atenúan, la multitud ruge y la música comienza a resonar en tu pecho. Sin embargo, para Geoff Tate, exvocalista de Queensrÿche, esa magia se está perdiendo entre las pantallas de los teléfonos móviles.

En una reciente entrevista con «This Day In Metal», Tate compartió su frustración con la manía de grabar conciertos enteros con el móvil, una práctica cada vez más común entre los asistentes. «Es una lástima», comentó. «Vienen a un concierto pero están más pendientes de sus pantallas que de lo que sucede en el escenario».
Para Tate, la música en directo es una experiencia que debe ser vivida con todos los sentidos, sin distracciones tecnológicas. «Es un momento que nunca volverás a tener de la misma manera», reflexiona. El cantante anima a los fans a dejar los móviles a un lado y sumergirse de lleno en lo que ocurre frente a sus ojos, en lugar de vivirlo a través de la pequeña pantalla.
La discusión no es nueva. Artistas de diferentes géneros han expresado su preocupación sobre el mismo tema en múltiples ocasiones. Desde la perspectiva del músico, mirar a la audiencia y ver un mar de pantallas puede resultar desalentador. Al respecto, Tate menciona: «No estamos aquí solo para que graben, estamos aquí para conectar con vosotros».
La conexión en la era digital
El debate sobre el uso del teléfono móvil en eventos en directo habla sobre algo más profundo: la capacidad de la tecnología para alienarnos de las experiencias auténticas. Para muchos músicos, la conexión instantánea y real con su público es la esencia misma de tocar en vivo. Geoff Tate reiteró que su objetivo al subirse al escenario no es solo interpretar canciones, sino construir un ambiente donde el público pueda realmente sentirse parte de algo único.
El auge de las redes sociales y la necesidad de documentar cada instante ha llevado a muchos a pensar que las imágenes y vídeos son la única forma de conservar un recuerdo. Sin embargo, esta obsesión puede llevar a olvidar que los recuerdos más duraderos son los que se viven plenamente.
Una oportunidad de reflexión para los aficionados
Para los aficionados al rock y al metal, esta reflexión que propone Tate podría ser una oportunidad para reevaluar cómo vivimos los conciertos. Muchos recuerdan con nostalgia los tiempos en que un encendedor alzado era el mayor tributo que se podía rendir a una banda. Hoy, esas llamas han sido sustituidas por luces LED de móviles, un cambio que, aunque moderno, no tiene el mismo sentimiento.
Por supuesto, hay momentos en que capturar un instante es valioso. Una foto con tus amigos en un concierto puede ser un recuerdo precioso. Pero ¿qué sucede cuando la foto se convierte en una grabación interminable del show? El propio Tate subraya: «Come to a show and immerse yourself in it».
¿Hacia dónde vamos?
El futuro del entretenimiento en vivo y la tecnología sin duda evolucionará de formas que aún no podemos prever. Pero lo que está claro es que la esencia del rock y del metal, esa energía directa y cruda que une al público y a la banda, no debe perderse por el avance tecnológico. Geoff Tate, con su carrera legendaria, continúa inspirando a las nuevas generaciones no solo con su música, sino también con su visión de lo que debería ser un concierto en vivo: una experiencia compartida e inolvidable.
En definitiva, puede que sea el momento de guardar el móvil en el bolsillo y dejar que la música hable por sí misma, al menos por unas horas. Porque como dice Tate, «hay algo irrepetible en cada concierto que merece ser vivido». Y en Rock And Blog, no podríamos estar más de acuerdo.
