Una mirada íntima al paso de Mason como corista durante el tour de ‘Ozzmosis’
Cuando pensamos en las grandes giras del rock, nombres como Ozzy Osbourne evocan imágenes de estadios llenos y un espectáculo incesante. Sin embargo, detrás de la máscara del caos organizado en el escenario, hay piezas clave que rara vez vemos. Una de estas piezas fue Robert Mason, el vocalista de WARRANT, que en los años 90 tuvo una aventura secreta como corista de Ozzy durante la gira de ‘Ozzmosis’.

En una reveladora entrevista en el podcast de The Mixdown, Mason compartió detalles sobre cómo se involucró en este sorprendente capítulo de su carrera. Todo comenzó con una llamada de Sharon Osbourne. «Era el ’95, y recibí una llamada de Sharon», recordó Mason. «Fue en el momento perfecto. Estaba lidiando con varios problemas personales y justo acababa de enterarme de que no sería el cantante de Cry of Love».
La oferta fue irrefutable. Sharon le propuso unirse a Ozzy en un tour mundial, sin pistas pregrabadas, solo talento en vivo. Le preguntaron cuánto dinero necesitaba y cuándo podría unirse. Así, Mason se encontró volando desde Phoenix a un destino europeo, gracias a un paquete de vuelos enviado por FedEx. En su equipaje de mano, un Discman y una pila de CDs de Ozzy y Black Sabbath para aprender las canciones durante el vuelo.
Poco después del aterrizaje, en la noche de Acción de Gracias de 1995, Mason estaba en un hotel en Estocolmo. «De repente, me desperté y me encontré en un hotel en Estocolmo», explicó Mason, rememorando esa sensación surrealista de formar parte de una leyenda del rock sin que nadie supiera de su contribución. Al día siguiente, se encontró en el escenario, parte de la banda de Ozzy, pero sin el resplandor habitual que reciben los miembros de una banda de rock.
El tiempo de Mason en la gira ‘Ozzmosis’ le llevó a enfrentarse a una serie de situaciones únicas. Desde ver a Ozzy lidiar con la percepción del público hasta ser testigo del desafío que es mantener la energía del espectáculo noche tras noche. Robert describió una noche en particular, recordando cuando Ozzy, sintiéndose frustrado, le preguntó después de un show si había sentido la falta de energía del público. A pesar de las inseguridades de Ozzy, Mason insistió en que la actuación había sido «increíble».
No todo fue un camino de rosas. La gira incluyó momentos tensos, como cuando el tiempo impidió que Ozzy llegara a algunos shows o cuando, por problemas de salud, tuvo que retirarse del escenario, dejando a la banda y al público en un estado de confusión.
Uno de los episodios más memorables que Mason compartió fue sobre un peculiar viaje en coche desde Fresno hasta Los Ángeles junto a Rob Trujillo, el entonces bajista de Ozzy. Mason recuerda cómo los fans se agolpaban alrededor del autobús con pitchforks y antorchas, listos para «matar» por la súbita desaparición de Osbourne del escenario. En un intento por evitar el caos, Mason describió cómo ocultó su acreditación para no ser reconocido, mientras Trujillo le urgía: «Masson, súbete al coche. Nos vamos a L.A.».
Su experiencia como parte del equipo de Ozzy dejó una marca indeleble en Mason, tanto personal como profesionalmente. A pesar de los desafíos, Mason habló con cariño de esos días, describiéndolos como una de las etapas más divertidas de su carrera. Sin embargo, todo llega a su fin. En el verano de 1996, recibió una llamada de Audley Freed de Cry of Love, ofreciéndole el papel de vocalista principal para su próximo álbum.
Mason enfrentó una decisión difícil: continuar con Ozzy o seguir su pasión por ser el cantante principal con Cry of Love. Optó por lo segundo, no sin antes hablar con Sharon y Ozzy. «Os quiero chicos, pero quiero ser cantante principal otra vez», les dijo. Con respeto y comprensión, el acuerdo fue que Mason permanecería hasta el festival de Donington en agosto de 1996, asegurando una transición suave.
Antes de su tiempo con Ozzy, Mason ya había dejado su huella en la escena rock neoyorquina, siendo parte de varias bandas de versiones. Su salto a la fama más allá de Nueva York se produjo con LYNCH MOB en 1992, cuando se unió al proyecto liderado por George Lynch. Curiosamente, LYNCH MOB abriría para WARRANT, banda con la que Mason finalmente se uniría como vocalista principal en 2008 tras un encuentro fortuito en el festival Rocklahoma.
El paso de Mason por diferentes bandas y proyectos resalta su habilidad para adaptarse y su pasión por la música. En retrospectiva, su tiempo con Ozzy Osbourne no solo ofrece un vistazo a la vida en la carretera con un ícono del rock, sino que también reafirma la magia de las conexiones inesperadas en la industria musical.
