El guitarrista de Iced Earth retoma su carrera musical con nuevos proyectos e inspiración
Jon Schaffer, el guitarrista fundador de la icónica banda de heavy metal Iced Earth, ha decidido regresar al mundo de la música después de años de silencio. En una reciente entrevista con Daniel Harris, conocido por su canal de YouTube, The Rageaholic, Schaffer compartió que había retomado la guitarra hace apenas una semana. «Literalmente es la primera vez que cojo una guitarra en años», confesó, lo que ha despertado el interés de sus seguidores y la comunidad del metal.

El guitarrista no ha tenido una trayectoria sencilla en los últimos tiempos. Tras ser arrestado por su implicación en los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio de Estados Unidos, Iced Earth se desintegró efectivamente. Sin embargo, Schaffer deja claro que su vuelta a la música no está condicionada por presiones externas. «No he forzado nada, simplemente ha ocurrido», explica. Y es que la inspiración ha regresado de manera natural, aunque admite que está en sus primeras etapas: «Puedo sentir la energía creativa comenzando a crecer, y sé que es el comienzo».
Para muchos fans de Iced Earth, la noticia de que Schaffer vuelve a tocar abre la puerta a nuevas producciones musicales. No obstante, el músico es cauto respecto a este tema. Cuando se le preguntó si su nueva música sería lanzada como un álbum completo o en formato de canciones individuales, Schaffer optó por no comprometerse: «Es demasiado pronto para saberlo. No voy a comprometerme a hacer otro álbum de Iced Earth», afirmó.
Sin embargo, hay algo que Schaffer tiene claro: habrá más material de su proyecto paralelo Sons of Liberty. «Eso es un 100% seguro», aseguró. Sons of Liberty es una banda que Schaffer creó hace años con el objetivo de despertar un espíritu de libertad entre sus oyentes, y parece que este proyecto sigue teniendo un lugar especial en su corazón.
Además de esto, Schaffer menciona experiencias personales que podrían inspirar su música futura. Un recuerdo particularmente poderoso que menciona es su visita a la tumba de Felipe el Grande al norte de Tesalónica, en Grecia. «Fue una de las experiencias más poderosas que he tenido. Algo surgirá de ahí, puedo garantizarlo», comentó, aunque también dejó claro que aún está en fases muy tempranas de este proceso creativo.
Schaffer también reflexiona sobre la dinámica del negocio musical actual, criticando el ciclo continuo de grabar y salir de gira, algo a lo que llama «la rueda del hámster». «No voy a volver a eso. No voy a ser un vendedor ambulante de camisetas viajero», expresó. Con el aumento de los costes y las complicaciones de la industria musical, Schaffer tiene claro que no quiere volver a ese ritmo agotador. «Tengo un plan. Un concepto de plan, pero ¿cuándo? ¿Cómo sonarán las canciones? Aún es pronto», añadió.
Fuera de la música, el impacto del incidente del Capitolio sigue resonando en su vida. Aunque fue sentenciado a tres años de libertad condicional y 120 horas de servicio comunitario, Schaffer fue uno de los pocos indultados por el expresidente Donald Trump. A pesar de haber enfrentado seis cargos iniciales, incluidos actos de violencia y uso de espray de osos contra la policía, Schaffer alcanzó un acuerdo de culpabilidad por dos cargos menores y se comprometió a colaborar con las autoridades. Esto llevó a la desintegración de Iced Earth, con miembros clave como Stu Block y Luke Appleton renunciando, así como Hansi Kürsch de Demons & Wizards alejándose del proyecto.
Para Schaffer, la inspiración es fundamental en su arte. «No estoy interesado en hacer música nueva; quiero música genial. Y cualquier cosa que no venga de una auténtica inspiración no me interesa», explica, mostrando un enfoque más holístico hacia la creación musical. Esta prioridad por la integridad artística también lleva a Schaffer a rechazar el uso de inteligencia artificial en su música, declarándola «anti-humana» y reafirmando su creencia en la pureza del arte como un don natural.
En resumen, Jon Schaffer está claramente en un nuevo capítulo de su vida creativa. Después de años de desafíos personales y profesionales, su regreso a la música vendrá determinado por auténtica inspiración y pasión. «Confío en mis instintos y mi espíritu para guiarme», concluye, dejando claro que aunque el camino por delante puede ser largo y complicado, aquellos que sigan atentos al viaje seguramente estarán gratamente recompensados.
