Savatage reinventa su clásico en el Anfiteatro de Pompeya con un espectáculo sin precedentes.
El 27 de julio de 2026, la icónica banda de metal progresivo Savatage se subió al escenario del Anfiteatro de Pompeya, un lugar cargado de historia y leyenda. Esta no fue una actuación cualquiera. La banda, formada en Tampa, Florida, decidió acompañar su música con una orquesta en vivo, creando un espectáculo que retumbó en las paredes de este antiguo coliseo romano y en el corazón de todos los asistentes.

El evento fue más que un concierto ordinario; fue una celebración de la música en su forma más integradora y grandiosa. La elección de una orquesta para acompañar a Savatage no es del todo sorprendente si se considera la trayectoria de Al Pitrelli y Jon Oliva, quienes han trabajado estrechamente con la Trans-Siberian Orchestra. Sin embargo, llevarlo a cabo en Pompeya, un lugar que evoca tanto la destrucción como el renacimiento, potencia aún más la experiencia para todos los presentes.
La actuación incluyó una lista de canciones meticulosamente seleccionada, comenzando con la ‘Overture’, tocada por primera vez desde 1996, y culminando con himnos como ‘Hall Of The Mountain King’. La unión de metal y orquesta encontró un lugar ideal en temas como ‘Gutter Ballet’ y ‘The Wake Of Magellan’, donde los arreglos orquestales aportaron una dimensión emocional y sofisticada que hizo vibrar a todos los presentes.
Según Johnny Lee Middleton, bajista de Savatage, documentar este concierto era crucial. En una entrevista reciente, mencionó: “Cuando me dijeron Pompeya, pensé que era la ciudad. No sabía que era el anfiteatro. Decidimos hacer algo especial porque es un lugar único. Será probablemente la única vez que toquemos allí. Así que preparamos un set completo con orquestación. Vamos a grabarlo y estará en DVD, será una noche especial”.
La magia del evento no solo se centró en el espectáculo en sí, sino también en cómo el legado de Savatage ha evolucionado a lo largo de los años. Fundada por los hermanos Jon y Criss Oliva, Savatage ha pasado por momentos de mayor y menor actividad, pero siempre han encontrado un camino para seguir resonando entre sus seguidores más leales. Momentos como su actuación de reunión en el festival Wacken Open Air en 2015, que congregó a más de 80,000 personas, son testimonio de ello.
La relación entre Savatage y la orquesta también se rastrea a través de la obra del difunto Paul O’Neill, productor de Savatage y co-creador de la Trans-Siberian Orchestra. La idea de O’Neill de fusionar la música clásica con el rock en ‘Prelude To Madness’ antes de ‘Hall Of The Mountain King’ es un ejemplo de su visión, y es precisamente esta clase de audacia la que Savatage trajo a Pompeya. Chris Caffery, guitarrista de Savatage, explicó: “Paul siempre sintió que los músicos clásicos eran los rockstars y heavy metal de su tiempo. Esta es una oportunidad perfecta para unir aquellos mundos antiguos con la música de rock and roll actual”.
El setlist de Pompeya no solo fue un recorrido por sus clásicos, sino también una reinvención de su obra con arreglos que nunca antes se habían interpretado en vivo. Canciones como ‘Christmas Eve (Sarajevo 12/24)’, que no se tocaba desde 2015, y ‘Not What You See’, que no se había presentado desde 1999, cobraron vida de una manera completamente nueva.
Con más de dos horas de música y una orquesta de 40 músicos, este concierto fue tanto un homenaje a su pasado como una promesa de futuro. La reunión de Savatage con su público en un escenario tan mítico como el de Pompeya seguramente quedará grabada en la memoria de todos los que tuvieron la suerte de asistir. La grabación y filmación profesional de este concierto permitirán que muchos más puedan sentirse parte de esta experiencia singular en un futuro próximo.
Con el escenario ya desmontado y la música apagada, lo que queda es la promesa de volver a ver este espectáculo único en DVD. Y mientras los rumores sobre la filmación continúan, una cosa es segura: Savatage ha conquistado una vez más el corazón del metal progresivo, fusionando lo clásico con lo contemporáneo en un concierto que será difícil de olvidar.
