El guitarrista abandona la banda tras desacuerdos por el cover de Dolly Parton
La escena del metal siempre está en constante evolución, y los cambios en las alineaciones de las bandas son, desafortunadamente, parte de la dinámica del género. Sin embargo, la salida de AJ Rebollo de Bad Wolves ha captado la atención más allá de lo habitual. El guitarrista, que se unió a la banda como músico de gira en 2023, ha anunciado su partida debido a una serie de diferencias creativas y éticas con el resto de la agrupación.

La chispa que encendió la mecha fue nada menos que una versión de la icónica canción «Jolene» de Dolly Parton. El anuncio llegó justo antes del lanzamiento del tema el lunes 31 de agosto de 2026. Según Rebollo, la banda había expresado claramente su oposición a seguir adelante con este proyecto tras el fallecimiento de Parton, un hecho que impediría la colaboración directa en el tema. Sin embargo, y a pesar del consenso del grupo, la discográfica decidió continuar, lo que él define como «la gota que colmó el vaso» en una serie de decisiones tomadas sin su participación y que iban en contra de sus principios.
«Ya no puedo permanecer en la banda y firmar las decisiones que constantemente se hacen por nosotros», declaró Rebollo. En su sentida declaración, el guitarrista destacó la cantidad de odio y acoso que reciben debido a decisiones ajenas al grupo, lo cual ha afectado su bienestar y felicidad al formar parte de Bad Wolves.
El descontento de Rebollo no es solo por la elección de la canción, sino también por lo que considera una explotación innecesaria y oportunista del fallecimiento de Parton. Aunque la donación de los beneficios a la Imagination Library de la artista es un gesto positivo, Rebollo no cree que la intención detrás de la decisión fuese completamente honesta.
Mientras tanto, John Boecklin, el batería de la banda, ofreció una perspectiva sobre el proyecto de «Jolene», revelando que la idea surgió gracias a la admiración de la nueva vocalista por Parton. «Nuestro nuevo cantante es un gran fan de Dolly», explicó Boecklin. Según él, la canción fue escuchada por Parton antes de su fallecimiento, y ella había aprobado la colaboración planeada.
Boecklin también destacó que los ingresos de la canción están destinados a apoyar la alfabetización infantil, manteniendo vivo el legado de Parton a través de su obra benéfica. A pesar de las buenas intenciones, la controversia sigue presente, especialmente con la salida de Rebollo y el subsecuente retiro de Bad Wolves de la gira junto a Skillet.
Esta no ha sido la única sacudida en la banda. Sara «Killboy» Skinner, la nueva vocalista que se unió a Bad Wolves en junio, también ha enfrentado dificultades. En un video recientemente publicado y luego borrado, Skinner expresó su descontento sobre su exclusión de la gira de Skillet, un evento que ha generado un torbellino de rumores y discusiones en las redes sociales.
Bad Wolves, una banda que ha sabido mantener su presencia con éxitos anteriores, se enfrenta ahora a un camino incierto. Con las salidas recientes, el grupo busca restablecer su dinámica interna y encontrar su voz sin comprometer sus principios. Los fanáticos, por su parte, esperan expectantes los siguientes pasos de la banda, quienes tienen pendientes varios proyectos para este año.
En última instancia, la marcha de AJ Rebollo pone de relieve las tensiones que pueden surgir entre la visión artística y las presiones comerciales. La industria de la música, especialmente en el ámbito del metal, exige autenticidad y la habilidad para resonar genuinamente con la audiencia. Las próximas semanas serán decisivas para Bad Wolves, quienes deberán reconstruir su identidad y ganarse de nuevo la confianza de sus seguidores.
