El bajista de Shinedown Eric Bass se sincera sobre su salud mental y su camino de fe en un momento crucial de su vida.
Eric Bass, el bajista y productor de Shinedown, ha abierto su corazón sobre las luchas que enfrenta con su salud mental, un tema que sigue siendo complicado y crucial tanto en su vida personal como profesional. En una reciente charla en el podcast Talk O’Tuesdays, que co-presenta con John Guarnieri, Bass se sinceró sobre su anuncio de que se perdería la gira de verano de 2026 de la banda para recibir tratamiento tras un «serio colapso de salud mental».

En sus propias palabras, Bass describe una etapa en la que se siente constantemente desbordado por las tareas que no ha podido completar debido a su estado mental. «Me estoy culpando por todo lo que tengo que hacer y no he podido hacer», confesó. Bass admitió sentirse en un ciclo donde, a pesar de algunos momentos de revelación, siempre parece regresar al punto de partida, un hecho que describe como su «modo predeterminado».
El bajista publicó un vídeo en julio explicando su decisión de apartarse de la gira, un paso que sintió necesario para evitar especulaciones. «No tuve otra opción. O no me presento y la gente empieza a especular, o tengo que decir algo», explicó. Bass enfatizó lo agradecido que está por poder tomarse un tiempo para tratar su salud mental, destacando que no todos tienen la misma oportunidad. Esta vulnerabilidad no ha pasado desapercibida, pues ha recibido un apoyo abrumador del público.
El tema de la fe también emergió en la conversación, un área en la que Bass admite sentirse desafiado. «Es el significado literal de practicar la fe», afirma al describir su actual percepción de estar desconectado de Dios. Esta búsqueda espiritual ha sido puesta a prueba mientras lidia con su salud mental.
En un momento de reflexión, Bass compartió cómo un tratamiento temprano durante su tiempo fuera «funcionó realmente bien» y le permitió sentir una elevación fuera de su estado habitual. Sin embargo, un intento posterior por recrear esa sensación terminó por revertir sus progresos, llevándole a un punto más bajo. «Estoy desesperadamente tratando de volver a ese sentir de no despertar deprimido, de no irme a la cama deprimido», comentó.
El impacto de estas luchas personales también se ve reflejado en su viaje de fe. Bass comparte una anécdota sobre cómo orar para ser «remodelado» lo llevó a una serie de eventos que sacudieron su vida, llevando a un colapso. Al respecto, señala: «Es la manera de Dios de decir, ‘Bien, rezaste para ser diferente y serás remodelado’.»
Durante su ausencia de las giras, Josh Sturm de la banda KAIROS y Zack Mack han ocupado su lugar. Bass también reveló que está recibiendo terapia de conversación y estimulación magnética transcraneal (TMS) en la Universidad Médica de Carolina del Sur, un tratamiento que utiliza campos magnéticos para estimular las células nerviosas en el cerebro. No tiene un «cronograma» definido para su regreso, aunque espera que sea más temprano que tarde.
Eric Bass, con sus 51 años, destaca que su situación le ha brindado una nueva perspectiva sobre lo importante que es hablar y actuar acerca de la salud mental. «Animaría a cualquiera que esté pasando por una crisis de salud mental a que busque ayuda», concluye, resaltando la importancia de dar apoyo a aquellos que lo necesiten. Así, mientras Bass lucha con sus propios demonios, sigue siendo un faro de esperanza para muchos que enfrentan batallas similares.
