El mítico guitarrista declina una oferta para grabar con la alineación original
En el mundo del rock, donde las leyendas a menudo parecen insuperables, el nombre de Black Sabbath resuena con una fuerza especial. Sin embargo, a pesar del peso histórico, Tony Iommi ha confirmado que rechazó la oferta de Andrew Watt, conocido productor de Ozzy Osbourne, para crear un último álbum con la formación original de la banda.

Un nuevo renacer que nunca fue
Según las declaraciones de Iommi a la revista Classic Rock, la oferta llegó en un momento en que Watt había acabado de producir los álbumes solistas de Ozzy, «Ordinary Man» y «Patient Number 9». «Fue muy entusiasta, quizás demasiado», comenta Iommi sobre el productor, sugiriendo que Watt no comprendía completamente la complejidad de trabajar con la formación original de Sabbath, especialmente con Bill Ward, el baterista cuya salida en 2012 fue objeto de controversia por un «contrato infirme».
El rechazo de Iommi no sorprende tanto al seguir examinado su perspectiva sobre el álbum «13», lanzado en 2013. Este disco, que fue el primero en 35 años con Ozzy, Tony y Geezer Butler juntos, marcó un logro histórico al alcanzar el número uno en el Billboard estadounidense. No obstante, se hizo sin Ward, y con Brad Wilk de Rage Against the Machine asumiendo las grabaciones de batería.
Un legado complejo
«No estaba muy convencido», admite Iommi sobre la idea de otro álbum. «Después de ’13’, no me entusiasmaba la perspectiva de simplemente sacar otro disco». Este sentimiento resuena con las declaraciones pasadas de Ozzy, quien reconocía el desafío de mantener la misma energía y éxito. Osbourne había confirmado que los planes de un nuevo álbum se habían cancelado en favor de una gira de despedida lanzada en 2016.
Mientras tanto, en una entrevista de 2022 con Stereogum, Ozzy confesaba que «13» no había sido una experiencia particularmente memorable para él, lamentando especialmente la ausencia de Ward. «No era realmente un álbum de Sabbath sin Bill», reflexionaba, una perspectiva que subraya la importancia del baterista en el sonido clásico de la banda.
La sombra de Rick Rubin
La producción de «13» bajo el mando de Rick Rubin también fue objeto de polémica. Geezer Butler, en una entrevista con SiriusXM, describía el proceso como extraño, siendo aconsejados por Rubin a «olvidar que eran una banda de heavy metal». Esto dejó una sensación agridulce sobre el álbum, que algunos miembros sintieron que carecía de la esencia Sabbath.
El trabajo con Rubin fue un tira y afloja constante, según Iommi. «Era un poco una incógnita», decía el guitarrista, describiendo cómo Rubin aparecía esporádicamente durante las sesiones, dejando a la banda en un estado de incertidumbre creativa. Este enfoque, aunque resultó en un álbum exitoso, dejó una huella mixta en los miembros.
Mirando hacia adelante
A pesar de la decisión de Iommi de no avanzar con el nuevo proyecto, el legado de Black Sabbath sigue siendo indiscutible. Su último concierto en julio de 2025, bajo el título «Back To The Beginning», marcó una emotiva despedida para la banda que más que cualquier otra definió el heavy metal. No obstante, las puertas parecen estar siempre entreabiertas para la reunión perfecta que permita capturar la magia de sus años dorados una vez más.
Para los seguidores de Black Sabbath, la noticia de la oferta rechazada es agridulce. Aunque la oportunidad de un nuevo álbum suena tentadora, también es una muestra del respeto que Iommi y los demás miembros tienen por su legado, prefiriendo que la historia de la banda termine en lo más alto, en lugar de arriesgarse a un último capítulo que no esté a la altura de su monumental historia.
