El líder de Skillet defiende la presencia del cristianismo en la música rock
John Cooper, el carismático frontman de Skillet, no teme pisar terrenos que para otros músicos podrían resultar resbaladizos. En una reciente entrevista con Brian Storm de Rock Feed, Cooper abordó cómo su fe cristiana influye en su música y su vida personal. Lo curioso es que, aunque algunos piensan que la religión no debería mezclarse con el rock, Cooper no se deja intimidar por esas opiniones. Él simplemente lo tiene claro: ‘Sé que a algunos les molesta que el cristianismo esté presente en el rock, pero no estoy de acuerdo’.

Desde que Skillet lanzó su hit de 2009, «Monster», Cooper ha sido consciente de cómo las creencias religiosas pueden chocar con la percepción del rock como un mundo de rebeldía y excesos. Sin embargo, se mantiene fiel a sus convicciones y cree que los verdaderos fans apoyarán, comprando discos y asistiendo a los conciertos. Esta postura ha generado controversia, pero él está dispuesto a asumir el riesgo: ‘No estoy aquí para impresionar a nadie, estoy siendo yo mismo’.
Cooper discute cómo en la era de las redes sociales, las discrepancias sobre temas sociales y políticos a menudo se perciben como odios personales. Para él, no se trata de desprecios, sino de opiniones diferentes que deben ser respetadas. Su filosofía es clara: ‘Mi fe me dicta que ore por mis enemigos’. Este enfoque no sólo habla de su carácter, sino también de la forma en que afronta las críticas.
El posicionamiento de Cooper sobre protocolos de mascarillas y vacunación durante la pandemia del COVID-19 le costó un notable segmento de seguidores. Un 10 a 15% de los fans se alejaron, lo cual según él, fue doloroso. Sin embargo, su persistencia en mantenerse fiel a lo que cree atrajo a otros oyentes, algunos de los cuales no comparten sus creencias religiosas pero sí su valentía: ‘La gente me decía, ‘Pones tus cojones sobre la mesa’.’ Este fenómeno incluso le acercó a una nueva audiencia, quizá no tan religiosa, pero que valora su autenticidad, un grupo que Cooper llama la «multitud de Joe Rogan».
Recientemente, Skillet lanzó un EP independiente titulado «After The Storm», marcando un regreso a los sonidos más pesados de la banda. Con la producción a cargo de David Cowell y Korey Cooper, el trabajo refleja la esencia del grupo mientras se aprestan para una gira por Estados Unidos bajo la bandera de Live Nation. En palabras de Cooper, el lanzamiento no solo celebra su trayectoria, sino que también lo posiciona como un testamento de su evolución artística.
El impacto de Skillet no se limita al ámbito anglosajón. Su gira europea de principios de año los vio romper récords de asistencia, incluyendo un memorable concierto en el Zénith de París. Este éxito internacional se refleja también en su impresionante base de oyentes mensuales en Spotify, que asciende a más de 12 millones. Sin duda, «Monster» sigue rugiendo con fuerza, acumulando más de cinco mil millones de reproducciones en todo el mundo, asegurando su lugar en el exclusivo Billions Club de Spotify.
Mientras algunos ven la inclusión del cristianismo en el rock como una intrusión, Cooper la ve como una forma de enriquecer el género con diversidad de ideas y creencias. En un mundo cada vez más polarizado, su postura invita a una reflexión más amplia: la necesidad de aceptar y respetar las diferencias mientras se mantiene fiel a uno mismo.
