Descubriendo el verdadero propósito detrás de Stanley Simmons y su rechazo al nepotismo
En el bullicioso mundo del rock, donde los nombres famosos a veces eclipsan el talento puro, Evan Stanley y Nick Simmons están decididos a demostrar que su música, bajo el nombre de Stanley Simmons, no es una simple continuación del legado de sus padres. A pesar de llevar apellidos icónicos en la historia del rock, ambos músicos rechazan categóricamente la etiqueta de nepotismo.

Evan Stanley, hijo de Paul Stanley, y Nick Simmons, hijo de Gene Simmons, ambos legendarios de KISS, hablaron con franqueza en una reciente entrevista con el programa Preston & Steve de la emisora 93.3 WMMR de Filadelfia. Allí abordaron las críticas que acusan a su proyecto colaborativo de depender del prestigio de sus apellidos. Evan comentó: «Creo que, muchas veces, cuando escuchas que alguien es hijo de, tiendes a descartarlos. Pero para nosotros, la música lo es todo. Esto es lo que haríamos aunque nadie nos estuviera mirando».
Nick añadió: «Y lo hacíamos cuando nadie nos veía». Esta afirmación cobra más sentido al descubrir que Evan ha estado tocando en diversos proyectos durante los últimos 14 años, muchas veces ante audiencias pequeñas o inexistentes. La verdadera pasión por la música, según Stanley, se manifiesta cuando el arte importa más que la fama.
La elección del nombre de la banda, Stanley Simmons, también ha sido objeto de críticas, algunos sugiriendo que busca capitalizar el renombre familiar. Pero, tal como explica Evan, la decisión fue tomada con sencillez: «Queríamos que todo fuera auténtico. Muchos de nuestros héroes simplemente usaron sus nombres, como Simon & Garfunkel o Crosby, Stills & Nash. Para nosotros, Stanley Simmons es perfecto».
En mayo, Stanley Simmons debutó en vivo en el Voodoo Room de la House Of Blues en San Diego, un importante hito que consolidó la evolución del proyecto. Aquí puedes ver un fragmento de su actuación.
El dúo inició su primera gira por Estados Unidos el 14 de septiembre en Dallas, Texas, concluyendo en noviembre en West Hollywood, California. Su álbum debut, «Dancing While The World Is Ending», lanzado el 28 de agosto, fue producido por el legendario Rob Cavallo, conocido por trabajar con gigantes como Green Day y Fleetwood Mac. Cavallo, impresionado por las primeras maquetas de Evan y Nick, no solo produjo el álbum, sino que también decidió ser su mánager.
El camino de Stanley Simmons comenzó de manera inesperada en diciembre de 2024, cuando un vídeo casual en Instagram unió a estos dos amigos de la infancia en un proyecto que nunca habían imaginado. En febrero de 2025, el par de amigos decidió escribir juntos, simplemente por diversión, y se dieron cuenta de que habían encontrado lo que siempre habían buscado: una expresión musical auténtica, impulsada por la narración y la emoción.
Por supuesto, las voces de sus famosos padres no podían faltar en el proceso. A pesar de ser críticos severos, tanto Gene Simmons como Paul Stanley, ofrecen consejos directos y honestos a sus hijos. Nick afirmó: «Les encantan los cumplidos indirectos. Cuando dicen que algo es realmente bueno, sé que lo dicen en serio». Una honestidad que Evan aprecia para seguir mejorando y reafirmar que, a pesar de la fama de sus padres, su búsqueda musical se centra en un deseo genuino de crear arte verdadero.
El proyecto Stanley Simmons es, sin duda, un recorrido emocionante para estos músicos que desean demostrar que su pasión por la música trasciende cualquier apellido. A través de sus temas, logran capturar la esencia de lo que significa ser artistas auténticos en un mundo donde el legado a menudo parece definirlo todo. Pero con su enfoque sincero y su dedicación inquebrantable, Evan y Nick nos recuerdan que, a veces, la verdadera música nace simplemente del amor por el arte.
