El exbatería de Slayer reflexiona sobre el impacto del álbum en su 40º aniversario
Hace cuarenta años, un álbum irrumpió en la escena del metal con una potencia brutal que cambiaría el género para siempre: ‘Reign In Blood’ de Slayer. En una reciente entrevista con Ed Hack de This Day In Metal, el legendario exbatería de Slayer, Dave Lombardo, recordó cómo este disco no solo definió el sonido de la banda, sino que también dejó una huella indeleble en el heavy metal.

Lanzado el 7 de octubre de 1986 a través de Def Jam Recordings, ‘Reign In Blood’ fue el primer álbum de Slayer en colaborar con el productor Rick Rubin. Su participación fue crucial para dar forma al sonido del disco, que Kerrang! describió como «el álbum más pesado de todos los tiempos». Sin embargo, el reconocimiento no fue inmediato. Lombardo confiesa que las críticas iniciales no siempre fueron favorables. «A menudo nos caía mierda por ese disco», comenta. Pero el tiempo, como suele suceder con las obras maestras, fue acomodando el lugar del álbum en el panteón del metal.
La influencia de ‘Reign In Blood’ se hizo evidente cuando otras bandas comenzaron a imitarlos. Como recuerda Lombardo, «la imitación es la mayor forma de adulación». La banda notó su creciente impacto cuando los seguidores empezaron a copiar su estilo y llevarles cintas demo que sonaban exactamente como ellos. Esa capacidad para inspirar a otros músicos confirmó que Slayer estaba haciendo algo realmente especial.
El legado del álbum no se limita solo a la música. La portada gráfica y las letras, especialmente en la pista de apertura «Angel Of Death», provocaron controversia y acusaciones de apología del nazismo debido a sus referencias al médico de Auschwitz, Josef Mengele. No obstante, los miembros de Slayer reiteraron que no apoyaban tales ideologías, sino que simplemente estaban interesados en explorar los temas oscuros de la historia.
Durante su estreno en el Hollywood Palladium, los signos del impacto cultural del álbum eran innegables. La sobreventa del show resultó en disturbios que requirieron la intervención de la policía antidisturbios. «Sabíamos que estábamos haciendo algo bien», reflexiona Lombardo, al recordar la atmósfera tensa pero eléctrica del lugar. Este tipo de reacciones solo reafirmaron su actitud de perseguir su visión artística sin compromisos.
El álbum no solo se destacó por su intensidad musical, sino también por su duración: apenas 28 minutos y 58 segundos, tiempo suficiente para dejar una marca imborrable. En 1992, ‘Reign In Blood’ fue certificado oro por la RIAA, confirmando su éxito comercial con más de 500,000 copias vendidas, a pesar de las críticas iniciales.
A día de hoy, Lombardo considera ‘Reign In Blood’ como un «epítome de la música thrash», una obra que se ha mantenido intacta en su poder y relevancia. «Veo ese álbum como una obra maestra», declaró Lombardo en 2021 durante una charla con Metal Injection. «Tiene un fuego, una energía que no encuentro en otros discos». Y es esta energía única la que sigue atrayendo a nuevas generaciones a la música de Slayer.
En el siguiente vídeo se puede captar algo del poder de este clásico del thrash metal:
En retrospectiva, ‘Reign In Blood’ no solo representa un momento crucial para Slayer, sino también un hito en la historia del metal. A medida que celebramos su 40º aniversario, el álbum sigue resonando como un testimonio del espíritu indomable de la banda y su compromiso con crear música que desafía las expectativas y trasciende las críticas temporales.
