La historia tras el último intento de reunión de Black Sabbath y el papel de Bill Ward.
En el siempre turbulento mundo del rock, las oportunidades perdidas a menudo se convierten en leyendas casi tan grandes como los éxitos mismos. Esto es exactamente lo que ocurrió con la última oportunidad que tuvo Black Sabbath de reunir a su formación original para un álbum final. El productor Andrew Watt reveló recientemente que Ozzy Osbourne, Tony Iommi y Geezer Butler estaban más que dispuestos a trabajar en un nuevo disco, pero Bill Ward, el baterista original, no pudo unirse a la aventura.

A raíz del éxito de su álbum ’13’ en 2013, que les llevó a lo más alto de las listas de Billboard en Estados Unidos por primera vez, la posibilidad de grabar nuevo material flotaba en el aire. Sin embargo, Ward había estado ausente del proyecto desde el principio, debido a discrepancias contractuales que describió como un «contrato imposible de firmar». En una conversación íntima y, según Watt, un tanto surrealista con Ward, quedó claro que el baterista no podría participar por «una multitud de razones». Esto dejó al resto de la banda en un limbo creativo.
Andrew Watt, quien había trabajado con Ozzy en sus dos últimos discos en solitario, ‘Ordinary Man’ (2020) y ‘Patient Number 9’ (2022), comentó en el podcast Lipps Service que había intentado reunir a los miembros originales de Sabbath. Según Watt, «Ozzy quería hacer un álbum de Sabbath como una evolución natural de lo que habíamos estado haciendo». Sin embargo, cualquier esfuerzo dependía de la participación de Ward. Uno de los momentos más hilarantes que relató Watt fue una llamada telefónica de 40 minutos con Ward, llena de anécdotas personales que Ozzy y su esposa Sharon encontraron especialmente divertidas. Pero al final, el resultado fue un correo electrónico de Ward que, en esencia, cerraba la puerta a esa idea.
Aquí podéis ver un poco más de cerca el mundo que casi fue, gracias a este vídeo:
Por su parte, Iommi ofreció una perspectiva diferente en una entrevista con Classic Rock, sugiriendo que, aunque Andrew Watt estaba realmente interesado en trabajar con Sabbath, no comprendía del todo las complejidades de trabajar con la banda original. «Ya habíamos hecho ’13’, y no me gustaba la idea de ‘aquí va otro álbum'», comentó Iommi, subrayando su falta de entusiasmo al respecto.
A pesar de las conversaciones, lo cierto es que los planes para un nuevo álbum se fueron difuminando, y lo que siguió fue una gira de despedida en 2016. Como Ozzy explicó a The Pulse Of Radio, la logística y el tiempo que llevaría escribir y grabar otro álbum resultaban poco atractivos. «Decidimos hacer simplemente una gira de despedida», dijo. «Si hubiéramos hecho un álbum y este hubiera llegado al número 2, la gente habría dicho ‘se acabó’. Solo hay un lugar más a donde ir después del número 1, y eso es el número 2».
Las declaraciones de Ozzy sobre el proceso creativo de ’13’ también revelan cierta insatisfacción. Admitió que aunque Rick Rubin, el productor del álbum, es un buen amigo, la experiencia no fue lo que esperaba. «No me levantó el ánimo. Aunque Geezer escribió muchas letras para mí, lo cual es muy bueno en ello, no fue una experiencia trascendental», confesó. «Lo único que realmente lamento es que Bill Ward no tocó en el álbum».
El tema del rol de Rubin en la producción de ’13’ ha sido discutido por diferentes miembros de la banda. Mientras que Butler reconoció que algunas de las ideas de Rubin eran interesantes, también mostró cierta frustración por el enfoque del productor, especialmente cuando se trataba de recordar que Sabbath no era simplemente una banda de heavy metal, y en cambio, les pidió que pensaran en sus raíces musicales más primitivas.
Al final, lo que queda es una nostalgia por lo que pudo haber sido. Un nuevo álbum de Black Sabbath con su alineación original podría haber sido un cierre de círculo perfecto para estos titanes del rock. Sin embargo, el hecho de que el proyecto no se concretara suma otro capítulo fascinante a la historia de la banda. Quizás, como sugirió Iommi, la magia de Black Sabbath no radica en intentar replicar el pasado, sino en haber creado un legado que, álbum tras álbum, continúa resonando en los fans de todo el mundo.
