El baterista reflexiona sobre su etapa en GN’R y sus nuevos proyectos
El final de una era siempre deja un sabor agridulce. Y eso es precisamente lo que ha experimentado Frank Ferrer tras su salida de Guns N’ Roses. Con una trayectoria de casi 20 años con una de las bandas más icónicas del rock, Ferrer ha sabido tomar su despedida con filosofía. ‘Todo llega a su fin’, reflexiona, abrazando el cambio con gratitud y sin resentimientos.

Frank Ferrer, quien se unió a Guns N’ Roses en 2006 tras reemplazar a Bryan ‘Brain’ Mantia, compartió recientemente sus pensamientos sobre la separación en una entrevista con Rolling Stone. El baterista comentó que su salida, anunciada en marzo de 2025, fue ‘una salida amistosa’. A pesar de su decepción porque ‘este capítulo haya llegado a su fin’, Ferrer se muestra agradecido por la oportunidad de haber sido parte de la historia de GN’R.
Desde sus primeros ensayos con la banda, Ferrer sintió la magnitud del desafío. ‘Fue enorme. Lo vi como un gran asunto’, recuerda sobre su primera sesión, donde tocó ‘tan fuerte y tan feroz como pude’. Su integración en la banda no fue solo técnica, sino también emocional. En sus propias palabras, trató de encontrar su ‘punto dulce’ y hacer que la música fuera suya, un consejo que le dio el propio Mantia antes de dejarle su lugar.
La época de Ferrer con GN’R también incluye su participación en el controvertido álbum ‘Chinese Democracy’. A pesar de las críticas mixtas que recibió el disco, Ferrer defiende su calidad, describiéndolo como ‘un gran disco’. Reconoce que el disco fue objeto de odio debido al largo proceso de producción y la figura de Axl Rose, pero sosteniendo firmemente que el resultado final ‘es increíble’.
Adaptación a nuevos horizontes
Tras su salida de Guns N’ Roses, Ferrer no ha dejado de explorar nuevas oportunidades. Ahora colabora en dos proyectos musicales: The Slax y One Night Only. Estas bandas le permiten mantener el vínculo con la música sin la presión de las grandes giras mundiales que caracterizan a GN’R. En The Slax, comparte escenario con guitaristas como Brett Smith-Daniels y Russell Marsden, mientras que en One Night Only cuenta con músicos de la talla de Conny Bloom y Johnny Griparic.
El enfoque de Ferrer en estos proyectos es claro: disfrutar de la música y compartir su legado con el público. ‘Vamos a grabar un par de covers y algunas originales’, comenta sobre sus planes con The Slax, buscando crear una experiencia que represente el espíritu de la banda.
Por su parte, One Night Only ofrece un homenaje a los legados musicales de sus miembros. Tocan canciones de Guns N’ Roses, Electric Boys y Slash, entre otros. Para Ferrer, es una forma de celebrar la música que ha marcado su carrera, combinando estas interpretaciones con nuevos sonidos.
Una transición positiva
A pesar del cambio, Ferrer ve su adaptación a la vida post-GN’R como positiva. Ha tenido la oportunidad de pasar más tiempo en casa y explorar nuevas colaboraciones, como el tributo a Clem Burke. En este proyecto reciente, Ferrer tocó junto a Glen Matlock de los Sex Pistols y Kathy Valentine de The Go-Go’s.
En resumen, la salida de Ferrer de Guns N’ Roses no se ha visto empañada por conflictos ni amargura. En cambio, refleja una aceptación madura de lo que fue y lo que puede ser. ‘A veces lo echo de menos y a veces no’, admite, pero siempre con gratitud por haber sido parte de algo tan grande. Su relación con Axl Rose y otros miembros de la banda sigue siendo cordial, abriendo la puerta a futuras colaboraciones, aunque Ferrer, fiel a su naturaleza, no se aferra a expectativas.
Así es cómo Frank Ferrer está escribiendo el próximo capítulo de su historia musical: con un pie en el legado del rock y otro en nuevas aventuras que, aunque menos mediáticas, siguen llenando su vida de música y amistad.
