Sully Erna confirma que Godsmack seguirá con nuevos miembros.
La emblemática banda de rock Godsmack se embarca en una nueva etapa sin algunos de sus miembros fundadores. El pasado 23 de abril, durante una entrevista en Trunk Nation with Eddie Trunk en SiriusXM, Sully Erna, el vocalista y líder de la banda, desveló que su próximo álbum podría ser el último con la formación original. Sin embargo, lo que parece una despedida es, en realidad, el preludio de una nueva era para el grupo.

Sully Erna aclaró en la entrevista que, aunque Lighting Up the Sky podría ser el último disco con los miembros originales, la banda no pretende detenerse. Tony Rombola y Shannon Larkin, dos piezas fundamentales en el sonido de Godsmack, han decidido retirarse, dejando espacio para que nuevos talentos llenen el vacío. «Teníamos que tomar una decisión», comentó Erna. «Hablamos Robbie [Merrill] y yo y decidimos que todavía teníamos gasolina en el tanque para seguir adelante».
Con esa determinación, Godsmack ha dado la bienvenida a Sam Koltun y Wade Murff como nuevos miembros. Sam Koltun, el nuevo guitarrista, se incorpora de manera definitiva, mientras que Wade Murff asume la batería, sustituyendo al legendario Shannon. Erna confía plenamente en estos nuevos miembros, destacando su actitud y compromiso con el legado de la banda. «Estos chicos han sabido honrar el catálogo sin reinventarlo», asegura Sully. «Estoy seguro de que esto va a ser tan bueno, si no mejor, que antes».
Wade Murff, el nuevo batería, no es un desconocido en la escena musical. Ha trabajado con artistas de renombre como Sebastian Bach y Doyle de Misfits, lo que le ha otorgado una experiencia valiosa que ahora aporta a Godsmack. Aunque su nombre puede sonar nuevo para algunos, su recorrido está respaldado por influencias tan potentes como John Bonham de Led Zeppelin y Alex Van Halen, entre otros.
En cuanto a su estilo, Murff comenta: «Me encanta ver a baterías que tocan con el corazón y mucha intensidad. En directo, siempre quiero estar al borde entre el control y el caos». Su energía y perspectiva aportan una frescura que promete llevar a Godsmack a una nueva etapa sin perder su esencia.
Aunque el cambio puede parecer radical, es una evolución natural que muchas bandas experimentan a lo largo de sus carreras. La transición hacia una formación con menos miembros originales plantea un nuevo desafío, pero también una oportunidad para reinventarse y seguir conquistando escenarios.
Los fans de Godsmack pueden esperar nuevo material en algún momento de 2027, cuando la banda, potenciada por esta nueva formación, lance su próxima obra. Este anuncio marca el inicio del «Godsmack 2.0», una etapa que promete seguir brindando el rock potente y característico que los ha consolidado en la escena musical.
