La historia de cómo el death metal conquistó a una reina de belleza
Ignacia Fernández: Una Reina de Belleza con Corazón Metalero
En el mundo de los certámenes de belleza, no es común encontrar a una concursante que, además de desfilar por la pasarela, también se atreva a rugir al ritmo del death metal. Ignacia Fernández, coronada Miss World Chile 2025, desafía las normas establecidas y lleva el metal a un escenario que, a primera vista, podría parecer hostil a los acordes pesados y las voces guturales.

La historia de Fernández es un viaje de descubrimiento musical que comenzó en su infancia. «Siempre me ha gustado la música, todo tipo de música», comenta Ignacia, recordando su hogar como un lugar donde se escuchaba una amplia gama de géneros. Sin embargo, fue el rock el que capturó su interés especial cuando, a la edad de 11 años, descubrió a Guns N’ Roses y posteriormente a System of a Down. «El rock que escuchaba mi padre era energético, pero yo quería algo más intenso».
De la Inspiración a la Creación
El descubrimiento de System of a Down abrió las puertas a un camino más pesado en su viaje musical. No pasó mucho tiempo antes de que Fernández encontrara a Epica y Arch Enemy, bandas que la impresionaron profundamente, especialmente al ver mujeres como Angela Gossow liderando la escena death metal. «Cuando vi a una mujer cantar metal por primera vez, supe que quería hacerlo también», confiesa Ignacia.
Al principio, emular esos sonidos en su habitación fue un desafío. «Fallaba mucho», admite, recordando cómo buscaba tutoriales online y consejos para perfeccionar su técnica vocal. No obstante, la perseverancia rindió frutos cuando Fernández logró desarrollar su propio estilo, lo que la llevó a formar su banda, Decessus, tras estudiar canto durante dos años.
Desafíos en el Estudio y Primera Actuación en Vivo
El primer paso en serio hacia una carrera en el metal fue una experiencia inusual debido a las restricciones durante la pandemia de COVID-19 en Chile. «Fue raro», comenta sobre su primera sesión de grabación, que tuvo lugar en un improvisado estudio casero. Sin embargo, a pesar de los nervios, la grabación fue un éxito, dejándola motivada para continuar en este camino musical.
Su debut en el escenario fue igualmente memorable, aunque plagado de ansiedad. Los nervios hicieron que considerara abandonar el evento antes de subir al escenario, pero fue gracias al apoyo de un amigo que logró enfrentarse a sus miedos. «El lugar estaba lleno, y vendimos todas las entradas. Fue increíble», recuerda.
Combinando Belleza y Metal
La combinación de sus dos mundos llegó a un punto culminante durante la competición de Miss World Chile, donde Ignacia decidió mostrar su verdadera pasión en el talento musical. Optó por interpretar un tema de Decessus, lo cual fue toda una declaración de identidad. «Este es mi único talento, así que voy a mostrarlo», menciona Fernández sobre su decisión, consciente de que rompería con las convenciones tradicionales del certamen.
A pesar de los desafíos, Ignacia Fernández no mostró miedo de expresar su amor por el metal en un entorno tan inusual. «No me importa ser la chica más bonita», dice, sobre lo que realmente busca en el certamen: una plataforma para promover causas sociales, como los derechos de los animales, un tema que le apasiona profundamente.
Un Futuro Doble: Música y Concursos
A medida que se prepara para representar a Chile en el 75th Miss World en Vietnam, Fernández no planea dejar de lado su faceta como cantante de death metal. Aunque admite estar más nerviosa al presentar su voz limpia en las nuevas canciones de Decessus, sigue firme en mantener su esencia metalera, incluso en un escenario tan adverso como el de los certámenes de belleza.
Al final, Ignacia Fernández encarna lo que significa ser una «mujer completa», tal como lo busca el certamen Miss World: una combinación de talento, belleza y propósito. Su historia nos recuerda que no hay límites para aquellos que se atreven a seguir su pasión, sin importar los contextos o expectativas sociales.
