El bajista original de la banda vuelve a tocar después de 15 años
El Welcome to Rockville 2026 fue testigo de un momento muy especial: la reunión en el escenario de NONPOINT con su bajista original, Ken MacMillan. Han pasado quince años desde que MacMillan compartiera tarima con la banda, y qué mejor oportunidad para hacerlo que en uno de los festivales más emblemáticos de Florida.


Fue la noche del 8 de mayo cuando MacMillan, quien formó parte del grupo desde sus inicios, se unió a sus antiguos compañeros para interpretar uno de los temas más icónicos de NONPOINT, «Bullet With A Name». La emoción entre los asistentes era palpable; muchos de ellos asistieron específicamente para ver a MacMillan reencontrarse con su antigua banda.
La banda había generado expectación desde semanas antes del evento, con rumores y alguna que otra pista en redes sociales sobre la posibilidad de que MacMillan volviera a aparecer junto a ellos. Y así fue. En cuanto se subió al escenario, los aplausos no se hicieron esperar, reafirmando el cariño que los fanáticos le tienen al bajista original.
El sentimiento de nostalgia no solo abarcó a los fans, sino también a los mismos integrantes de NONPOINT. La energía de la banda en el escenario, con MacMillan a la cabeza, fue una clara reminiscencia de aquellos primeros días de gloria. «Es increíble volver a tocar con Ken. Hay una química que nunca desaparece», comentó uno de los miembros actuales de NONPOINT tras el concierto.


Este regreso temporal de MacMillan también plantea interrogantes sobre posibles futuros proyectos con NONPOINT. Aunque no se ha confirmado nada de manera oficial, muchos fans no pueden evitar especular sobre la posibilidad de que esta reunión sea el preludio de algo más. Un nuevo álbum o una gira con la formación original sería un sueño hecho realidad para muchos.
El festival, celebrado en Daytona Beach, Florida, reunió a decenas de bandas de renombre. Sin embargo, el momento de NONPOINT con su antiguo bajista fue, sin duda, uno de los puntos culminantes del evento. Incluso para aquellos que no eran seguidores acérrimos, la actuación de «Bullet With A Name» con MacMillan fue lo suficiente memorable como para dejar una huella en esta edición de Welcome to Rockville.

En definitiva, la química y el poder que exudaron sobre el escenario son testimonio de que, a pesar del paso del tiempo, algunas cosas no cambian. Y aunque MacMillan no haya compartido con NONPOINT el mismo recorrido en estos últimos años, su conexión con el grupo sigue tan fuerte como siempre.
Este acto no solo revitaliza el legado de NONPOINT, sino que también resalta la importancia de los festivales de rock como plataformas no solo de música, sino de historias y de momentos inolvidables. Como espectadores, podemos sentirnos afortunados de vivir estos instantes que, de una manera u otra, quedan grabados en la historia del rock.
