Kim Thayil reflexiona sobre el impacto del metal en Soundgarden y el legado del grunge.
En un reciente episodio del podcast Turned Out A Punk, Kim Thayil, guitarrista de Soundgarden, se sumergió en una charla sobre sus influencias musicales y el lugar de su banda en el panorama del rock y el metal. En plena promoción de su próximo libro de memorias, A Screaming Life: Into The Superunknown With Soundgarden And Beyond, Thayil compartió detalles fascinantes sobre cómo fueron emparejados con bandas como Metallica en sus inicios.

Thayil recordó cómo, al firmar con el sello A&M a finales de los 80, Soundgarden fue etiquetada dentro del mundo del metal por la disquera, un movimiento que quizás no reflejaba completamente la esencia de la banda. Sin embargo, él y sus compañeros sí tenían respeto y admiración por el metal de esa época, especialmente por grupos como Metallica, Metal Church y Exodus. «Bueno, nos gustaba Metallica, pero era diferente», explicó Kim, aludiendo a la conexión entre el thrash metal y la escena punk, ambos estilos con los que Soundgarden compartía afinidades.
Un hito en esta conexión fue gracias a Mark Arm de Mudhoney, quien introdujo a Thayil a los álbumes debut de Metallica, Kill ‘Em All, y Exodus, Bonded By Blood. «Recuerdo que Mark me decía: ‘Escucha lo rápido que es esto. Ese guitarrista, tiene solo unos 17 años'», mencionó, refiriéndose a Kirk Hammett.
Este período marcó una época donde Soundgarden, junto a otras bandas de Seattle, estaba encontrando su camino en un entorno donde las etiquetas a menudo dominaban. Mientras que los ejecutivos de las discográficas buscaban moldearlos al estilo MTV y pop metal, Thayil y sus compañeros se mantuvieron firmes en su identidad, resistiendo las presiones para adoptar una imagen más glam. «Chris [Cornell] era muy atractivo, podrían haber intentado venderlo de esa manera, pero ese no era el estilo de Chris, ni el de la banda», comentó Thayil, refiriéndose al carismático y talentoso vocalista de Soundgarden.
La resistencia de Soundgarden a ser catalogados como un producto más del pop metal resalta la tensión entre arte y comercialización en la industria musical de aquellos años. El reconocimiento masivo de Nirvana jugó un papel crucial al liberar a Soundgarden de tales expectativas. «Fue el éxito de Nirvana el que nos quitó ese peso de encima», confesó Thayil, agradeciendo el ascenso meteórico de sus colegas y amigos del grunge. Curiosamente, Thayil también reveló haber intentado convencer a su sello para que firmara a Nirvana, algo que fue rechazado por no querer dos bandas ‘similares’ bajo la misma etiqueta.
El legado de Soundgarden se ha mantenido intacto, a pesar de las presiones externas. Esto quedó confirmado cuando la banda fue incluida en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 2025, un merecido reconocimiento a su impacto en el rock alternativo y grunge.
En cuanto al futuro, Thayil, junto al batería Matt Cameron y el bajista Ben Shepherd, están trabajando en nuevas grabaciones con el productor Terry Date, conocido por su trabajo en los aclamados álbumes de la banda Louder Than Love y Badmotorfinger. Este nuevo proyecto incluye material inédito grabado con Cornell antes de su trágica muerte en 2017, lo cual promete ser un emotivo tributo a su legado.
El camino de Soundgarden, desde sus humildes comienzos en la escena underground de Seattle hasta convertirse en íconos del rock, ha sido una travesía llena de desafíos y logros. Kim Thayil ha sido una de las fuerzas impulsoras detrás de esta historia, siempre manteniendo la autenticidad y la integridad artística de la banda como sus prioridades.
