Ted Lundström reflexiona sobre las tres décadas de crecimiento constante de Amon Amarth.
En un mundo donde muchas bandas sueñan con el estrellato instantáneo, Amon Amarth ha optado por un camino distinto: una escalada gradual y segura hacia el reconocimiento internacional. Ted Lundström, bajista de la veterana banda sueca de death metal, compartió sus reflexiones sobre este viaje durante una reciente entrevista con KillerTube.

Amon Amarth se formó hace más de treinta años en Tumba, Suecia, y lo que han logrado desde entonces era inimaginable para los jóvenes músicos de entonces. ‘Hace 30 años, todo lo que hacemos ahora era completamente imposible’, comenta Lundström. En aquellos primeros días, el enfoque era simplemente pasar al siguiente paso sin grandes visiones más allá de lo inmediato. Sin embargo, poco a poco, los sueños fueron tomando forma y la banda decidió apostar todo por la música.
Fue un camino lleno de decisiones valientes, como dejar sus trabajos diarios sin la certeza de un éxito financiero inmediato. ‘Dijimos: Vamos a intentarlo al menos’, recuerda Ted, subrayando la importancia de tomar riesgos cuando las responsabilidades de la vida adulta no eran una carga.
Lograr cada hito ha sido una victoria propia, como el momento en que comenzaron a crecer en Estados Unidos tras su gira con Children of Bodom en 2005 o 2006. Estas experiencias han sido pequeños pasos que, acumulados, se han transformado en una carrera global. La banda incluso ha compartido escenario con titanes del metal como Slayer, Iron Maiden, Slipknot y Pantera, y ha encabezado festivales de la talla del Wacken Open Air y Bloodstock Open Air.
Para Lundström, la lenta construcción de su carrera es motivo de orgullo. ‘Estoy muy contento de haber experimentado todo eso’, afirma. Desde dormir en furgonetas hasta pequeños escenarios, cada experiencia ha contribuido a la identidad colectiva de Amon Amarth. Este enfoque no solo ha moldeado su carrera, sino que ha resonado con su público, un espectro que abarca desde preadolescentes hasta sexagenarios, todos unidos por la poderosa energía del death metal melódico de la banda.
Amon Amarth no solo ha conquistado el mundo con su música, sino también con su influencia cultural. El famoso ‘Viking row’, donde los fans imitan el remo de un drakkar vikingo durante sus conciertos, nació en un show de Bloodstock en 2009 y se ha convertido en un ícono replicado incluso en eventos como la Copa del Mundo de 2026. La banda celebró este fenómeno con su single ‘Put Your Back Into The Oar’, una oda a sus seguidores y a esta tradición espontánea que se ha extendido más allá de sus propios conciertos.
La carrera de Amon Amarth ha sido una manifestación constante de dedicación y autenticidad. En vez de buscar atajos hacia el éxito, han preferido forjar su camino con creatividad y peso, asegurando que su obra evolucione sin perder su esencia. Esta filosofía ha sido la clave para su perdurable impacto en la escena metalera y más allá.
Sin embargo, para ellos, el viaje está lejos de terminar. Con la misma pasión que les llevó a dejar sus trabajos hace décadas, Amon Amarth sigue explorando nuevos territorios musicales y geográficos, listos para embarcarse en su próxima gira norteamericana junto a Dethklok y Castle Rat en 2026. Cada concierto es una nueva oportunidad para que los lugartenientes del metal melódico reafirmen su dominio y, al mismo tiempo, celebren cada pequeño paso que los trajo hasta aquí.
