El desafío de Marty Friedman con la música de anime para Netflix
Marty Friedman, exguitarrista de la emblemática banda MEGADETH, ha estado inmerso en el mundo del anime japonés desde que decidió trasladar su vida a Tokio en 2003. La mezcla de culturas y su inmersión total en la música nipona han sido factores determinantes en su evolución artística, y esta vez, ese viaje lo llevó a un proyecto tan ambicioso como desafiante: componer la canción principal para la serie de anime de Netflix, «B: The Beginning».

Aunque el recorrido de Friedman en el anime no es totalmente nuevo, ya que había colaborado anteriormente con el tema de «Sailor Moon» junto al compositor Revo de SOUND HORIZON, su participación en esta serie fue completamente diferente. Mientras que en «Sailor Moon» su tarea consistía simplemente en aportar su reconocible sonido de guitarra, en «B: The Beginning» la situación se volvió mucho más compleja.
«Hacer la canción para ‘B: The Beginning’, que lleva por título ‘The Perfect World’, fue un proceso que literalmente duró un año,» comentó Friedman en el programa «Side Jams With Bryan Reesman». Durante este tiempo, el desarrollo de la serie avanzaba y Friedman tenía que mantenerse al tanto de los cambios que se producían en la narrativa. Los detalles sobre la evolución de los personajes y las tramas le fueron comunicados regularmente para asegurar que la música reflejara fielmente la esencia de la serie. «Por ese entonces, había visto toda la serie terminada antes de que saliera al público», añadió.
La estrecha colaboración con el equipo de producción de «B: The Beginning» no solo fue una experiencia laboriosa, sino también enriquecedora. «A veces, los creadores de anime son admiradores míos y me dicen: ‘Tío, toca lo que quieras’. Esto va de cero a cien,» explicó Friedman. «Estoy honrado de ser parte de estas producciones porque cada una es diferente. Algunas veces son más desafiantes que otras, pero siempre son emocionantes.»
La decisión de Friedman de mudarse a Japón fue arriesgada pero intencionada. En una entrevista en 2019 con Amnplify de Australia, Friedman explicó que su motivación para trasladarse al país asiático a los 40 años fue puramente musical. «Estaba completamente consumido por la música japonesa,» reveló. Esa pasión lo empujó a aventurarse hacia lo desconocido y a buscar crecer como artista dentro de una escena musical que lo inspiraba más que la americana en esos momentos.
Sin embargo, vivir en otra cultura viene con sus propios desafíos. En una conversación en noviembre de 2021, se le preguntó a Friedman sobre el impacto cultural de su vida en Japón y los contrastes que experimentó al regresar a su tierra natal, Estados Unidos. «Aunque mi japonés no es perfecto, nunca seré japonés. Pero una parte de mí está definitivamente influenciada por Japón,» dijo, subrayando la importancia de añadir lo que uno tiene a su cultura adoptiva en lugar de esforzarse por pertenecer completamente a ella.
El viaje de Friedman en Japón no solo ha moldeado su música, sino también su perspectiva sobre la identidad cultural. Al abrazar sus diferencias mientras se sumerge en la cultura japonesa, ha aprendido a disfrutar de los elementos únicos que cada país tiene para ofrecer sin dejarse afectar por las diferencias culturales más marcadas. «Ser un ‘gaijin’ en Japón no me ha impedido alcanzar nada,» afirmó, una lección valiosa para cualquiera que se aventure en una nueva tierra.
En definitiva, la experiencia de Marty Friedman es un testimonio de la importancia de seguir la pasión más allá de las fronteras, explorando nuevas culturas y fusionando influencias para crear algo verdaderamente único. Su trabajo en «B: The Beginning» no solo ensalza su habilidad como músico, sino que también captura la profundidad emocional que una narrativa animada puede transmitir a través de la música.
