Review Butterfly «Doorways of Time» (2021)

Disco de debut de los “veteranos” Butterfly: Heavy Metal, Hard Rock y psicodelia desde las antípodas para adoradores de la New Wave Of British Heavy Metal
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Repasamos el debut de la banda australiana Butterfly que formada por veteranos del Rock nos trae una buena descarga de sonido clásico

La cantera australiana de grupos de rock es inagotable, y aquí os presentamos una nueva muestra. Butterfly se formaron en 2017, pero no son nuevos en este negocio. Sus cabezas visibles, Phil Gresik (voces, bajo) y Luke Robertson (guitarra) tienen carreras musicales previas. Más amplia la de Phil, que desde finales de los 80’s ha transitado por grupos de distinto pelaje, aunque siempre bajo el paraguas metálico: Hobbs Angel Of Death, Long Voyage Black o Mass Confusion. La trayectoria conocida del guitarrista es mucho más breve y reciente, publicando en 2019 con Duneeater, banda de Stoner Rock, el notable “No Gas No Good”. Ninguno de estos proyectos tuvo repercusión fuera de su Australia natal, pero sin duda han ayudado a conformar el lenguaje musical de “Doorways Of Time”.

En este primer disco la esencia de la NWOBHM planea sobre cada uno de sus cortes. Practican un Heavy Metal de corte clásico, con presencia de twin guitars, desarrollos intrumentales complejos, armonías vocales, y base rítmica poderosa, como es habitual en el género. Pero hay mucho más, desde reminiscencias a Kiss, especialmente en el tratamiento de las melodías y las voces, hasta los omnipresentes AC/DC, aunque de una forma sutil en comparación con la influencia de los hermanos Young en bandas como Rose Tattoo. Los riffs de guitarra apuntan en clara dirección hacia el Hard Rock setentero, lo que también los emparenta con los colosos Led Zeppelin. No obstante, en mi opinión, el sello más característico del sonido de “Doorways Of Time” radica en el barniz de psicodelia que impregna algunos de sus temas. Es el elemento que hace que suenen especiales, diferentes, a pesar de la variedad de influencias reconocibles.

El álbum nos da la bienvenida con “Desert Chase” a modo de tarjeta de presentación, como declaración de intenciones de lo que iremos descubriendo más adelante: twin guitars, cuidadas armonías vocales y base rítmica contundente. Sin olvidar los riffs hard rockeros presentes en casi todas las canciones.

En “Climbing A Mountain” el espíritu de Paul Stanley se apodera del micrófono, y tutela la línea melódica de la canción de principio a fin. Apta para los paladares más finos de la Kiss Army.

Ya en el tercer tema, el que da título al disco, se evidencia ese gusto de la banda por los interludios psicodélicos. No son Hawkwind revividos, ni mucho menos, pero esa pieza central con un desarrollo instrumental pausado y el barroco trabajo en los coros, es bastante esclarecedora acerca de sus gustos. Por cierto, ¿soy yo, o hay aquí una línea de bajo que me recuerda horrores a “Another Brick In the Wall (Part 2)”?. Debo ser yo, pero agradecería recibir confirmaciones o desmentidos.

Estamos en el ecuador del álbum. Butterfly nos permiten un respiro en forma de dos buenos medios tiempos: “The Night Is On Its Way” y “Nobody”. En ambas, la base rítmica toma un claro protagonismo, y los guitarrazos a los que nos habían acostumbrado, mutan en precisos punteos al servicio de unas melodías elegantes. Incluso los aguerridos heavys tenemos nuestro pequeño y tierno corazoncito.

“The Sin” nos propone el riff más adictivo de todo el disco. Un trallazo hard rockero con un ritmo sincopado y vacilón. Las líneas de bajo quitan el hipo.

“Heavy Metal Highway” nos demuestra de nuevo que la sombra de Kiss es muy, muy alargada. ¿Y qué decir del título? Toda una declaración de principios. Guitarras estratosféricas para un tema redondo.

Y así aterrizamos en “Crawling”, para mi gusto la canción más inspirada del disco. Es el tema de mayor duración, y dónde la impronta psicodélica de la que os he hablado se hace más palpable. El tema se inicia con una muralla de guitarras que enseguida cede el paso a una cadenciosa melodía durante gran parte de su minutaje. Hacia el final, las twin guitars recuperan el protagonismo para dar el toque de gracia. Excelente.

“The Scorpion” es el minimalista tema instrumental que cierra el disco. Teclado atmosférico y guitarra acústica para despedirnos de este prometedor debut. El tiempo dirá si Butterfly pueden llegar a saborear el estatus del que gozan, por ejemplo, Airbourne. Lo que ya es una realidad es que esta fórmula de alma NWOBHM, corazón Hard Rockero e influencia lisérgica les ha funcionado a la perfección en “Doorsways Of Time”.

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