Descarga ROCKFORGE, la app oficial de Rock and Blog

0
Please log in or register to do it.

Analizamos “Goliath”, el nuevo disco de Exodus. Un álbum agresivo y ambicioso que combina thrash clásico y sonidos modernos

Cuando hablamos de Exodus, hablamos de historia viva del thrash. Una banda que no solo ayudó a definir el género, sino que ha sabido mantenerse relevante durante más de cuatro décadas sin convertirse en una caricatura de sí misma. Y eso, en 2026, tiene mucho mérito.

Con “Goliath”, su duodécimo trabajo de estudio, los de la Bay Area regresan tras una espera más larga de lo habitual. Entre cambios de formación y la intensa actividad de Gary Holt con Slayer, el disco llega con cierta expectativa acumulada. La buena noticia: Exodus sigue siendo una máquina de guerra. La menos buena: no todo encaja como debería.

Un regreso con hambre (y mala leche)

Desde los primeros compases de “3111”, queda claro que Exodus no viene a contemporizar. El disco arranca con una atmósfera densa que rápidamente desemboca en riffs afilados y una producción contundente, muy en la línea de sus últimos trabajos, pero con un punto más moderno y agresivo.

El regreso de Rob Dukes es uno de los grandes reclamos del álbum. Su voz vuelve a aportar ese tono rasgado, casi violento, que encaja perfectamente con la identidad de la banda. No es un cambio que transforme el sonido, pero sí añade carácter y cierta sensación de urgencia que se agradece.

A su alrededor, la maquinaria funciona como siempre: guitarras afiladas, base rítmica sólida y una producción que permite distinguir cada instrumento sin perder pegada.

“Goliath” no es un disco acomodado en el pasado. Aunque mantiene el ADN clásico de Exodus, también introduce elementos que amplían su paleta sonora.

Hay momentos de thrash puro y directo, como en “Hostis Humani Generis” o “Beyond The Event Horizon”, donde la banda demuestra que sigue pudiendo competir sin problema con cualquiera dentro del género.

Pero también hay espacio para explorar Groove más marcado en “Violence Works”, ritmos más pausados y pesados en el tema título “Goliath” e incluso cambios estructurales más arriesgados en “2 Minutes Hate”

Esta variedad aporta frescura, pero también es el origen de uno de los principales problemas del disco.

El mayor “pero” de “Goliath” no está en su calidad individual, sino en su conjunto.

La sensación general es que el disco funciona mejor por partes que como obra completa. Hay canciones muy potentes, pero no siempre hay una línea clara que las conecte entre sí.

Por ejemplo “Violence Works” destaca por su groove bien construido, “2 Minutes Hate” mezcla ideas interesantes, pero algo dispersas, “Promise You This” baja el nivel con un enfoque demasiado accesible

Incluso el propio “Goliath”, como single y pieza central, deja sensaciones encontradas: tiene intención, pero no termina de convertirse en ese tema que define el álbum.

Si hay un apartado donde Exodus sigue siendo intocable es en la ejecución.

Las guitarras de Holt y Lee Altus son el eje del disco: riffs sólidos, solos bien trabajados y una sensación constante de agresividad controlada. El bajo gana protagonismo en varios momentos, aportando profundidad, mientras que la batería cumple con precisión quirúrgica.

La producción, por su parte, logra equilibrar sonido moderno y esencia clásica, evitando ese exceso de pulido que a veces le resta alma a este tipo de discos.

Highlights Canción por canción

  • “3111” – Buen inicio, aunque algo extenso
  • “Hostis Humani Generis” – Thrash directo y efectivo
  • “The Changing Me” – Más experimental y melódica
  • “Promise You This” – De lo más flojo del disco
  • “Goliath” – Pesada y densa, pero irregular
  • “Beyond The Event Horizon” – De lo mejor del álbum
  • “2 Minutes Hate” – Interesante, pero dispersa
  • “Violence Works” – Una de las más originales
  • “Summon The God Unknown” – Ambiciosa, pero larga
  • “The Dirtiest Of The Dozen” – Cierre clásico y sólido

Quédate con lo bueno

“Goliath” es un disco que confirma algo evidente: Exodus sigue siendo una banda relevante. No viven del pasado, no repiten fórmulas sin más y siguen buscando evolucionar dentro de su propio terreno.

El problema es que esa ambición no siempre se traduce en cohesión.

Hay riffs memorables, momentos muy potentes y una ejecución impecable, pero el conjunto no termina de redondearse del todo. Aun así, cuando el disco funciona —que ocurre muchas veces—, el impacto es inmediato.

No será su obra más icónica, pero sí un trabajo sólido que demuestra que aún tienen mucho que decir.

Crítica de Amber

NEUROSIS lanza su nuevo álbum 'An Undying Love For A Burning World'

Reactions

0
0
0
0
0
0
Already reacted for this post.

Reactions

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

GIF