Dennis Ward desvela cómo Unisonic se convirtió en un puente hacia la reunión de Helloween.
La música tiene una forma curiosa de entrelazar destinos. En una reciente entrevista con Dennis Ward, bajista de Magnum y ex-integrante de Unisonic, se desvelaron detalles jugosos sobre cómo la banda se gestó y, al final, sirvió como trampolín para la reunión de Michael Kiske y Kai Hansen con Helloween. Ward, conocido también por su pasado en Pink Cream 69, abrió su corazón sobre la evolución de Unisonic y las sorpresas que trajo consigo.

El Origen de Unisonic: Más que un Simple Proyecto
Unisonic, cuyo núcleo clásico estuvo compuesto por Michael Kiske en las voces, Dennis Ward en el bajo, y los guitarristas Kai Hansen y Mandy Meyer, junto al baterista Kosta Zafiriou, se formó bajo una premisa algo singular. Como explicó Ward, “queríamos crear algo más roquero, más orientado a las guitarras”, alejándose de lo que describió como “la música gay”, sin nada en contra del colectivo, pero refiriéndose a un estilo de música menos potente.
Con un pasado en la creación de álbumes AOR junto a Kiske en Place Vendome, Ward estaba convencido de que había una manera mejor y más enérgica de abordar la música que les apasionaba. Unisonic fue la respuesta a esa búsqueda.
Kai Hansen: La Sorpresa del Equipo
La inclusión de Kai Hansen en Unisonic fue una circunstancia inesperada que Ward recuerda con cariño. Aunque no aportó composiciones al primer disco, su presencia y su enfoque en la composición sin reglas convencionales fue una revelación para Ward, quien sintió que su participación era como “un soplo de aire fresco”. La unión de fuerzas con Hansen revivió en Ward una emoción que había extrañado durante años.
La banda se embarcó en giras y festivales, y una de sus primeras grandes actuaciones fue en un multitudinario show en Tokio, que Ward recuerda con especial vividez. Era evidente que la fórmula de Unisonic funcionaba, y la respuesta del público fue una de las pruebas más contundentes.
El Camino hacia Helloween
A pesar del éxito de Unisonic, había un sentimiento latente en el aire. Ward confesó en la entrevista que, aunque Michael Kiske solía insistir en que no tenía interés en volver a Helloween, su aprecio renovado por los fans y la gestión conjunta con Helloween levantaron sospechas sobre un posible regreso.
“Fue un poco sorprendente que todos estuvieran de acuerdo en la reunión,” admitió Ward. Pero así fue. En 2016, Kiske y Hansen se reunieron con Helloween, lo que significó el final de Unisonic. Para Ward, aunque hubo una pérdida personal al ver disolverse a Unisonic, también había un lado positivo: la posibilidad de trabajar con Helloween.
El Desenlace de Unisonic
El fin de Unisonic fue aceptado por Ward con la sabiduría de un músico experimentado. “Si no mantienes presente el hecho de que las cosas pueden acabar, vas a estar decepcionado a menudo,” comentó. Ward rechazó la idea de continuar con otro vocalista; a su parecer, era como sugerir que los Rolling Stones reemplazaran a Mick Jagger: impensable.
Además, el propio Kosta Zafiriou, quien manejaba la parte empresarial, decidió dejarlo, lo que reforzó la decisión de cerrar el capítulo de Unisonic. Sin embargo, Ward sigue participando en actuaciones ocasionales con Magnum, aunque reconoce que no son frecuentes.
Reflexiones Finales
En retrospectiva, Unisonic no solo sirvió como un vehículo musical sino como un catalizador para una de las reuniones más anticipadas del metal: la de Kiske y Hansen con Helloween. La historia de Unisonic se convierte así en un relato de cómo las conexiones musicales pueden transcender la intención original, para desembocar en algo aún más significativo.
La música, al final, puede ser un camino imprevisible, lleno de giros que ni los mismos protagonistas anticipan. Y en este caso, nos ha dejado claro que el rock y el metal tienen aún muchas historias que contar.
