Mad Cool baja la intensidad rockera en su segunda jornada, pero Florence + The Machine salva la noche para los amantes del directo
Después de una primera jornada con Foo Fighters como gran bandera guitarrera, el segundo día de Mad Cool Festival 2026 cambió claramente de registro. El festival volvió a colgar el cartel de sold out y reunió de nuevo a 57.000 personas, encadenando dos llenos consecutivos en la celebración de su décimo aniversario, pero esta vez el cartel miraba mucho más hacia el pop, la electrónica y las grandes voces que hacia el rock en sentido estricto.
Y eso no tiene por qué ser algo negativo. Mad Cool siempre ha jugado a mezclar públicos, estilos y generaciones. Pero desde una mirada más cercana a Rock and Blog, toca decirlo claro: esta segunda jornada fue menos rockera que la anterior. Aun así, hubo varios nombres que merecen atención por su forma de entender el escenario, por su intensidad en directo o por moverse en terrenos cercanos al rock alternativo, la americana, el soul con garra o la electrónica más oscura.

La noche tuvo como grandes reclamos a Jennie, Florence + The Machine y Lorde, acompañadas por artistas como Teddy Swims, Zara Larsson, Renée Rapp, CMAT, Charlie Puth, Boys Noize, The Blaze y varias propuestas emergentes repartidas por los escenarios del recinto. Pero en esta crónica vamos a dejar el pop más puro en segundo plano y centrarnos en los actos que más podían interesar a quienes venían buscando algo de intensidad, banda, carácter y directo con algo más de colmillo.
Florence + The Machine: el momento más cercano al espíritu rockero de la jornada
El gran punto de conexión con nuestro terreno llegó con Florence + The Machine. La artista londinense regresaba a Mad Cool cuatro años después y volvió a demostrar que su directo tiene algo difícil de explicar solo desde las etiquetas.
Florence Welch no necesita esconderse detrás de una producción excesiva para llenar un escenario grande. Su presencia, su forma de moverse y esa manera de cantar como si cada tema le atravesara por completo convierten sus conciertos en una experiencia muy física. No es rock clásico, ni falta que hace. Pero hay intensidad, hay dramatismo, hay sudor emocional y hay una forma de ocupar el escenario que conecta con la tradición de los grandes frontmen y frontwomen.
Sobre el Stage 1 Region Of Madrid, Florence mantuvo esa aura casi ritual que la acompaña en directo. El concierto permitió apreciar el desgarro y la energía de su nuevo material, con canciones como “Everybody Scream”, que convivieron con sus temas más reconocibles sin romper el pulso de la actuación.
En una jornada dominada por propuestas pop de gran formato, Florence + The Machine aportó una energía más orgánica. Su concierto tuvo algo de ceremonia, algo de catarsis y mucho de verdad escénica. Para quienes veníamos del arranque más guitarrero del festival, fue sin duda el gran refugio de la noche.
Lorde: magnetismo alternativo para su estreno en Madrid
El debut de Lorde en Madrid también dejó uno de los momentos importantes de la jornada. La artista neozelandesa actuó durante esa golden hour que tan bien suele funcionar en Mad Cool, y supo aprovechar el momento con una puesta en escena magnética, libre y muy personal.
Lorde presentó canciones de su último álbum, “Virgin”, con temas como “What Was That” o “Man of the Year” entre los momentos destacados del concierto. También hubo espacio para los hits que la llevaron a lo más alto siendo muy joven, con “Royals” convertida en un gran coro colectivo gracias a miles de fans acompañando desde abajo.
Su propuesta no es rock, pero sí mantiene un vínculo claro con cierta sensibilidad alternativa. Lorde no trabaja desde la exhibición vacía, sino desde la atmósfera, el gesto, la tensión y una forma de interpretar que busca algo más que el simple impacto inmediato.
En un festival de grandes dimensiones, consiguió que su actuación tuviera un punto íntimo, incluso con miles de personas delante. Y eso tiene bastante mérito. No fue el concierto más contundente del día, pero sí uno de los que mejor defendió una personalidad artística reconocible.
Teddy Swims: voz de las que llenan escenario
Otro nombre interesante para quienes valoran el directo por encima de la etiqueta fue Teddy Swims. El estadounidense se presentó en Madrid como una de las grandes sensaciones musicales del momento y apoyó su actuación en lo más importante que tiene: una voz enorme.
Su música se mueve entre el soul, el country y el R&B, estilos que quedan lejos del rock más tradicional, pero que comparten algo esencial cuando se llevan bien al escenario: emoción real, interpretación y conexión directa con el público.
Teddy Swims no necesitó demasiados artificios para hacerse notar. Su presencia vocal llenó el espacio y canciones como “Lose Control” funcionaron como uno de los grandes momentos colectivos de la jornada, con miles de voces acompañando el tema.
No hablamos de guitarras pesadas ni de riffs, pero sí de un artista que entiende el directo desde la entrega. Y eso, en un macrofestival, siempre suma.
CMAT: carisma y teatralidad para abrir el Orange
En el escenario Orange, CMAT fue una de las propuestas más singulares del día. La artista se presentaba por primera vez ante el público madrileño y dejó una actuación marcada por el carisma y la teatralidad.

Canciones como “When a Good Man Cries” sirvieron para mostrar una personalidad muy definida, con una forma de estar sobre el escenario que no pasa desapercibida. CMAT juega con el gesto, con la actitud y con una manera de interpretar que aporta algo distinto dentro de un cartel tan orientado hacia grandes nombres internacionales.
No fue una actuación de rock al uso, pero sí una de esas propuestas que pueden interesar a quienes buscan artistas con carácter propio, lejos del piloto automático. En una jornada tan abierta a otros sonidos, CMAT aportó frescura y una identidad bastante clara.
Boys Noize y la conexión industrial con Nine Inch Nails
La electrónica tuvo un peso importante durante el jueves, especialmente en The Loop by Iberdrola, pero dentro de ese terreno hubo un nombre con un punto de conexión interesante para el público más cercano al rock y al metal: Boys Noize.
El alemán llenó la carpa con una sesión marcada por la oscuridad y la potencia. Entre los temas destacados apareció “Crazy For It”, y también hubo espacio para material de su último álbum, “Nine Inch Noize”, realizado junto a Nine Inch Nails.
Ese vínculo con el universo de Trent Reznor aporta un matiz diferente. No estamos hablando de electrónica amable ni decorativa, sino de una propuesta con tensión, pegada y cierta suciedad industrial. Para quienes disfrutan de la parte más oscura y abrasiva del sonido electrónico, Boys Noize fue uno de los puntos fuertes de la noche.
Palms Trax, Yung Prado y Amrita completaron la programación de The Loop con distintos enfoques dentro de la electrónica, aunque el momento más conectado con nuestra sensibilidad fue, sin duda, el de Boys Noize.
La Paloma juega en casa
Entre las propuestas de los escenarios Mahou Cinco Estrellas y Mahou Reserva, también hubo espacio para nombres emergentes y bandas nacionales. Ahí destacó La Paloma, banda madrileña que jugaba claramente de local.
El grupo demostró tener una conexión sólida entre sus canciones y el público, algo especialmente importante cuando se actúa dentro de un festival tan grande y con tantos estímulos compitiendo al mismo tiempo. No siempre es fácil hacerse hueco en una jornada dominada por nombres internacionales, pero La Paloma dejó claro que había público dispuesto a seguirles de cerca.
En estos escenarios también pasaron artistas como Candela Gómez, Zimmer90, Chloe Slater, Son Mieux, Sadie Jean, Florentenes o Frost Children, además del cierre de COLOR en la carpa a ritmo de house. Una programación variada, aunque en esta ocasión más orientada a completar el mosaico del festival que a reforzar una línea rockera clara.
Jennie, Zara Larsson, Renée Rapp y Charlie Puth: grandes momentos pop, pero fuera de nuestro foco
La jornada tuvo también varios de sus momentos más multitudinarios en terrenos claramente alejados del rock. Jennie debutó en solitario en España con una puesta en escena de gran formato, coreografías muy medidas, juegos de luces y una conexión enorme con sus fans. Su actuación fue uno de los grandes acontecimientos pop de la temporada europea y reunió a miles de seguidores desde la apertura de puertas.
Zara Larsson convirtió el escenario Orange en una fiesta pop con cuerpo de bailarinas y momentos como “Midnight Sun”. Renée Rapp conectó con una primera fila entregada gracias a canciones como “Poison Poison”, mientras Charlie Puth mostró oficio y precisión con temas como “Attention”, “How Long” o “We Don’t Talk Anymore”.
Todos ellos tuvieron peso dentro de la jornada, pero se mueven en una dirección distinta a la que buscamos en esta crónica. Por eso los dejamos como parte del contexto general del día, sin entrar demasiado en detalle.
Una jornada menos rockera, pero con nombres que supieron defender el directo
La segunda jornada de Mad Cool Festival 2026 confirmó el buen momento del festival en su décimo aniversario, con otro sold out y 57.000 asistentes. Pero también dejó claro que no todos los días del cartel tienen el mismo interés para el público rockero.
Tras el golpe de autoridad de Foo Fighters en la primera jornada, el jueves bajó claramente la presencia de guitarras y apostó por un perfil más pop, electrónico y vocal. Aun así, Florence + The Machine ofreció el concierto más cercano al espíritu rockero de la noche, Lorde aportó magnetismo alternativo, Teddy Swims defendió el valor de una gran voz en directo, CMAT dejó personalidad y teatralidad, Boys Noize conectó con el lado industrial gracias a su trabajo junto a Nine Inch Nails, y La Paloma representó el pulso local dentro del festival.
Mad Cool sigue jugando a muchas bandas, y esa es parte de su identidad. Para quienes buscamos rock, esta segunda jornada fue más de picar aquí y allá que de lanzarse de cabeza a una programación guitarrera. Pero incluso en un día menos afín a nuestro terreno, hubo momentos suficientes para recordar que el directo sigue siendo el verdadero punto de encuentro.
El viernes 10, el festival continuará con una programación que, sobre el papel, vuelve a acercarse más a nuestro universo con nombres como Twenty One Pilots, Kings Of Leon, Pixies y Halsey, entre muchos otros.
Titular SEO
Mad Cool 2026 vive una segunda jornada menos rockera con Florence como gran referente
Descripción SEO
Mad Cool Festival 2026 encadenó su segundo sold out con 57.000 asistentes en una jornada menos rockera, pero con Florence + The Machine, Lorde, Teddy Swims, CMAT, Boys Noize y La Paloma como principales focos para el público alternativo.
Excerpt
Mad Cool Festival 2026 celebró su segunda jornada con otro sold out. Un día menos rockero que el arranque con Foo Fighters, pero con Florence + The Machine, Lorde, Teddy Swims, CMAT, Boys Noize y La Paloma dejando momentos destacados.
Texto para compartir en RRSS
Mad Cool Festival 2026 encadenó su segundo sold out con una jornada menos rockera, pero con varios momentos de interés para los amantes del directo. Florence + The Machine fue el gran refugio de la noche, con Lorde, Teddy Swims, CMAT, Boys Noize y La Paloma aportando personalidad dentro de un cartel dominado por el pop y la electrónica.
Hashtags
#MadCoolFestival #MadCool2026 #FlorenceAndTheMachine #Lorde #TeddySwims #CMAT #BoysNoize #LaPaloma #NineInchNails #Festivales #MusicaEnDirecto #RockAlternativo #Madrid #RockAndBlog
