El renombrado guitarrista de Slayer vuelve a escena en el Summerfest de Milwaukee
La noche del 4 de julio de 2026 marcará un hito en la carrera de Kerry King, cuando el icónico guitarrista pisó nuevamente el escenario después de un parón de nueve meses. Esta vez, King y su banda en solitario fueron los encargados de llevar la batuta como cabezas de cartel en el Summerfest de Milwaukee, un evento que había generado gran expectativa tras la inesperada salida de Megadeth del cartel, debido a un conflicto de agenda.

La energía palpable entre el público coincidió con la intensidad del setlist que King y su banda desplegaron sobre el escenario del Miller Lite Oasis. La lista de canciones incluyó clásicos potentes, no solo de su nuevo material, sino también algunos imprescindibles de Slayer. La actuación comenzó con el tema «Where I Reign», seguido de «Toxic» y «Trophies Of The Tyrant», dejando claro que la espera había valido la pena. Además, el repertorio contenía sorpresas como «Wicked World», un cover de Black Sabbath, que mostró otra faceta del maestro de las seis cuerdas.
El regreso de Kerry King no es solo un alivio para sus seguidores, sino también un recordatorio de que la leyenda del metal continúa desafiante. A sus 62 años, King sigue adelante con su proyecto en solitario, tras haber dejado huella en Slayer, una banda que definió el thrash metal en su apogeo. En una entrevista de 2025, King reflexionó sobre el proceso creativo de su segundo álbum, aún sin título, pero que promete ser una extensión natural de «From Hell I Rise». Con palabras de King: «Tenemos suficiente material para el próximo álbum. Solo necesito ponerme a escribir las letras. Las he enviado a Mark [Osegueda], y él ya ha recibido la primera canción.»
Para Kerry, colaborar con Mark Osegueda de Death Angel y otros músicos de la talla de Phil Demmel de Machine Head y Paul Bostaph, excompañero en Slayer, no es solo una cuestión de talento; es una reunión de amigos que comparten una afinidad musical similar. Osegueda comentó recientemente que las nuevas letras son «viciosas», lo que solo aumenta las expectativas sobre lo que vendrá.
La relación de trabajo entre King y el productor Josh Wilbur ha sido igualmente crucial para el desarrollo de su música en solitario. Wilbur, conocido por su trabajo con Korn y Lamb Of God, entre otros, aporta una visión fresca y técnica que complementa a la perfección la agresividad de King’s riffs. King resumió su experiencia con Wilbur diciendo: «Es como tener un miembro extra en la banda.» Esta colaboración ha resultado en un sonido que, aunque reminiscente de Slayer, logra mantener su propia identidad.
A la pregunta de si el nuevo álbum explorará nuevas influencias, King fue claro: «El punk ya fue bien cubierto en ‘From Hell I Rise’. No me sorprendería si aparece de nuevo porque forma parte de mi historia.» Sin embargo, lo esencial es que King busca seguir desarrollando su propio sonido sin perder la fuerza que lo caracteriza.
El futuro parece brillante para Kerry King y su banda, con una nueva gira planeada para principios de 2027. Su agencia, Independent Artist Group, ya está trabajando en los detalles para llevar su pachanga postal a continentes fuera de Estados Unidos y Canadá. Este regreso a los escenarios no solo ha revivido el entusiasmo entre los fanáticos, sino que también reafirma que King sigue siendo una fuerza a tener en cuenta en el mundo del metal.
La actuación de King en el Summerfest de Milwaukee podría considerarse como el primer paso hacia esta nueva etapa de su carrera. Con el pasado de Slayer y su prometedor presente, Kerry King sigue avanzando, asegurando que el tren del metal no se detenga. Su compromiso con mantener a su banda activa es un signo de que hay mucho más por venir, y no podemos esperar a verlo desplegar toda su magnitud sobre el escenario nuevamente.
