El legendario batería se une a Lex Legion tras su etapa con King Diamond.
El metal resuena una vez más con un retorno que pocos habrían anticipado, pero que muchos agradecen profundamente. Mikkey Dee, antiguo batería de King Diamond y pilar en bandas icónicas como Motörhead y Scorpions, ha vuelto a sus raíces con un nuevo proyecto: Lex Legion. Esta banda promete traer una dosis fresca de metal melódico y contundente a una escena que nunca ha dejado de anhelar la intensidad de las primeras etapas de King Diamond.

Lex Legion no es simplemente otra derivación de King Diamond o Mercyful Fate. La agrupación aglutina a una serie de talentos clásicos del entorno de King Diamond, incluyendo al guitarrista Andy LaRocque, Pete Blakk en la guitarra, Hal Patino en el bajo, y, por supuesto, Mikkey Dee en la batería. Como guinda del pastel, la banda ha reclutado a Nils K. Rue, vocalista de Pagan’s Mind, que aporta una voz potente y versátil, capaz de llenar el espacio sonoro con la misma majestuosidad que Geoff Tate en sus mejores tiempos.
El reciente lanzamiento del álbum homónimo de Lex Legion ha dejado claro que no se trata simplemente de replicar el sonido de King Diamond. Donde King Diamond era conocido por sus complejas estructuras y arreglos, Lex Legion apuesta por una producción más simplificada, buscando un flujo orgánico que imprime frescura y accesibilidad sin perder esa esencia oscura que tanto gusta a sus seguidores.
Cuando Blabbermouth entrevistó a Mikkey Dee, este confesó que no necesitó una preparación especial para regresar al metal más pesado desde su etapa con Scorpions: «Es algo natural», dice entre risas. Mikkey también comenta que, en esta ocasión, la banda decidió apostar por melodías más convencionales, pero sin perder la esencia que los hace únicos. Según él, el enfoque en su nuevo trabajo ha sido “menos es más”, priorizando el groove y los riffs potentes sobre la complejidad técnica.
Un dato curioso es que la conexión entre Dee y algunos de sus compañeros de banda, como Pete Blakk y Hal Patino, se remonta a una época incluso anterior a King Diamond, con la banda Geisha. Después de años de caminos separados, hoy se reencuentran para formar un sonido cohesivo pero innovador. «Siempre hemos estado muy unidos. Vivimos tres años en Copenhague, éramos como una familia», rememora Dee.
En cuanto a la posibilidad de giras con Lex Legion, Dee se muestra optimista aunque consciente de sus compromisos: «La idea es poner a la banda en el mapa y realizar shows el próximo año. Este año estamos centrados en dar a conocer nuestro trabajo, pero hay planes para hacer un showcase en noviembre». Con un calendario lleno con Scorpions, Mikkey tiene claro que Lex Legion será un proyecto paralelo que no interferirá con sus otros compromisos.
La influencia de su etapa con King Diamond sigue presente, algo que Mikkey no oculta ni pretende esconder. Reconoce que durante los años 80, ayudaron a forjar un sonido y una imagen en el metal que muchas bandas han emulado desde entonces. «Creamos algo especial en aquellos días», reflexiona Mikkey con una mezcla de nostalgia y orgullo.
Mikkey también hace alusiones al aprendizaje obtenido durante su paso por la banda de Don Dokken, un período que describe como crucial para su desarrollo musical. «Fue como el mejor colegio al que pude asistir», comenta, destacando cómo logró afinar su capacidad para seguir el ritmo y mantenerse dentro del compás, habilidades que le prepararon para su emblemática etapa con Motörhead.
En definitiva, Lex Legion no es simplemente una mirada hacia el pasado, sino un proyecto que busca capturar y revitalizar la esencia de una era gloriosa del metal, brindando a los fans una experiencia que combina la nostalgia con innovaciones frescas y emocionantes. Mientras los seguidores esperan impacientes por las actuaciones en directo y más música nueva, queda claro que Lex Legion tiene mucho que ofrecer tanto a los veteranos amantes del género como a una nueva generación de metalheads.
