6 Discos Imprescindibles de Metal que cumplen 10 años en 2021

Álbumes que cumplen 10 AÑOS en este 2021 y que aportaron mucho al universo del Metal

Hace unos días a modo de reseña histórica hicimos una lista de cinco álbumes que cumplían 20 años en 2021 y cuya influencia en el mundo del METAL era más que reseñable. Ahora damos un saltito al futuro y repasamos los que cumplen 10 años, y os sorprenderán algunos, porque parece que salieron ayer a la venta y ya han pasado diez añazos.

1.- MASTODON «The Hunter»

La consolidación de una banda, luego de ganarse cierto reconocimiento depende mucho de cómo es aceptada en  su siguiente producción y esto le pasó a los estadounidenses MASTODON con un álbum titulado a razón de una tragedia sufrida por uno de sus integrantes., de ahí el nombre de «The Hunter». Venían de entregarnos una trilogía de discos que rozaron la perfección y este proponía una estabilidad que consiguen con canciones llenas de ímpetu, personalidad y actitud, todo esto y más en su quinta producción.

Señalados como pioneros de un sonido que mezcla el Stoner Rock con el Hardcore y el Thrash Metal, en unos acordes fantásticos en su estructura y desempeño, que con una lírica estratégicamente hecha de ideas bastante creativas partiendo desde su título, son entonadas con varias voces de sus miembros como Troy Sanders que además toca el bajo, Brent Hinds en una guitarra o el baterista Brand Dailor, dándole una variedad emocionante en las entonaciones junto a ellos el otro guitarrista Bill Keliher conforma una banda que evoluciona entre los sonidos más clásicos hasta los más progresivos de esa época.

Parte de la novedad de «The Hunter» fue su facetico productor Mike Elizondo afincado en el mundo del Hip Hop y el Rap, pero que encajó de una manera formidable. Han hecho algo diferente pero sin romper lo que es su esencia, tiene ambición instrumental y complejidad de conjeturas con la realidad de ideas que no forzaran a la ficción para obtener resultados satisfactorios.

Cortes como «Stargasm» o «Creatures Lives» tienen una intensidad inmensa como el espacio mismo, refiriéndose a lo que podemos disfrutar como un viaje sideral, no lo inventaron ellos pero sí que saben cómo entonar. Pero no pierden intensidades en riffs tremendos y demoledores en cortes como «Black Tongue» y «Spectrelight» que de suavidad tienen lo de un cardumen de pirañas ante un trozo de carne fresca.

La creatividad de MASTODON mostrada fue sin duda la inspiración para otras bandas y para con ellos fue un impulso potente a su carrera artística. 

Logró llegar al puesto décimo noveno en las listas en Reino Unido y décimo lugar en la revista Billboard de Norteamérica. 

Partes de «The Hunter» se aferran a su pasado con el más delgado de sus filamentos, negándose a soltar esa última pieza de ayer mientras el mañana irrumpe con una venganza que se notara con sus próximos discos que nos dieron. https://youtu.be/lplPUP1bH4A

Con el pasar del tiempo y en el mundo del Metal hemos vivido escenario en donde se desarrollan estas situaciones. Una banda emergerá a la vanguardia de la música con su propuesta. Tomarán el mundo por asalto con la capacidad de torcer las convenciones lo suficiente para empujar los límites creativos ganando una aceptación pasmosa, pero no tan lejos como para evitar que capten la atención del mundo. El éxito llega y la banda fracasa al intentar recrear su propia fórmula. MASTODON es uno de los pocos grupos que ha reconocido que es la falta de una fórmula lo que les permite seguir siendo tan productivamente creativos con «The Hunter» y lo que nos siguieron dando hasta esta fecha, por eso este quinto lanzamiento es sorprendente.

2 – MACHINE HEAD «Unto The Locust»

Muy pocas bandas han podido correr tantas oportunidades que valieron la pena en discos que triunfarán en el mundo del Metal y aún menos han logrado evolucionar de álbum en álbum sin abandonar nunca por completo sus raíces, MACHINE HEAD cambiaron parte de su agresividad del Thrash Metal a favor de un sonido más amigable para el consumidor que los conocía como lo que no. Esto tenemos en «Unto The Locust».

Apasionado, aventurero e intensamente dinámico, este séptimo álbum no solo sube la apuesta sobre el aclamado universalmente «The Blackening» de dos mil siete, que fue nominado a un Grammy, sino que también presenta a la banda en un nivel completamente nuevo de composición sin sacrificar nada de la pesadez a la que nos tenía acostumbrados.

El abridor corte «I Am Hell (Sonata In C #)», es una melodía épica de tres partes, comienza con la canción a cappella «Sangre Sani», donde el guitarrista, cantante y frontman Robb Flynn hace un debut operístico bastante sorprendente, acompañado de Phil Demmel en la otra guitarra dándonos riffs impetuosos, coros enfurecidos pegadizos y arreglos dinámicos en los acordes de esta canción como en «Ashes To The Sky» de tintes Thrash Metal puro, para que en siete cortes nos dan una impresión inquietante y estremecedora en «Who We Are» se deja notar dándonos emoción y bastante gancho para una canción. También tenemos el corte «Darkness Within» que parece que no encaja, como que le falta energía , pero posee mucha convicción de lo que MACHINE HEAD nos proporciona esta vez. 

El trasfondo emocional del larga duración alimenta la abyecta ferocidad de su música. La pista, «Locust», da la sensación de rematarnos sonoramente para producir luego un deleite que termina consumiéndose en su armonía, es imposible no dejarse atrapar por la intensidad musical y la integridad que evoca.  

«Unto The Locust», simplemente no parece tan furioso como su predecesor, pero es que «The Blackening» es la obra cúspide de los norteamericanos. Técnicamente, estas canciones pueden tener tiempos de ejecución que son el doble que los cortes que impulsaron su estilo en previos lanzamientos de Neo Thrash y Deathcore que nos dieron, pero en realidad se sienten la mitad de largos en sus acordes, pero aun así no fallan en aptitudes y arreglos. También impulsado por el resto del combo que lo conforman Adam Duce en el bajo y Dave McClain en la batería.

Sus valores de producción son extremadamente altos, el equilibrio entre las voces y los instrumentos asegura que podemos escuchar perfectamente cada sección de cada canción, pero este es un álbum que definitivamente necesita repetidas escuchas para apreciar completamente cada cubierta en forma de sonido del mismo.

Las bandas verdaderamente icónicas aparecen solo una o dos veces en cada generación, y MACHINE HEAD es definitivamente una de esas bandas gigantes que surgieron en la escena en los años noventa. «Unto The Locust» es uno de los álbumes esenciales del año dos mil once en donde estos gigantes del Metal de la ciudad de San Francisco volvieron a encontrar esa máquina que continúa andando con firmeza y seguridad, con algún desperfecto como todo.

3 – ARCH ENEMY «Khaos Legions»

Desde su formación en en el año de mil novecientos noventa y seis, ARCH ENEMY ha dominado la escena del Death Metal Melódico en su país natal que es Suecia, desde que los hermanos Amott se instalaron en la ciudad de Gotemburgo, partidarios del «estilo de Göteborg» a su manera que fue aceptada y respaldada desde su primer bosquejo. Su banda proveyó de un sonido pulido y en su octavo trabajo «Khaos Legions» es irrebatible.  

Clama o requiere la atención porque es mucho más melódico, suave y hasta sobrio. Si bien hay algunas canciones con mucho contrapeso resonante, a veces es casi  se puede percibir si prestamos atención como un álbum de Power Metal, aunque con voces de Death Metal. Si bien aquí no tenemos suficiente de este estilo para satisfacer a la mayoría de los seguidores de ese género, el enfoque más emparentado da como resultado catorce cortes de un sonido de Metal cuasi Power de corte ligero y bastante agradable que complacerá a algunos mientras que realmente exasperaba a otros que deseaban más de la banda.

Este álbum de hace diez años sería el último hasta la fecha con Angela Gossow en las voces y como excelente frontwoman y Christopher Amott en las guitarras, continuaría su hermano y único fundador original Michael Amott en la otra guitarra junto a Sharlee D’Angelo en el bajo y Daniel Erlandsson en la batería que muestra su excelencia como artistas en el transcurso del disco y en el presente.

Descritos como esencialmente agresivos, se les tildó de ser un poco artificiales en este disco, debido a que desafortunadamente no entregan cualidades que nos dieron en entregas anteriores, pero es notable la capacidad de ofrecer un estilo y sonido, reinventándose haciendo reestructuraciones precisas en acordes en sus melodías, pero con un precio un poco bajo de pérdida de identidad, acercándose peligrosamente en otra dirección artística, pero sin perder el Norte que se han fijado , es arriesgarse pero creo que lo hicieron de forma acertada.

Esto lo disfrutamos en cortes como «Yesterday Is Dead and Gone», en donde enfatiza la individualidad y la libertad de sus partituras y distorsiones que son la apertura de los conseguido en esta letal canción. «Bloodstained Cross» es una canción que su letra va de sobre cómo Dios no es real. Y, por supuesto, ese coro que es ya perpetuo y propio: «No God, No Master»…(«No hay dioses, no hay maestros») teniendo que ver algo con la individualidad y la libertad de un Dios que no existe, y que no puede ejercer sobre una creación que se revela alzándose con sus banderas, como lo hacen en la portada del disco. 

De igual manera, «Khaos Legions», recicla las mismas ideas musicales a las que estaban sujetos los oyentes en sus anteriores producciones «Rise Of The Tyrant», «Anthems Of Rebellion» y prácticamente todos los demás álbumes de Death Metal Melódico de otra categoría lanzados desde el cambio de siglo y con las voces femeninas guturales de Ms. Gossow. Encontramos en «Through the Eyes of a Raven» una extraña mezcla de ritmos lentos, clichés monótonos de melodías y una sección instrumental que suena como sacada de una canción antigua de la década de los ochenta, esforzándonos la idea de que estamos ante un disco frustrantemente incoherente para una banda que ya lanzó siete largas duración con una disciplina de reacción activa de mucha potencia. 

Otro tema destacado de este álbum es «Thorns In My Flesh», poseedora de riffs y acordes muy emocionantes y poderosas del compilado siendo posiblemente una de las canciones más adictivas e infecciosas escritas por ARCH ENEMY en esos años debido a sus cualidades de himno y su poderosa facilidad para ser coreada. 

 De forma genérica , «Khaos Legions» es un testimonio de por qué los suecos estaban dominando la escena mundial del Death Metal en esos momentos. Revitalizaron su sonido con este álbum al mismo tiempo que lograron mantenerse fieles a sus viejas influencias al mismo tiempo que arriesgaban sin titubeos a lo que componían. ARCH ENEMY parece contento con no dormirse en sus laureles, porque en última instancia la voluntad de hacer un buen trabajo nunca lo han perdido porque atrae a cualquiera que no esté familiarizado con los subgéneros más extremos del metal, pero cualquier fanático de los álbumes más antiguos se sentirá decepcionado con lo que se encuentra aquí. La letra a veces es un esperpento, pero sin perder efectividad la composición es un movimiento calculado para ampliar el abanico de posibilidades que se vendrían en un futuro para la base de lo que es ahora ARCH ENEMY, tal vez pagando un precio al perder alguno seguidores pero invirtiendo y fuertemente en ganar otros, su amplitud es mucha y tomando en cuenta que para su próximo disco su frontwoman ya no sería de cabellera rubia, sería morena azulada y con un temple igual que permite a la banda continuar siendo digna en cualquier parte del planeta donde se aprecie su música. https://youtu.be/ZPlVbLpuEhI

4 – METALLICA «Beyond Magnetic»,  «Lulu»

METALLICA cumplía treinta años y lo celebraba con sendos conciertos, cuatro para ser precisos, en su ciudad natal de San Francisco en California, tocando un sin fin de éxitos cada noche acompañados con los mejores músicos con los que se habían relacionado en toda esa trayectoria, como Dave Mustaine, Ron McGovney, Ozzy Osboune, Rob Halford o King Diamond, cada noche «The Filmore» se venía abajo para renacer el siguiente día. Esto era a fin de año, pero un mes antes salía al mercado «Lulu» un álbum conceptual con la colaboración de Lou Reed, basada en las obras del dramaturgo alemán Frank Wedekind. Los seguidores de ambos artistas respondieron con confusión, conjuntado de una absoluta desesperación y no se equivocaron.

Cuando METALLICA y Mr. Reed tocaron juntos en los conciertos de Nueva York en honor al veinte y cinco aniversario del Salón de la Fama del Rock And Roll en el año dos mil nueve, parecía haber algo allí. El solista con sesenta y siete años  en ese momento parecía y sonaba inspirado, mientras que METALLICA parecía encontrar un ritmo suelto pero aún masivo al reencuentro de los temas que nos había dado anteriormente y que parecían reencontrarse con su reciente disco «Death Magnetic»

Todo rondaría en la idea original, que podría haber funcionado, de que Mr. Reed volvió a grabar una selección de sus canciones más antiguas con METALLICA actuando más o menos como su banda de apoyo. Pero en cambio, al cantante se le ocurrió otra empresa: quería que la banda pusiera música a una serie de letras en plan poemas que había escrito para una producción teatral basada en dos obras de teatro de principios del siglo XX del escritor expresionista alemán Frank Wedekind

La letra supuestamente cuenta la historia de una mujer seductora y amoral que de alguna manera termina cruzando su camino con Jack el Destripador.

«Lulu» no suena como ningún disco de METALLICA. Pero tampoco suena como un disco de Metal Vanguardista. Es una serie de poemas de palabras habladas sin sentido recitados con riffs de Metal en estilo alternativo que pasa de lo acústico a lo estridente casi en forma anárquica. No hay riffs o estructuras de canciones que no se hayan escuchado antes. No es innovador de ninguna manera. No fue un disco divertido para la banda cuando decidieron experimentar el salir de su zona de confort.

Se consiguieron al final grabaciones completamente dispares y casi superpuestas en donde, gran parte de la música que METALLICA grabada pasaba a sonar como jams sessions inacabadas o como estructuras básicas de canciones como el Thrash Metal casi genérico del corte «Mistress Dread».  «Iced Honey», se comporta o se convierte en lo más parecido a una canción accesible, Mr. Reed canta a medias al ritmo de la música y elabora lo que  es una típica melodía habitual suya sin ser  particularmente potente alcanzando a sonar con cierto aire Pop.

 Pero igualmente teníamos desvíos estilísticos desaconsejado en varios rangos. Muestra es la canción «The View» que confirmó las peores sospechas de todos sobre el proyecto, a saber, que los desvaríos poemas atonales y cascarrabias de Mr. Reed serían totalmente incompatibles con las riffs inquietas de METALLICA

Estos tramos de lirismo obtuso y repulsivo eventualmente se convierten, en el mejor de los casos, en una oleada de ira cáustica y, en el peor, en hilarantes circunstancias melancólicas y atmosféricas en forma de guitarras acústicas como en el corte «Little Dog», por ejemplo, sirven como un acompañamiento perfecto para el estilo poético dramático del cantautor, si le podemos llamar así al integrante de THE VELVET UNDERGROUND.

 Otra pista, la última por cierto es «Junior Dad», la coda de este sórdido asunto, el final de veinte minutos y riffs en quintos abiertos, donde Mr. Reed trasciende en el disco y escribe una hermosa canción sobre la inseguridad, la edad, el amor y la confianza. Inspirado si que estaba el susodicho.

Un análisis pista por pista es casi inútil cuando cada pista ofrece más de la misma rutina que no deja de ser amortiguadora casi adormecedora, desesperante y tediosa.

«Lulu» es una decepción desgraciadamente noble. Audaz en su total extremo, pero agotadoramente monótona y desganada como resultado, sus pocas ideas interesantes se extienden más allá del punto de utilidad y se someten a choques de acordes uno tras otro: la duración promedio de las canciones es demasiado que las vuelve insoportables. Aún así, es algo fascinante escuchar a dos entidades veteranas tratando como el infierno de excavar un terreno común que simplemente no existe y que las hunde, con abatimientos que rozan la depresión. Es imposible exagerar lo extenuante que es la hora y media que pasas o intentas prestar atención para disfrutarlo.

Si METALLICA estaba buscando llenar lo que asumimos es el único espacio vacío en su estante de premios, para el «álbum más extraño de una discografía», bueno, entonces, misión cumplida. 

Esta producción es una una supernova, que es una explosión estelar que puede manifestarse de forma muy notable dejando restos de polvo y gas, formando residuos estelares denominados remanentes que terminan diluyéndose en el medio interestelar, Mr. Reed desapareció de este planeta dos años después y los fundadores del Thrash Metal más que emulsionar se han concentrado y continúan brillando en el Universo del Metal.

Pero también en medio de todo esta situación apareció, aproximadamente un mes y medio después, se editó «Beyond Magnetic» que es un EP con cierto ingenio y con unas exclusivas canciones originalmente escritas para su contraparte o que no cabían en su larga duración del año de dos mil ocho, «Death Magnetic» lanzado un tiempo posterior a un público adormecido por los efectos secundarios asociados a «Lulu» en donde no estaba todo lo que son ellos.

Estas cuatro pistas inéditas fueron tocadas durante la serie de conciertos de celebración de la banda. Las canciones, «Hate Train», «Just A Bullet Away», “Hell And Back «y» Rebel Of Babylon «fueron posteriormente lanzadas oficialmente exclusivamente en formato digital y luego de forma física.

Si bien los EP’s son virtualmente inmunes a las críticas, al considerarlos trabajos sin terminar o sin refinar que no están destinados a ser vendidos, «Beyond Magnetic» mantuvo el desafío que METALLICA profesaba en ese instante con un mínimo de redención que coincidía con el treinta aniversario de su existencia como banda. Consta de cuatro pistas, cada una con una duración de aproximadamente de siete a ocho minutos. Tienen sus momentos, como el abridor tema «Just A Bullet Away»,  que tiene un trabajo interesante, un poco desmejorado al poseer una sección de ritmos sosegados, pero atrapar los ritmos frenéticos de sus inicios ya no es el enfoque de paliza de riffs que METALLICA claramente ha abandonado, es un enfoque que lo profundizan pero con su sutileza y maestría, siendo probable que en algún momento se nos escape un headbanging al ritmo constante de las canciones. «Rebel Of Babylon» presenta una variedad de estilos, que van desde la apertura con sus limpios tonos de guitarra eléctrica, hasta blitzkrieg del mejor Thrash Metal que se ralentiza a velocidades graduales.

Sin querer mencionar lo obvio, el estilo de las canciones,  no es destacable significativamente es decir, son bastante complejas y progresivas, a veces son más silenciosas, a veces más enérgicas y necesitan ser escuchadas un par de veces hasta que desarrollan todo su efecto en el oyente. Aparte del hecho de que se trata de mezclas en bruto y el sonido es incluso más modesto que en «Death Magnetic», la calidad de las piezas presentadas aquí es incuestionable; James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammett y Robert Trujillo eligieron las canciones adecuadas para el álbum junto a Rick Rubin que lo produjo.

«Beyond Magnetic» logra mantenerse entretenido e interesante en sus veinte y nueve minutos de duración aproximadamente, es dinámico y hasta un poco diferente son canciones excelentemente compuestas y su calidad del sonido mantiene el apetito por creaciones de METALLICA inauditas, puede acceder a él sin dudarlo para deleitarse con su contenido.

No está mal, pero no es nada especial y sinceramente no había creó una necesidad real de se publicara, sino fuera por lavar un poco la cara de lo que les dejo un poco mal parados con «Lulu».

5 – MORBID ANGEL «ILLUD DIVINUM INSANUS»

El octavo disco de estudio de la banda que siempre ha mantenido los títulos por un orden del alfabeto siempre mantenía lo que es una expectativa para detractores y partidarios y en esta ocasión fue mucho más relevante para los primeros. 

MORBID ANGEL siempre ha sido Metal Extremo puro pero con «Illud Divinum Insanus» difamo mucho lo que nos había dado anteriormente. En la formación se mantenía Trey Azagthoth en las guitarras y alma de la banda, aparecía Destructhor en la otra guitarra que procedía de la banda noruega ZYKLON y en la batería Tim Yeung, quien había trabajado antes con la banda de Florida HATE ETERNAL  y el mayor aliciente era el retorno siete años después de el bajista y cantante David Vincent poseedor de un tono vocal inconfundible. Todo pintaba interesante hasta que le dimos play al disco para escucharlo: pura consternación, ignominia y repulsión, precisamente por su experimentación con sonidos nunca ocupados por ellos.

«Heretic» su anterior disco había salido hace ocho años atrás, en general es bueno y aceptable por el respetable, pero la espera creó cierta tensión que se volvió insoportable al escuchar este nuevo larga duración. Se esperaba un mejor regreso pero se recibió un shock moderado que no mitigó el deseo por los temas clásicos y contundentes que nos dieron en su pasado bastante glorioso.

La banda en esta oportunidad no miro atrás, no intentó recuperar viejas fortalezas o incluso crear una especie de lo mejor de su propio trabajo. Intento dar un siguiente paso creativo y no todos lo entendieron. como ejemplo el sencillo «Nevermore», o el prototipo de remix «Destructos vs the Earth» hizo que nos sentáramos, escucháramos y hasta aguantarnos las ganas de regurgitar.

El tema que inaugura este disco, «Omni Potens» a tema de intro tétrica también da testimonio del esparcimiento experimental que desemboca totalmente en el siguiente «Too Extreme» que avanza con brutalidad industrial pero demasiada sardónica. No falta el bombeo de bombos, los riffs virtuosos de las guitarras y los gritos roncos y enérgicos fervientes de rugidos de truenos dominan la escena, pero si me dice que es MORBID ANGEL, me cuesta asimilarlo. 

Este impacto se alivia con algunas canciones que hacen justicia a la legendaria historia de MORBID ANGEL, como «Existo Vulgoré» que es contundente, «I am Morbid» con un desarrollo adelantado en el opresivo medio tempo y con un estribillo pegadizo, que casi recuerda a tiempos pasados de una manera clásica y compleja, pero también presenta una sección central pegadiza. Esos son los ingredientes hechos canciones que conocemos de la banda y que muchos ciertamente habríamos deseado para todo el álbum, pero no es así. 

Nadie puede realmente culpar o criticar a MORBID ANGEL por romper con su norma y lanzar un álbum como un tiro a palo que parecía que era gol. Tan creativos como lo han hecho en el pasado, creo que todos esperábamos que incluso su material más atrevido y diferente al menos fuera atractivo, si no provocativo y desafiante como en esta ocasión.

Es admisible que si este lanzamiento hubiera sido un proyecto paralelo, si hubiera venido de otra banda que surgía en esa época o si no estuviera asociado de ninguna manera con MORBID ANGEL, entonces las reacciones habrían sido muy diferente, y sin duda atrajo a los seguidores del Techno Industrial Metal Extremo, porque el disco posee ritmos devastadores, acordes con brutalidad maniática, inhumana, mecánica, nada de lo que nos habían dado con anterioridad.

Con respecto a la implementación musical, uno puede dividirse con razón  a la nueva dirección, que es evidente entre otras cosas, porque ahora también requiere o poseen una variación en el sector lúdico. Por eso si te tomas el tiempo y también la tolerancia necesaria, «Illud Divinum Insanus» es tan abierto, como nunca hubieras esperado de los estadounidenses por el itinerario al que nos tienen acostumbrados. Pero no, estos no son MORBID ANGEL como los conocemos, porque a veces las esperanzas y deseos comprensibles no se cumplen necesariamente. Pero no hay duda de que «Illud Divinum Insanus» llegó a la escena y recibió palos como una piñata, para tener las consecuencias que no estaban lejos de ser vistas y que todavía les pasa factura con saldo a perder.

Ante nosotros tenemos un intento insultante, confuso y egoísta de una banda que obligó a sus oyentes a que les guste una estética que sea el polo opuesto de lo que han conocido, y degrada las opiniones de sus fanáticos de toda la vida que se niegan a aceptar este sedimento hecho canciones. Este disco no tiene ningún valor redentor, no tiene otro objetivo en mente que abofetear a sus fans en la cara con el hecho de que este detritus sin sentido es lo mejor que se les ocurrió después de todo este tiempo y que manchó su linaje productivo, pero aceptemos que todos cometemos errores, anteriormente hemos leído lo que les paso en este año dos mil once a METALLICA y aún así continúan trabajando y haciendo música. Porque los reyes se niegan a morir sin un entierro digno y una procesión fúnebre jubilosa.

Como Spoiler de diez años atrás, diré que con el siguiente disco MORBID ANGEL lograron sacar un poco la cabeza fuera del agua, pero los ahogamientos pueden seguir dándose y con intento de asfixia y sofoco indeseable. Pero todo experimento fallido tiene sus damnificados, quedando solo Mr. Azagthoth en la banda y el resto de músicos disipados en diferentes proyectos, como el de I AM MORBID de Mr. Vincent transmite mucha desazón, angustia y resentimiento, pero la vida continua. Y Yo me considero un fan leal aceptando lo que nos den hasta completar todos sus álbumes con las letras del abecedario.

6 -ANTHRAX  «Worship Music»

Pero no todo fue situaciones raras o extrañas para algunos hace una década, a la banda Neoyorquina parte del famoso Big 4, ANTHRAX nos dio un disco que conseguía muchos adjetivos de admiración y respeto por parte de los fanáticos y medios especializados, nos entregaban «Whorship Music». Teníamos de regreso a Joey Belladonna, un vocalista y frontman muy peculiar desde sus atuendos, sus tonos de voz y su presencia sobre un escenario, todo era favorable, es más ni valía la pena recordar porque se fue, está de regreso y hace fuerte a toda la banda, complementa muy bien todos los demás aspectos, especialmente la instrumentación. Que venía dado por la formación que tenía a Charlie Benante en la batería, Scott Ian en la guitarra y coros, Frank Bello, en el bajo y coros y Rob Caggiano en la otra guitarra, siendo la última intervención artística de este con la banda.

Porque siempre es un esfuerzo diligente demostrarle a todos que tiene algo de tenacidad y audacia y luchar contra ellos hasta que no puedan más, esto era ANTHRAX. Hablando de esa química, le da al álbum una sensación de época temprana para el momento en que fue lanzado, evidenciando y justificando que sabían lo que estaban haciendo con este disco.

Los norteamericanos se encontraron cierta dificultad porque sus lanzamientos se hicieron cada vez menos frecuentes con el tiempo, a pesar de que parecía estar haciéndolo bastante bien y perdurando en la memoria de casi todos. «Worship Music» no es el glorioso álbum de regreso que esperábamos. Sin embargo, sigue siendo un muy buen álbum con signos de movimiento positivo para la banda. No se han estancado, ni han perdido el toque después de tan largo período de inactividad. Y aunque el álbum tiene algunas inclusiones innecesarias, entre las que destacan las dos instrumentales, la mayor parte del álbum es material de alta calidad de una banda veterana que está recuperando su relevancia en la música moderna. Era una bienvenida perfecta, coqueteando con un renacimiento completo de su carrera.

Pero la banda continuaba realizando giras sin descanso, ofreciendo el mismo conjunto en vivo pulido y de buena forma  en todo el mundo con una frecuencia alarmante tipificada por el hecho de que han tocado en muchos festivales durante varios años seguidos. Es justo decir que ANTHRAX  saturaba el mercado y, sin embargo, un nuevo álbum presenta a la banda el vehículo para darle vida a su lista de canciones y alterar su dirección, proporcionando la solución perfecta para el estancamiento inherente de los originarios de New York.

Teníamos en las pistas, la combinación de sus riffs más potentes y composiciones clásicas de lo que son en esencia y ocurrencia. Con la pista de introducción, «Worship» , nos encandilamos con los acordes de un chelo relajante antes de que la retroalimentación aumente y «Earth On Hell» golpee al paso en un típico y puro Thrash Metal de siempre, bien repartido y asignado en el resto de cortes. Destacando alguno como por «I’m Alive», por tener una melodía atemporal de calidad y en «In The End» , la inconfundible voz de Mr. Belladonna resultó ser el acoplamiento perfecto que necesitaba ANTHRAX para mostrar que seguían vivos, aunque en su portada fuera una composición a lo más puro «The Walking Dead» por la presencia de muchos zombies. 

Por supuesto, ningún integrante merece más crédito que otro en esta producción. Porque «Worship Music» es el producto de riffs colosales para este lanzamiento tan esperado. Con una montaña de graves que se deslizan perfectamente con los ritmos de una batería siempre sólida, una máquina bien engrasada y lubricada. Desde la perspectiva de la composición, este es uno de los mejores materiales que la banda ha ofrecido en bastante tiempo. Por supuesto, esto no es tosco u obtuso conforme escuchamos las canciones, como en  «The Giant» donde nos entregan un par de secciones rítmicas  descolocadas y casi forzadas o «The Constant» que es justamente lo que esperamos sin dudarlo mucho, estas canciones tienen un toque tan fluido a ellos, siendo memorables e impresionantes, por la emoción propuesta y exitosa. https://youtu.be/XMdO8BtovgU

Poco más irónico este álbum se ha convertido de repente en un  lanzamiento sin el que nadie debería prescindir. «Worship Music» es uno de los pocos discos en la memoria reciente que te atrapa de inmediato y aún tiene que aflojarlo para darte espacio para un mosh pit deleitante. ANTHRAX ha sido conocido como auténticos titanes del Universo Metal ,durante unas cuantas generaciones y regresaban  para asegurarse de que el próximo grupo generacional  de Thrashers los afronten correctamente y se mantenga perpetuo.

Este décimo trabajo llamado, «Worship Music» es intenso y realmente no se ve ahogado por los momentos descoloridos que se estaban dando en el Universo del Metal. Honestamente resiste la prueba del tiempo como una obra de arte monumental por su sustancia y talento esparcido, tanto en su lírica y en sus arreglos rítmicos melódicos memorables, porque si hacemos hincapié en la traducción del título, la Música de Adoración de ANTHRAX puede ser algo para no adorar o venerar, pero en definitiva es para disfrutar y deleitarse.

1. Otros álbumes destacables de hace una década son:

  • CAVALERA CONSPIRACY – «Blunt Force Trauma»
  • MEGADETH – «Thirteen»
  • THE BLACK DAHLIA MURDER – «Ritual»
  • ALICE COOPER – «Welcome 2 My Nightmare»
  • KOMA – » La Maldición Divina»
  • CRISIX – «The Menace»

PEPE CORTEZ 

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