Review del álbum de N.E.O. – “PUNTO DE NO RETORNO” (2021)

Resumen

N.E.O nos ofrece con este "Punto de No Retorno" un disco muy recomendado para todos aquellos amantes del rock duro y de todas sus señas de identidad: riffs oscuros, solos interminables y ritmos infernales

Repasamos el nuevo trabajo de N.E.O. (Near-Earth Object) rebosante de Hard Rock del bueno y que llega bajo el título “Punto de No Retorno” 

N.E.O es la banda gallega de hard rock formada por  Alberto Cereijo, Tino Mojón, Pedro Regueira y Diego P. Castro que, con su segundo disco, han conseguido conquistar los corazones de muchos rockeros. Y es que, el pasado 17 de septiembre salió a la luz este segundo trabajo de estudio titulado “Punto de No Retorno” para traer a nuestros oídos tanto guitarreo y velocidad como sus dedos son capaces de tocar.

La demoledora guitarra de Alberto se ve perfectamente arropada por una base rítmica contundente, en la que Tino y Diego suenan como una sola persona; y sobre esa base se desliza la voz de Pedro, realzando unas letras comprometidas con melodías que se clavan en la cabeza desde la primera escucha.

En su nuevo disco, además de volver a estar presentes esas influencias del hard rock que tanto les ha motivado a componer, podemos escuchar extractos más similares al rock progresivo. Lejos de dejar atrás su estilo que los hace únicos, esta incorporación sonora les permite crear bellas instrumentaciones y solos épicos que no dejarán indiferente a ningún rockero que las escuche.

El disco ha sido grabado en los estudios Planta Sónica 2 y Pouland bajo la producción de Alberto Cereijo y han estado respaldados por la discográfica Maldito Records. El sonido es bastante fiel a sus conciertos, convirtiéndose en una de las bandas emergentes más interesantes del panorama nacional actual. Sin más dilaciones, ¡vamos a escucharlo!

Analizamos  N.E.O. – “PUNTO DE NO RETORNO” TEMA A TEMA

El disco comienza con una breve introducción, “Horizonte de Sucesos”, donde, a través de un sintetizador y del acompasado son de las guitarras eléctricas se logra una atmósfera llena de tensión que acabará con el atronador riff de guitarra de “Demasiado Tarde”. Este tema, que sirvió como uno de los adelantos del álbum, habla sobre el auge de la ultraderecha y del desprecio a las minorías acercándonos un mensaje de lucha por el que el rock tanto se ha interesado. El puente instrumental que precede al solo de este tema es tan sólo el primer esbozo de ese rock progresivo del que hemos hablado.

Los acordes de una guitarra en tono limpio, junto a la voz de Pedro, nos sumergen de lleno en “Sin Red”. Cuando el riff principal suena sabemos que no hay marcha atrás, como peces hemos caído en su red de guitarreos donde la rítmica va marcando las notas principales mientras la solista va tocando unos arpegios que dotan de color a este tema. El estribillo, que destaca al partir la tranquila estrofa que le precede, nos introduce hacia el solo de la canción, una mezcla de velocidad y precisión en cuanto a notas que lo convierten en el mejor del disco. El tema termina con ese “correr” donde Pedro muestra la calidad de su voz al ir cantando cada vez más agudo.

Terapia” es el tercer tema que, tras un riff inicial de guitarra, destaca por unas guitarras más pesadas tocando un patrón rítmico pausado donde instrumento y voz parecen mantener una conversación al ritmo de una incontrolable batería que brilla con luz propia. Como de costumbre, el tema parece no querer terminar lleno de fragmentos instrumentales, veloces solos de guitarra y un fade out que lo va callando todo.

Tan arrollador como un trueno llega el riff de “Punto y Aparte”. En el momento en el que entra la voz la distorsión de las guitarras quedan sustituidas por acordes limpios que dotan de una falsa calma y que, en cuanto suena el primer estribillo, vuelven a dar paso a la caña. Es destacable el duelo de guitarras entre la rítmica y la solista justo antes del solo de este gran tema. 

Sin tiempo para respirar comienza a sonar “En el Aire”, un tema lleno de metáforas sobre la fama donde no faltan los licks de guitarra que nos envuelven y nos atrapan como si de una red se tratase. El solo en este tema pasa más desapercibido, ensombrecido por el continuo sonar de las guitarras y la voz de Pedro que alcanza registros tan agudos como el infierno. Sin duda, uno de los temas más cañeros y singulares.

“Neolengua” es la canción que continúa y toma el relevo. Un silencio atronador acompaña a la voz de Pedro durante los versos principales, tan sólo la calma que precede a la tormenta en forma de uno de los estribillos más sobrios del disco. La batería es el instrumento que, gracias a los platillos y su ritmo frenético, más destaca en este tema. 

Le sigue “Sagitario A”, uno de los temas más oscuros, tal y como podemos escuchar en el riff que lo introduce. En él una guitarra va marcando el ritmo mientras la solista toca unos acordes locos que, como si hubiese eco, resuenan y quedan en el aire. Se trata de una canción instrumental donde las piezas instrumentales donde ambas guitarras tocan la misma pieza oscura se intercalan con solos veloces que dotan de una mayor agresividad al tema. Todo ello respaldados por una impecable batería que no defraudará a ningún oyente.

“Norte”, el segundo de los sencillos que salió como presentación del disco, está introducida por una guitarra llena de efectos que nos trasladan a un tiempo futuro. Contrasta con el riff principal de guitarra, una sucesión salvaje de notas en tiempo récord. Tal vez esa introducción se trate de una metáfora relacionada con el tema principal de la canción: el drama de la inmigración que muere en el Mediterráneo.

El broche dorado lo pone “Synchronicity II”, el único tema del disco cantado en inglés. Comienza con un riff de guitarra con reverb acompañado por los coros de todos los integrantes que se funden y nos transmiten sus ganas de cantar y partirlo todo. Cada uno de los miembros de la banda ponen su granito de arena con el fin de componer una de sus mejores canciones, donde destacan tanto los riffs oscuros de guitarra, como el insano ritmo de bajo y batería. El solo que llega hasta nuestros oídos en el momento álgido de la canción junto a los coros que, poco a poco, van despidiendo el final del disco son sólo una pequeña muestra de lo que este grupazo tiene para ofrecernos.

CONCLUSIÓN

Para todos aquellos que en algún momento habéis dudado sobre el buen estado del rock nacional: este disco os hará cambiar de opinión. Con él N.E.O nos demuestra cómo, con tan solo un par de instrumentos y muchas ganas de comerse el mundo, una banda es capaz de componer piezas inolvidables. Un disco muy recomendado para todos aquellos amantes de los riffs oscuros, los solos interminables dispersos por todas las canciones y los ritmos infernales obra de unos auténticos rockeros que han llegado y prometen dar guerra por muchos años más. Una de las canciones donde estas características aparecen reflejadas es en el temazo que cierra el disco: Synchronicity II. Además, también queda reflejado el control sobre el inglés, un idioma que puede abrirles más puertas todavía. Así que ya sabes, ¿quieres descubrir a una de las grandes promesas del rock nacional? ¡No dudes en escuchar “Punto de No Retorno”!

Crítica de David Medrano

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